Paleoantropología: novedades 3er trimestre 2017

El tercer trimestre del año ha sido rico en noticias y publicaciones. Eso tiene su parte normal, puesto que muchas campañas de excavación ocurren en el verano (boreal). Veamos:

  • ¿Os acordáis del cuarto denisovano? Denisova-2 es un segundo molar inferior deciduo perteneciente a un individuo hembra. Su antigüedad se estima entre 100-150 ka. Se une a los otros tres individuos denisovanos que ya conocíamos: un fragmento de falange y dos molares… Esperemos que con nuevos hallazgos pronto perdamos la cuenta del número de fósiles denisovanos [+info].
  • El hallazgo de herramientas y pigmentos en Madjedbebe, norte de Australia, evidencia la llegada de los humanos modernos a Australia hace 65.000 años, es decir, entre 5.000-10.000 años antes de lo que se pensaba hasta ahora [+info].
  • Por otra parte, la datación de un incisivo y de un molar encontrados en Sumatra, Indonesia, indican la llegada de los humanos modernos a Sumatra hace entre 63-73.000 años, casi 20.000 antes de lo que se sabía [+info]. Y otro dato sorprendente es que esos dos dientes los descubrió… ¡Eugene Dubois! A finales del siglo XIX, antes de su hallazgo de Pitecanthropus: Dubois los clasificó como de hominino, y en los años 1940 Dirk Hooijer determinó que eran de humanos modernos, pero no pudo datarlos.
  • Por supuesto, hemos conocido a Alesi (Nyanzapithecus alesi). Un pequeño cráneo fósil del tamaño de un limón, que perteneció a un primate de 13 Ma encontrado en Kenia, codificado KNM-NP 59050 y apodado Alesi. Este individuo se propone como como posible ancestro común de humanos y otros simios hace 30 Ma, muy alejado de nuestra filogenia. Se trata de un individuo infantil, de menos de 2 años de edad, lo cual dificulta su comparación con otras especies extintas de simios [+info].
Alesi

3D animation of the Alesi skull computed from the European Synchrotron Radiation Facility (ESRF) microtomographic data. © Paul Tafforeau / ESRF

Sigue leyendo

Atapuerca 2017: 1.3 million years of continuous human presence

In the 2017 campaign, direct evidence of the presence of the ‘classic neandertal’ has finally emerged in Atapuerca. This finding completes an amazing 1.3 million-year sequence of continuous human presence in the Atapuerca complex. Join me in the following journey through time to summarise what that means…

1.1-1.3 Ma | Sima del Elefante (Homo sp)

This site is a pit filled with 10 m of sediments. In 2007, a fragmentary mandible with some teeth was recovered from TE9 level, dated to 1.1-1.3 Ma. For the moment, there is no assignment to this specimen to a hominin species.

TE9d has yielded several remains of bovid, cervid, bear and many bird species, together with clear evidences of human activity at 1.3 Ma, including a flint flake. In TE16 they also found a flake estimated at 0.8 Ma.

TE7 is the oldest level in Atapuerca. In 2017 most of its surface has been cleaned producing more fauna remains. However, it may represent a period prior to the human arrival to Atapuerca. The excavation of TE7 will take place in the next 5 years.

Mandible ATE 9-1 Sima del Elefante Atapuerca

Mandible ATE 9-1 from Sima del Elefante, 2007. Photo credit: Roberto Sáez

0.8-1 Ma | Gran Dolina (Homo antecessor)

Since 1994 different samples from level TD6 (0.8 Ma) have recovered at least 15 individuals with all skeletal parts represented of Homo antecessor, potential common ancestor of neandertals and modern humans. Many bones show tool marks indicating cannibalism.

It is expected to fully reach TD6 in the next decade, where possibly hundreds of new H. antecessor fossils are waiting.

In the meantime, the 2017 campaign has progressed at the TD4 level dated to 0.9-1 Ma. They have found four new lithic tools, herbivore bones (some of them with cut marks) and carnivores like Ursus dolinensis (a species of bear defined from this site) and the European jaguar (extinct in Europe 0.5 MYA).

Gran Dolina Atapuerca

Gran Dolina. Photo credit: Roberto Sáez

Sigue leyendo

Neandertales en la Sima de las Palomas desde hace 130.000 años

La Sima de las Palomas del Cabezo Gordo está localizada en Torre Pacheco, a unos 40 km de Murcia (sureste de España). Es una cueva kárstica vertical que, por sus hallazgos desde los años 90, se ha convertido en uno de los yacimientos neandertales más importantes de Europa Occidental.

