Preguntas y respuestas sobre las pinturas rupestres de la amazonía colombiana

[English version below]

Con motivo del impacto que ha causado la noticia sobre los paneles de arte rupestre de 12.500 años en la amazonía colombiana, y cierto revuelo y dudas alrededor de las distintas informaciones difundidas, he querido profundizar y escribir en qué consisten estas pinturas en el contexto de las investigaciones arqueológicas que se vienen desarrollando en aquella región en los últimos años. Agradezco al profesor Francisco Aceituno, coinvestigador del proyecto, por su inestimable ayuda y la información proporcionada para desarrollar este artículo.  

Dónde están 

Las pinturas prehistóricas se hallan en la Serranía de la Lindosa, en la región de la amazonía colombiana. Se trata de una selva húmeda tropical de unos 20 km2 atravesada por el río Guayabero. Las pinturas se encuentran a lo largo de unos 12 km, cercanas al río, pero elevadas, realizadas en las paredes verticales de afloramientos rocosos.

Aunque La Lindosa es adyacente a la Serranía de Chiribiquete (al sur), hay una distancia de 160 km entre ellas. Chiribiquete es una zona enorme de 43.000 km2 (el tamaño de Dinamarca). Como La Lindosa, tiene también miles de pictogramas en múltiples elevaciones rocosas. La inaccesibilidad del lugar hace probable que existan muchas más pinturas allí desconocidas por el momento.

La Lindosa y Chiribiquete forman parte de la misma formación geológica, los tepuyes o tepuis, grandes mesetas con paredes verticales abruptas y cimas planas, que llegan hasta Venezuela en dirección suroeste-noreste, y son un punto importante en el poblamiento humano de Sudamérica.

Áreas arqueológicas colombianas con la datación calibrada de los sitios más antiguos en cada región. Crédito: G. Morcote-Ríos, et al (2019)

Qué pinturas hay 

En La Lindosa existen miles de figuras representadas. Aunque es difícil estimar un número, se van logrando identificar distintos tipos de pinturas: motivos animalistas, geométricos y figuras humanas.

Entre las figuras de animales, se ha propuesto potencial megafauna de la Edad del Hielo como caballos, mastodontes, camélidos como paleollamas y una macrauquenia. Constituyen un marcador cronológico indirecto y paleoambiental, aunque todavía no se han encontrado fósiles de estos animales. Otra fauna representada son puercoespín, aves, primates, jaguares, serpientes, tortugas, etc. Las imágenes humanas aparecen en escenas, que pueden ser rituales chamánicos o también festividades ajenas al plano protorreligioso y escenas de la vida cotidiana. Los motivos geométricos son abstractos y, por lo general, muy comunes en otras geografías. 

Historia de los hallazgos 

Aunque existe referencia al conjunto pictórico de La Lindosa en escritos de 1948-49, la primera excavación es de 1989 y la realizó en el raudal del Guayabero Gonzalo Correal, uno de los arqueólogos pioneros en Colombia, junto con el holandés Thomas van der Hammen. En la publicación de sus trabajos mencionaron las pinturas.

En las siguientes dos décadas se suceden distintos materiales fotográficos (por ejemplo, de Enrique Bautista, Alvaro Botiva y Fernando Urbina). En 2017 Francisco Aceituno y otros colegas realizaron una excavación en la que recuperaron artefactos líticos y restos de fauna y semillas. «Teníamos las pinturas a la vista, excavábamos donde vivían los pintores», me cuenta el propio Francisco Aceituno.

En 2018 el Instituto Colombiano de Antropología e Historia declaró área arqueológica protegida al conjunto pictográfico de La Lindosa. En 2018 Aceituno y colegas se unieron a José Iriarte y Mark Robinson, de la Universidad de Exeter, y en esa campaña descubrieron tres nuevos paneles que no estaban registrados por el ICANH. Aceituno lo relata con emoción: «le pedimos a un guía local que nos llevara a un afloramiento rocoso que teníamos claro sobre el mapa que queríamos explorar; según dejábamos el sedimento y subíamos las rocas, vimos las pinturas y fue un auténtico momento eureka».

