Desde Laos… un probable molar denisovano, o neandertal

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Se acaba de presentar un diente (TNH2-1) hallado en 2018 en la cueva Tam Ngu Hao 2 (se traduciría como Cueva Cobra), en las montañas Annamite, Laos. Se trata de un molar inferior (M1 o M2) datado en 164-131 ka (miles de años), una cronología correspondiente al rango de los restos denisovanos más antiguos conocidos por el momento. TNH2-1 tiene una corona de grandes dimensiones y una superficie oclusal compleja, que lo hace diferente de los dientes más pequeños y morfológicamente más simples de Homo floresiensisH. luzonensis H. sapiens, y cercano a los molares de neandertales y denisovanos.

El desarrollo del molar está recién completado y no tiene apenas desgaste, lo que sitúa la edad de muerte de su propietaria entre 3,5 y 8,5 años. Y es que no conserva ADN, pero sí restos de proteína que han permitido saber que era un individuo femenino, aunque ninguna información que permita distinguir si era de neandertal o de denisovano. Los proteomas de esmalte son menos informativos que otros tejidos para poder determinar su proximidad filogenética.

Los autores de su estudio apuestan a que es un denisovano, siendo el sureste asiático una región rica en rastro genético de este grupo humano, aunque nada rica en fósiles encontrados. De hecho, el denisovano conocido más cercano está 1500 km al norte, asumiendo que la mandíbula de Xiahe es denisovana según parece indicar su proteoma. Precisamente, la similitud del diente de Laos con los de la mandíbula de Xiahe, en cuanto a rasgos morfológicos y tamaño, es el principal motivo en que se apoyan los investigadores. Pero no se puede descartar que sea neandertal, lo que expandiría asombrosamente el rango de esta especie humana en unos 4000 km al sureste de la cueva Denisova. Parece una idea menos probable.

Más información:

TNH2-1 Denisovan? molar from Laos

Pictures of TNH2-1 in occlusal (a), inferior (b), mesial (c), distal (d), buccal (e) and lingual (f) views. Credit: Demeter, F., Zanolli, C., Westaway, K.E. et al. (2022).

From Laos… a probable Denisovan (or Neandertal?) molar

Just published, here is a new tooth (TNH2-1) found in 2018 in the Tam Ngu Hao 2 Cave (‘Cobra Cave’), in the Annamite Mountains, Laos. It is a lower molar (M1 or M2) dated to 164-131 ka (thousands of years), an age corresponding to the range of the oldest Denisovan remains known at this time. TNH2-1 has large crown dimensions and a complex occlusal surface that differentiates it from the smaller and morphologically simpler teeth of Homo floresiensis, H. luzonensis and H. sapiens, and is close to that of Neandertals and Denisovans.

The development of the molar was completed recently and has hardly any wear, which places the age of death of its owner between 3.5 and 8.5 years. It does not preserve DNA, but it does preserve protein remains that have been analysed and indicate it was a female individual, although there is no information that allows us to distinguish whether it was Neandertal or Denisovan. Enamel proteomes are less informative than other tissues to determine their phylogenetic proximity.

The authors of the study are betting that it is a Denisovan, being Southeast Asia a region rich in genetic traces of this human group, although not rich in fossils found at all. In fact, the closest known Denisovan is 1500 km to the north, assuming that the Xiahe’s mandible is Denisovan – as its proteome seems to indicate. Precisely, the similarity of the tooth from Laos with those of the Xiahe mandible, in terms of morphological features and size, is the main reason on which the researchers rely. But a Neandertal origin cannot be ruled out, which would astonishingly expand the range of this human species by some 4000 km southeast of Denisova cave. It seems a less likely idea.

Further information:

Qué es la Paleoantropología Digital

Qué es la Paleoantropología Digital

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Desde su nacimiento, la antropología siempre se ha apoyado en la imagen para aprender y transmitir el conocimiento sobre las sociedades humanas. Partiendo de ser un mero soporte a la palabra, y a veces infravalorado, lo visual ha pasado a ser eje fundamental de los trabajos etnográficos, junto con la utilización de técnicas que exploran distintos sentidos, y dotan a las experiencias humanas de una perspectiva multisensorial y multimedial.