Desde 1991 se han desenterrado más de 300 huesos de al menos 11 individuos neandertales de todas las edades, incluyendo tres esqueletos notablemente completos y articulados, así como miles de objetos que ayudan a explicar la ecología de las poblaciones humanas en el área hace entre 50-130 Ka.

Los 3 esqueletos neandertales

Casi todos los restos humanos mencionados se recuperaron de una cámara pedregosa (Conglomerado A) con datación de 50 Ka, incluidos tres esqueletos muy completos:

  • Una individuo adulto femenino (SP96) y un infantil bajo el anterior (SP97), ambos con las rodillas flexionadas y los codos y manos elevadas hacia la cabeza.
  • Otro adulto (SP92) debajo del niño, con el codo extendido.
  • En asociación con los esqueletos, varios huesos de caballo quemados, 9 herramientas musterienses, 12 lascas y 100 fragmentos de desecho de talla.
  • La mujer estaba depositada sobre una capa donde se había encendido un gran fuego con anterioridad. Cerca del niño se encontraron dos patas articuladas de leopardo.
  • Numerosas piezas y lascas de piedra de gran tamaño estaban dispuestas sobre los esqueletos, tal vez a modo de protección de los cuerpos ante hienas y leopardos.
  • Puede sugerirse una colocación intencionada de los cuerpos, aunque no existen más evidencias que lo soporten.
Sima de las Palomas SP96

Sima de las Palomas. Individuo SP96 ‘Paloma’. Crédito foto: MUPANTQUAT

Conozcamos a Paloma, la neandertal más famosa

Sigue leyendo

10 homininos: miradas, gestos y paleoarte

¿Cómo eran nuestros antepasados homininos? En mi última visita al Museo de la Evolución Humana (MEH) en Burgos, España, quise detenerme en las diez fantásticas esculturas de la paleoartista Elisabeth Daynès para observar en detalle tres particularidades: las miradas, los gestos y las manos.

1. Comenzamos por Lucy, la icónica representante de Australopithecus afarensis, la primera gran aproximación a lo humano hace 3,5 millones de años. La bipedación es lo más humano que tiene Lucy (o más bien, nosotros tenemos la bipedación de ella), aunque no caminaba exactamente como nosotros. Esto se aprecia estupendamente en la escultura de Daynès, además de una mueca humana que recuerda a una sonrisa, pero que corresponde a un gesto de temor.

Australopithecus afarensis (MEH)

Australopithecus afarensis (MEH), por Elisabeth Daynès. Foto: Roberto Sáez

2. Continuamos con la Señora Ples, Australopithecus africanus, paradójicamente de aspecto más simiesco que Lucy a pesar de ser casi 1 millón de años más reciente que esta. El motivo posiblemente es que los australopitecinos del sur de África conservaban una mayor vida arbórea.

Australopithecus africanus (MEH)

Australopithecus africanus (MEH), por Elisabeth Daynès. Foto: Roberto Sáez

Sigue leyendo

Cueva Negra: fuego controlado en Europa hace 1 millón de años

Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar es un abrigo rocoso situado a 740 m sobre el nivel del mar en la Región de Murcia, en el sur de España. El yacimiento paleontológico tiene una datación (Scott y Gibert, 2009) que sitúa la completitud del sedimento entre la inversión magnética Matuyama-Brunhes (0,78 Ma) y la inversión Jaramillo (0,99 Ma). Por tanto, se trata de un sitio de gran importancia para el estudio de las primeras poblaciones europeas.

Cueva Negra mapa

Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar: Location and general views. Crédito foto: Walker, M.J. et al (2012)

Desde 1990 se viene trabajando allí, destacando los siguientes hallazgos: 
Sigue leyendo

¿Quiénes son los 4 denisovanos?

La cueva Denisova, localizada en las montañas Altai de Siberia, se ha hecho indudablemente famosa en el estudio de la evolución humana por una singularidad: allí convivieron tres grupos diferentes de humanos en los últimos 100.000 años: denisovanos, neandertales y humanos modernos.

Todo comienza en 2010, cuando se publican una falange de dedo (Denisova 3) y un molar (Denisova 4) encontrados en la cueva. De estos restos se pudo recuperar material genético y fue analizado por el Max Planck Institute. El resultado fue que estos dos especímenes pertenecen a una especie humana distinta, “prima” de los neandertales, que se conoce como “denisovanos” en espera de una definición científica.

Se estima que Denisova 3 era una hembra joven y Denisova 4 un macho adulto. En 2010 se halló otro molar, inicialmente considerado de un oso de las cavernas debido a su tamaño y la robustez y morfología de las raíces… Sin embargo esta idea se reconsideró posteriormente y se planteó como un diente humano, lo cual fue confirmado a través del estudio de su ADN: este fósil resultó ser el tercer denisovano conocido (Denisova 8). Finalmente (por ahora), un segundo molar inferior deciduo perteneciente a una hembra infantil denisovana ha sido publicado en 2017 (Denisova 2).

