Cuidados de la salud en la Antigüedad Tardía de la península ibérica: un estudio pionero

[English version below]

Se trata del estudio transdisciplinar de un caso único, que combina el análisis paleopatológico de una lesión poco frecuente en el registro arqueológico, con la comprensión bioarqueológica de los cuidados recibidos, y la reflexión sobre el contexto sociomoral de la población. Es la primera publicación del Grupo de investigación sobre la bioarqueología del cuidado en español.

El estudio de los cuidados de la salud en el pasado se ha convertido en un foco de creciente interés en la bioarqueología y la antropología, contribuyendo a un conocimiento más profundo sobre aspectos de las relaciones sociales en culturas antiguas. Distintos trabajos sugieren el origen de este comportamiento en el Paleolítico inferior y su extensión durante el Paleolítico medio, con evidencias de su presencia ya en otras especies humanas como Homo erectus y Homo neanderthalensis.

La revista Journal of Archaeological Sciences: Reports acaba de publicar el artículo “Care in Late Antiquity: Applying the bioarchaeology of care method in the case of an unprecedented pathology in an individual from Herrera de Pisuerga, northern Spain”. Este trabajo presenta las condiciones patológicas de un individuo de la población tardoantigua de Herrera de Pisuerga (Palencia, España), y su análisis bajo un enfoque bioarqueológico en la recepción de cuidados relacionados con la salud. Su datación estimada entre los siglos IV y VI d.C. corresponde a la época de ocupación visigoda de la península ibérica. Hasta la fecha, no se había realizado ninguna investigación bioarqueológica sobre prácticas de cuidado en la península con un alcance temporal tan antiguo.

La comunidad de Herrera de Pisuerga

En la península ibérica, existen numerosos cementerios visigodos que han sido investigados en diferentes grados de profundidad, ya sea en yacimientos arqueológicos extensamente excavados y documentados o en intervenciones de rescate relacionadas con proyectos de construcción, las cuales, en algunos casos, solo permitieron recuperar algunos objetos y documentar características específicas del sitio.

El yacimiento de Herrera de Pisuerga es uno de los cementerios visigodos más importantes de la península y mejor documentados del norte de España, aunque ha sido muy afectado por el expolio. Esta comunidad tardoantigua tenía como actividades económicas fundamentales la ganadería y la agricultura, reflejando el intenso proceso de ruralización que vivió Hispania desde la época tardorromana.

Fractura de Monteggia en el Individuo 16 del yacimiento tardoantiguo de Herrera de Pisuerga. Crédito: María Edén Fernández Suárez

Primer caso investigado bajo la bioarqueología del cuidado

Mucho antes de su muerte, el sujeto identificado como “Individuo 16” sufrió una fractura del cúbito con dislocación del radio en el antebrazo izquierdo, denominada fractura de Monteggia, con unión del cúbito y del radio. Las funciones normales del brazo y de la mano del lado izquierdo quedaron severamente afectadas, y el antebrazo quedó en una posición de semipronación constante, lo cual no permitía que el antebrazo girara para poder cambiar de posición la palma de la mano, algo tan sencillo como ponerla hacia arriba o hacia abajo. Tampoco podía tocar con la mano izquierda su hombro izquierdo, ya que la dislocación del radio hacía de tope cuando quería doblar el codo.

Esta es la primera vez que se describe este tipo de lesiones en la literatura científica osteoarqueológica. Se trata de una fractura muy compleja y rarísima de identificar, además de ser poco frecuente incluso entre poblaciones modernas.

El tratamiento moderno para las fracturas de Monteggia suele requerir una intervención quirúrgica e inmovilización con yeso hasta que se logra la estabilidad dentro de las 4 a 6 semanas posteriores a la cirugía. Sin embargo, en las comunidades rurales tardoantiguas no se tenía acceso a técnicas quirúrgicas avanzadas ni a anestesia, sino que entre la población general había una implantación muy limitada de la medicina y las prácticas de atención sanitaria y, en muchas ocasiones, seguían empleándose procedimientos pseudocientíficos.

Además, este individuo también presentaba problemas vertebrales, enfermedad articular degenerativa y caries severas, que le provocaron infecciones, la pérdida de varios dientes y limitaciones en la masticación.