El nacimiento del mundo digital ha impulsado la incorporación de las nuevas tecnologías en la investigación, acelerando los planteamientos hipertextuales y el alejamiento de la vieja linealidad. La ruptura de la barrera entre lo virtual y lo real provoca nuevos comportamientos sociales, y lo digital puede ser objeto, método o campo en el estudio antropológico.

Lucy, el origen de la paleoantropología digital

La paleoantropología no se ha quedado al margen de este desarrollo, y casos como el de Lucy así lo demuestran. El esqueleto de esta pequeña Australopithecus afarensis no se ha hecho famoso por su descripción científica de Donald Johanson y otros en 1976, sino seguramente por otros muchos motivos de índole social, acompañados por diversos mecanismos que utilizan todos los sentidos para evocar en nosotros una tierna imagen de Lucy.

Recordamos la icónica imagen de sus huesos colocados anatómicamente sobre un fondo negro, las decenas de reconstrucciones en dibujos, pósters y esculturas realizadas por paleoartistas, muchas de ellas inspiraciones para modelizaciones 3D de australopitecos empleadas en documentales y vídeos de Youtube, la música de Lucy in the sky with diamonds (no me negaréis que os está resonando ahora mismo), conferencias como las del mismo Johanson, en las que la mayoría de sus diapositivas y palabras están orientadas a tocar las emociones de los asistentes, reproducciones virtuales 3D e imprimibles de todos sus huesos, infografías sobre cómo murió Lucy al caer de un árbol… Creo que Lucy, «la abuela de todos», la pequeña y tierna Lucy, marcó el camino para el nacimiento de la paleoantropología digital.

Escultura de Lucy, Australopithecus afarensis (Museo de la Evolución Humana, Burgos)

Reproducción de Lucy, Australopithecus afarensis (Museo de la Evolución Humana, Burgos), por Elisabeth Daynès. Crédito: Roberto Sáez

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Discovering Us. Book review

Discovering Us. Book review

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Evan Hadingham. Discovering us: fifty great discoveries in human origins. Signature Books Publishing LLC and The Leakey Foundation, 2021. 275 p.

¿Cómo distinguirse a la hora de escribir un libro sobre evolución humana? Los registros paleontológico y arqueológico están ahí, las evidencias son las que son, muchas discusiones abiertas son viejas conocidas desde hace años… La distinción puede hacerse desde la narrativa, y esto es lo que consigue Evan Hadingham en su libro Discovering Us. Hadingham es actualmente Senior Science Editor de NOVA, una serie de documentales científicos de la PBS (Public Broadcasting Service), la red de televisión pública estadounidense, y gran referencia para la divulgación cultural y científica en ese país.

Los primeros pasos del libro nos conducen por la historia de los Leakey, su trabajo de campo, la contribución de todas las personas clave que los acompañaron, los enormes hallazgos realizados y, en definitiva, su legado, en el que se encuentra la Fundación Leakey (soporte de esta obra), y la nueva generación de científicos que siguen su camino.

La combinación de una narrativa histórica ágil, el uso mínimo necesario de datos y de jerga científica, y el acompañamiento de fotografías de gran calidad, establecen el patrón que se repetirá a lo largo del libro, y que Hadingham emplea con maestría para captar la atención del lector en cada uno de los trozos del libro, que se pueden leer de forma independiente.

Y es que el grueso de la obra son 50 pequeños ensayos sobre paleoantropología, primatología, genómica y arqueología, que abordan los principales hitos que han permitido construir nuestro conocimiento sobre la evolución de los homínidos, celebran 50 años de hallazgos de fósiles y genes, y narran cómo ha cambiado aquellas disciplinas a lo largo de este periodo. He utilizado aposta el término «homínido», ya que el libro abarca no solo al estudio de la evolución de los humanos, sino también a chimpancés, gorilas y orangutanes, lo cual constituye un tercio del contenido y una sorpresa muy agradable (la primatología es otro importante ámbito de trabajo de la Fundación Leakey). Sigue leyendo

Dos millones de años de cambios climáticos y evolución humana

Dos millones de años de cambios climáticos y evolución humana

Un nuevo trabajo describe la relación entre las distintas situaciones climáticas acaecidas a lo largo de los últimos dos millones de años, con la presencia geográfica y los momentos de expansión y reemplazo de las principales especies de homininos que han evolucionado en el planeta durante este periodo. Se trata de un enorme proyecto, con algunas líneas de investigación que comenzaron hace ya dos décadas y que fueron proporcionando publicaciones de resultados parciales.