Conozcamos a los 4 denisovanos, que nos están permitiendo definir una especie humana diferente, por ahora tan solo por su material genético:

4 denisovanos

Los 4 denisovanos. Crédito foto: Max Planck Institute

Sigue leyendo

Usamos palillos de dientes desde hace 2 millones de años

Hace poco hemos conocido que los neandertales de Krapina (Croacia), de antigüedad 130.000 años, empleaban pequeños útiles de madera a modo de palillos de dientes.

Esta es una actividad de higiene humana muy interesante empleada para extraer restos de comida, o también para aliviar el dolor debido a una patología dental. Generalmente, los surcos que resultan del uso de palillos dentales se localizan en la dentición posterior, alrededor de la línea cervical, y son igual de frecuentes en la cara distal y en la mesial. Suelen estar orientados bucolingualmente y tienen una sección semicircular o tubular, frecuentemente presentando estrías finas paralelas a la dirección del surco.

También se ha observado que los chimpancés en cautividad se rascan los dientes con pequeñas ramitas. En humanos, su empleo de manera formal y regular comenzó a partir de los sumerios y sobre todo de la civilización romana, pero tenemos evidencia en realidad desde hace casi 2 millones de años… Veamos unos cuantos casos por orden cronológico:

Homo ergaster OH 60, Garganta de Olduvai (Tanzania): 1,84 Ma

Un surco interproximal presente en el M1 inferior derecho, que sugiere el uso más antiguo de instrumentos a modo de palillos dentales [+info].

Homo ergaster palillos

Ungar, P. et al. (2001). A Review of Interproximal Wear Grooves on Fossil Hominin Teeth with New Evidence from Olduvai Gorge. Archives or oral biology. https://doi.org/10.1016/S0003-9969(00)00128-X

Homo erectus, Dmanisi (Georgia): 1,77 Ma

La mandíbula D2735 muestra evidencias de uso habitual de estos instrumentos en el molar M2 para limpiar restos de alimentos, lo que causó un orificio entre la raíz mesial y el hueso alveolar, típico de una periodontitis [+info].

Dmanisi palillos

Surcos por palillos en dentición Dmanisi. Foto: Georgian National Museum

Sigue leyendo

Paleoantropología: novedades 2º trimestre 2017

El segundo trimestre de 2017 ha sido muy generoso en cuanto a noticias: es destacable que estas 7 que voy a enumerar las hemos conocido de forma seguida en unas pocas semanas:

  • Comenzamos por lo más reciente: la publicación de nuevos fósiles asignados a Homo sapiens en Jebel Irhoud (Marruecos) y, sobre todo, la revisión de su datación en 315 Ka (anteriormente 160 Ka), tal vez haya dado la vuelta a la teoría sobre la aparición de nuestra especie Manejábamos un posible escenario en que los primeros Homo sapiens representados por Omo 1 y Herto aparecieron hace 190-200 Ka, desde ahí fueron evolucionando hacia formas más modernas; salieron de África hace unos 100 Ka, pero no lograron pasar la probable barrera demográfica neandertal en la región de Levante; pero sí lograron extenderse por Eurasia con éxito hace unos 50 Ka, y desde ahí colonizar el resto de continentes. Pues bien, sabemos que lo simple en Paleoantropología no suele funcionar. El origen del linaje sapiens tenemos que situarlo hace más de 300 Ka, y de hecho puede que hace 500 Ka en paralelo al linaje neandertal que se desarrolló en Europa a partir de un antecesor común [+info].
  • Por cierto, hemos sabido un nuevo dato de Omo 1: su pelvis sugiere que pudo ser una hembra [+info].

(I) Omo-1, crédito: Roberto Sáez. (D) Jebel Irhoud, reproducción cráneo y mandíbula, crédito: Philipp Gunz, MPI EVA Leipzi

  • El paper sobre Jebel Irhoud se complementa con otro interesante estudio, sobre el material genético de los restos de un niño que vivió hace 2000 años en Ballito Bay, Sudáfrica. Su ADN muestra que la divergencia genética de los antepasados de Ballito Bay respecto a otros grupos humanos tuvo lugar hace más de 260 Ka. Esta población troncal de los humanos modernos actuales, coincide con el desarrollo anatómico de rasgos modernos que muestra el registro fósil. Pero entonces, ¿quiénes fueron los humanos representados en Jebel Irhoud o en Florisbad (Sudáfrica, 260 Ka), con numerosos rasgos aún arcaicos? Tenemos que plantearnos hipótesis complejas: un numeroso conjunto de grupos humanos presentes en distintas regiones de África, entre los que unos se extinguen, otros sobreviven y evolucionan, se desplazan, se mezclan genéticamente con otros… Un posible origen panafricano de Homo sapiens. El registro fósil que conocemos realmente se limita a unos pocos especímenes, de los cuales algunos pueden estar representando a grupos hoy extinguidos, otros pueden ser formas arcaicas que evolucionaron hacia los humanos modernos, y otros son humanos modernos [+info]. 