El análisis bajo el método de la bioarqueología del cuidado pone de manifiesto que este individuo debió recibir atención de la salud en diferentes momentos de su vida, comenzando por la ayuda directa a sus distintos problemas. El contexto cultural de la comunidad indica que los primeros cuidados los recibiría de los familiares más próximos, ya que la familia, de tipo monógama y patriarcal, constituía el núcleo primario de influencia en todas las esferas sociales y económicas. Sin embargo, la principal ayuda que recibió fue en forma de adaptación del grupo. En una economía rural, este individuo robusto contribuía con tareas físicas importantes que, tras la lesión, tuvo que dejar de hacer, o reducir drásticamente su participación. Entre estas tareas se incluiría arar, plantar, cosechar, cavar pozos, pastorear, sacrificar ganado, esquilar ovejas, criar animales, así como transportar cargas pesadas. La comunidad, sin embargo, se adaptó a su participación alterada, lo cual también permite reflexionar sobre el contexto moral de esta población.

Efectos de las infecciones bucales en la mandíbula del Individuo 16 del yacimiento tardoantiguo de Herrera de Pisuerga: fístulas de drenaje y reacción perióstica. Crédito: María Edén Fernández Suárez

Grupo de investigación en la bioarqueología del cuidado en español

En 2022, se fundó el Grupo de investigación en la bioarqueología del cuidado en idioma español, al que pertenecen los autores de este trabajo sobre el Individuo 16 de Herrera de Pisuerga. Además del estudio de los cuidados en la antigüedad, el objetivo de este grupo es el de sensibilizar a la comunidad científica y al público general hispanohablante sobre la relevancia de esta investigación, y sobre las lecciones que podemos aprender para los valores de la sociedad actual, a través de reuniones, publicaciones, conferencias y otras actividades de divulgación.

En cualquier cultura, la decisión de prestar cuidados, la elección de aceptarlos y la forma que adoptan estos cuidados pueden proporcionar una ventana a conocer los valores, creencias, conocimientos, habilidades, y la organización social y económica de todos los implicados, ya sea directa o indirectamente.

La bioarqueología del cuidado examina aspectos de las vidas y de los modos de vida de los que cuidaron y de los que fueron cuidados, que de otro modo podrían permanecer invisibles, como ocurría hasta ahora en la comunidad tardoantigua de Herrera de Pisuerga.

Para ello, mediante este método se aborda la identificación y análisis de evidencias de discapacidad y de cuidados entre humanos en el pasado, a partir de los indicadores físicos de los restos de individuos que sugieren un periodo de supervivencia con patologías graves y limitantes funcionalmente.

Junto con los contextos cultural, social y ecológico de dichos individuos, la bioarqueología del cuidado permite inferir aspectos de un comportamiento tan notablemente vinculado a los seres humanos como es el cuidado, así como de las habilidades sociales que emplearon en su grupo para adaptarse a aquella situación.

Referencia 

Sáez, R., Fernández Suárez, M. E., Candela, G. D., Barrio Fioresta, P. A., León-Cristóbal, A., Romero, J., Velayos Castelo, C. (2024). Care in Late Antiquity: Applying the bioarchaeology of care method in the case of an unprecedented pathology in an individual from Herrera de Pisuerga, northern Spain. Journal of Archaeological Science: Reports 60, 104867.

Menciones en medios

Interpretación de la fractura de Monteggia en el Individuo 16 del yacimiento tardoantiguo de Herrera de Pisuerga, en caso de haberse debido a una caída, si bien pudo haber sido también consecuencia de una acción de violencia interpersonal. Crédito: María Edén Fernández Suárez

Health-related care in the Iberian Late Antiquity: A pioneering study 

This is a transdisciplinary study of a unique case that combines the paleopathological analysis of a rare lesion in the archaeological record of the Late Antiquity period, with the bioarchaeological understanding of the care received and a reflection on the sociomoral context of the population. It is the first publication from the Research group on the Bioarchaeology of care in Spanish.

The study of health-related care in the past has become a growing focus in bioarchaeology and anthropology, contributing to a deeper understanding of social relationships in ancient cultures. Different studies suggest the origin of this behaviour in the Lower Palaeolithic and its extension during the Middle Palaeolithic, with evidence of its presence in other human species such as Homo erectus and Homo neanderthalensis.