Comencemos recordando qué son los ciclos de Milankovitch. Hace ya un siglo, el científico serbio Milutin Milankovitch desarrolló modelos matemáticos que relacionan la variación orbital de la Tierra, motivada por las interacciones gravitacionales con el Sol, la Luna y el resto de planetas, con la distribución y estacionalidad de la irradiación solar, y que sirven para entender los condicionantes naturales del clima en el pasado y en el futuro. Así, hay tres grandes movimientos orbitales que condicionan el clima del planeta:

  • Oblicuidad: es una leve variación del ángulo que forman la eclíptica (plano de la órbita terrestre) y el plano del ecuador, y que oscila entre 21,5º y 24,5º cada 41.000 años. Cuando este ángulo aumenta, la estacionalidad es mayor.
  • Excentricidad: la órbita terrestre es una elipse cuya excentricidad varía entre 0,0034 (es decir, una forma casi circular) y 0,06 a lo largo de dos ciclos superpuestos: uno principal cada 413.000 años y otros con frecuencia de 100.000 años. Afecta a la cantidad total de radiación solar recibida: máxima en perihelio (menor distancia al Sol, 147 millones de km) y mínima en afelio (mayor distancia al Sol, 152 millones de km). Con excentricidad máxima, la diferencia de insolación entre perihelio y afelio alcanza el 30% (actualmente es el 3,5%).
  • Precesión: es la circunferencia que va dibujando el eje entre los dos polos terrestres (como una peonza cuando va deteniéndose) cada 25.771 años. Impacta invirtiendo las situaciones de verano e invierno en afelio o perihelio.

Elementos fundamentales de la órbita terrestre y ciclos de Milankovitch. Crédito: Javier Martín-Chivelet et al (2015)

Actualmente nos encontramos en un periodo interglaciar con excentricidad baja (0,018) y decreciente, oblicuidad media (23,4º) y decreciente, y el perihelio ocurre durante el verano austral. Tenemos estaciones bien contrastadas, y el hemisferio norte está inclinado hacia el Sol en afelio (verano boreal), lo que suaviza las temperaturas estivales (variación menos extrema), y al contrario en el hemisferio sur (variación más extrema).

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Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2022

Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2022

Cerramos el primer trimestre de 2002 con una nueva recopilación de 29 novedades en paleoantropología, por orden de cronología del objeto de estudio:

  • El análisis de los patrones de atención visual asociados a la exploración sensorial de herramientas paleolíticas, indica que las regiones más funcionales de las herramientas son consideradas más significativas y atraen más atención. En los cantos tallados o choppers, estas zonas son el centro y la región superior, en los bifaces la zona de atención está entre la base y la punta y, en general, la superficie tallada de ambas herramientas atrae más atención que la superficie natural o cortical [+info].
  • Los esferoides son herramientas cuya función es bastante desconocida, y se empleaban en el Olduvayense, el Achelense e incluso el Musteriense. Un nuevo estudio de arqueología experimental indica que seguramente las extracciones de material para dar lugar a los esferoides eran producto de golpes deliberados y complejos que formaban parte del proceso de talla, indicando una notable capacidad cognitiva. Los esferoides no eran subproductos, y además requerían de una selección de materias primas específicas que probablemente se convirtió en una norma cultural que perduró cientos de milenios [+info].
  • Hace unos 2,03 Ma (millones de años), los homininos en Ewass Oldupa (Etiopía) superaron importantes retos ecológicos sin modificar sustancialmente su tecnología olduvayense, indicando la suficiencia y resiliencia de aquellos grupos, que empleaban eficazmente sus recursos tecnológicos básicos [+info].
  • Se ha presentado un nuevo conjunto de sitios olduvayenses que contienen herramientas talladas en roca volcánica (traquita) y restos de fauna principalmente de hipopótamo. Con una antigüedad de ~1,8 Ma, se encuentran en la caldera del volcán Kilombe (Kenia), que se formó hace 2,5 Ma. La actividad de homininos en un paisaje escarpado y en altura es indicativa de la variedad de entornos que explotaron [+info].

Sitios y artefactos olduvayenses en el volcán Kilombe. Crédito: Gowlett et al (2022).

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