Sigue leyendo

¿El origen de Homo sapiens hace más de 300.000 años?

El conjunto de fósiles de Jebel Irhoud, Marruecos, adquiere desde ahora una importancia mucho más destacada. Conocíamos los restos de varios individuos hallados en 1961 y 1962: dos cráneos adultos (incluyendo el fósil más icónico Irhoud 1, un cráneo casi completo), una mandíbula infantil, un húmero infantil y un fragmento de coxis.

Debido a su datación inicial de 160 Ka, la presencia de rasgos primitivos, y su asociación a herramientas descritas como musterienses, en 1962 inicialmente se sugirió que eran neandertales. Sin embargo, en las décadas siguientes el consenso científico se movió hacia que los especímenes de Jebel Irhoud eran Homo sapiens, que presentaban una combinación de rasgos arcaicos y rasgos derivados que se fueron desarrollando en distintas regiones de África (Hublin, 1985; Hublin, 1992; Bräuer, 1984; Rightmire, 1984).

Jebel Irhoud cráneo y mandíbula

Jebel Irhoud, reproducción cráneo y mandíbula. Crédito imagen: Philipp Gunz, MPI EVA Leipzig

Sigue leyendo

A Moroccan cradle for Homo sapiens?

By Chris Stringer, The Natural History Museum London. 

Many scientists accept that the human fossils from Omo Kibish and Herto in Ethiopia, dated between about 150-200,000 years ago represent the earliest known members of our species Homo sapiens. However, I now accept that evidence is building from both fossils and DNA that the modern human and Neanderthal lineages separated at least 500,000 years ago. In my view, the date of this divergence should mark the origin of these two groups, with the implication that there should fossils in Africa and Eurasia older than 200,000 years that lie on the respective lineages of modern humans and Neanderthals.

There is good evidence that this is true for the Neanderthals in Europe, since the Sima de los Huesos (‘Pit of the Bones’) fossils from Atapuerca can now be firmly placed on the Neanderthal lineage from both their anatomy and their DNA at around 430,000 years. Although we don’t yet have good ancient DNA evidence from Africa, I have suggested that fossils such as Florisbad (South Africa), Eliye Springs (Kenya) and Jebel Irhoud (Morocco) might well represent early or “archaic” Homo sapiens that existed before the full suite of modern human characteristics had evolved. Moreover, it is possible that earlier and neglected fossils from sites such as Salé and Thomas Quarries (Morocco), and Ndutu (Tanzania) could be even more ancient members of our species, Homo sapiens.

I used to argue that “anatomically modern humans” (including fossils that essentially look like us today) are the only group that should be called Homo sapiens. Now, I think that anatomically modern humans are only a sub-group within the species Homo sapiens, and that we should recognise the diversity of forms within early Homo sapiens, some of which probably went extinct.

When I set out on my PhD trip in 1971 to study and measure as many as possible of the early modern and Neanderthal skulls curated in European museums, there was one fossil that particularly intrigued me. This was the enigmatic cranium from Jebel Irhoud in Morocco, found a decade earlier, and described as an ‘African Neanderthal’, dated at about 40,000 years old. Imagine my disappointment when I arrived in a Paris museum and was told by an anthropologist that the specimen had just been returned to Morocco. Seeing my crestfallen face over coffee, another worker told me that the fossil was, in fact, locked in a cupboard in the first anthropologist’s room, but he would give me clandestine access to it for a short time the next morning. It was well worth the chicanery and the wait, for as soon as I saw the large but modern-looking face of Jebel Irhoud 1, I knew it was no Neanderthal – it completely lacked their puffed-out cheek bones, midfacial prominence, and enormous nose. But I couldn’t make much sense of Jebel Irhoud in my PhD conclusions as it was apparently too recent and therefore too close in age to actual early modern fossils from Israel and Europe to represent a potential ancestor for modern humans.

Jebel Irhoud 1

Jebel Irhoud 1 skull. Photo credit: Chris Stringer

Sigue leyendo