The Journal of Archaeological Sciences: Reports has just published the article “Care in Late Antiquity: Applying the bioarchaeology of care method in the case of an unprecedented pathology in an individual from Herrera de Pisuerga, northern Spain.” This work presents the pathological conditions of an individual from the Late Antiquity community of Herrera de Pisuerga (Palencia, Spain), analyzed through a bioarchaeological approach to health-related care. This individual is dated to between the 4th and 6th centuries AD, corresponding to the period of Visigothic occupation of the Iberian Peninsula. To date, no bioarchaeological research on caregiving practices with such an ancient temporal scope had been conducted in Iberia.

The community of Herrera de Pisuerga

In the Iberian Peninsula, numerous Visigothic cemeteries have been studied to varying degrees, either through extensively excavated and documented archaeological sites or through immediate interventions related to construction projects, which in some cases only allowed for the recovery of a few objects and the documentation of specific features of the site.

The Herrera de Pisuerga site is one of the most important and well-documented Visigothic cemeteries in northern Spain, although it has been significantly impacted by looting. This Late Antiquity community’s fundamental economic activities were livestock farming and agriculture, reflecting the intense ruralization process experienced in Hispania since the Late Roman period.

First case studied under the Bioarchaeology of care

Long before death, the subject identified as “Individual 16” suffered a fracture of the ulna with a radial dislocation in the left forearm, known as a Monteggia fracture, with fusion of the ulna and radius. The normal functions of his left arm and hand were severely affected, and the forearm was left in a constant semi-pronation position, preventing it from rotating to change the hand position—something as simple as turning it up or down. He was also unable to touch his left shoulder with his left hand, as the radial dislocation acted as a stop when he attempted to bend the elbow.

This type of injury is described in this study for the first time in the osteoarchaeological scientific literature. It is a very complex and rare fracture to identify, and it remains uncommon even in modern populations.

Modern treatment for Monteggia fractures usually requires surgical intervention and immobilization with a cast until stability is achieved within 4 to 6 weeks post-surgery. However, in rural Late Antiquity communities there was no access to advanced surgical techniques or anesthesia, but among the general population there was limited implementation of medicine and health care practices and, in many times, pseudoscientific procedures were utilized.

Additionally, this individual also showed vertebral problems, degenerative joint disease, and severe cavities, which led to infections, the loss of several teeth, and limitations in chewing.

The analysis using the bioarchaeology of care method reveals that this individual likely received health-related care in different moments in his life, beginning with direct support for his various conditions. The community’s cultural context suggests that his initial care would have come from close relatives, as the monogamous, patriarchal family was the primary influence in all social and economic spheres. However, the main support he received was in the form of group accommodation. In a rural economy, this robust individual contributed to essential physical tasks, which he had to quit or significantly reduce following the injury. Such tasks would have included plowing, planting, harvesting, well digging, herding, livestock slaughtering, sheep shearing, animal husbandry, and heavy loads carrying. The community, however, adapted to his limited participation, which also allows us to reflect on the moral context of this population.

Research group on the Bioarchaeology of care in Spanish

In 2022, the Research group on the Bioarchaeology of care in the Spanish language was founded, which includes the authors of this work on Individual 16 from Herrera de Pisuerga. In addition to studying ancient care practices, this group aims to raise awareness among the scientific community and the Spanish-speaking public about the significance of this research, and the lessons we can learn for today’s social values, through meetings, publications, lectures, and other outreach activities.

In any culture, the decision to provide care, the choice to accept it, and the form it takes can offer a window into understanding the values, beliefs, knowledge, skills, and social and economic organization of all those involved, either directly or indirectly.

The bioarchaeology of care examines aspects of the lives and lifestyles of caregivers and recipients that might otherwise remain invisible, as was the case in the Late Antiquity community of Herrera de Pisuerga, until this study.

This method identifies and analyzes evidence of disability and care among humans in the past, based on physical indicators in the remains of individuals who survived for periods with severe, functionally limiting pathological conditions.

Along with the cultural, social, and ecological contexts of these individuals, the bioarchaeology of care allows us to infer aspects of a behavior so notably linked to humans as caregiving, as well as the social skills they employed within their group to adapt to this situation.

Reference

Sáez, R., Fernández Suárez, M. E., Candela, G. D., Barrio Fioresta, P. A., León-Cristóbal, A., Romero, J., Velayos Castelo, C. (2024). Care in Late Antiquity: Applying the bioarchaeology of care method in the case of an unprecedented pathology in an individual from Herrera de Pisuerga, northern Spain. Journal of Archaeological Science: Reports 60, 104867.

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