En este proyecto de la Unión Europea, la Universidad de Exeter, la Universidad Nacional de Colombia, y la Universidad de Antioquia realizan la parte arqueológica, y llevan dos campañas con trabajos de prospección y excavación. De hecho, es un proyecto incipiente, realmente todavía ha habido muy pocas excavaciones arqueológicas en la zona: la mencionada de Correal y otros en 1989, y esta del proyecto actual.

Todavía está pendiente un análisis en profundidad del arte pictórico de La Lindosa. Aunque las pinturas se han mencionado y fotografiado, no hay publicaciones de alto impacto. En 2019, año en que no hubo excavación (se quiere retomar en 2021) la productora Blue Media grabó en la amazonía colombiana un documental que muestra el arte rupestre, disparador de la noticia viral en estos días. «Esto supone un bombazo que nos da visibilidad y un fuerte empujón al proyecto», apunta Aceituno.

Ejemplo de panel pictórico en Cerro Azul con distintos motivos: a) Antropomorfo. b) Manos. c) Zoomorfo. d) Geométrico. e) Plantas. Crédito: G. Morcote-Ríos, et al (2019)

Qué antigüedad tienen 

Se tiene una datación calibrada de 12.500 años para los niveles más antiguos de la excavación, que contienen restos de semillas, restos líticos y de fauna, y fragmentos estratificados de ocre (incluso alguno biselado). Esta cronología corresponde al llamado Younger Dryas, en el final de la Edad de Hielo. Por asociación, es la antigüedad que se ha estimado para las pinturas, apoyada por los animales pleistocénicos que están representados.

Pero también hay niveles en el yacimiento que llegan hasta el año 1500-1600. De hecho, esto le ayudó en 2016 a Fernando Urbina, estudioso del arte rupestre de la amazonía, para proponer que una parte de las pinturas representan escenas de contacto con los conquistadores, y que no son jaguares sino perros los animales representados, que serían de los conquistadores, al igual que los caballos.

Relación de las pinturas con los primeros indicios de presencia humana en la región  

La datación de La Lindosa es la segunda más antigua para la cuenca del Amazonas en cuanto a presencia humana. El sitio más antiguo es Caverna da Pedra Pintada (13.100 cal BP). En el contexto más próximo destacan varios lugares con evidencias bien fechadas:

  • Al noroeste, en Taima Taima (Venezuela), en la península de Paraguaná, un sitio de matanza (concentración de procesamiento de animales) donde destacan defensas de mastodontes y un armadillo gigante, que está fechado en 14-15 ka cal BP.
  • En la Sabana de Bogotá, en los Andes colombianos, evidencias de 13,6 ka muy sólidas en otro sitio de matanza.
  • En Monte Verde (Chile), con los trabajos de Tom Dillehay y fechas revisadas recientemente en 15 ka.

Por tanto, hay una clara señal arqueológica de que en el Younger Dryas, hace al menos 15 ka, grupos humanos estaban en Sudamérica introduciéndose en la amazonía. La Lindosa aporta una contribución importante para intentar dar respuesta a tantos interrogantes que se nos ocurren sobre cómo los humanos entraron en la selva, desde dónde llegaron, cómo se adaptaron, cómo cruzaron los ríos enormes y bravos…

Anteriores a los 15 ka también hay otros indicios en Sudamérica que llegan hasta 20 ka o más, pero con un debate más abierto. Sin ir más lejos, Carlos Castaño-Uribe es autor de la mayor investigación sobre Chiribiquete, y propone dataciones de 20 ka, pero faltan estratigrafías y restos de fauna y líticos que ayuden a verificarlo. En Brasil hay otros sitios con fechas propuestas de entre 20-23 ka, como Pedra Furada y Sitio do Meio.

Las fechas de La Lindosa son coherentes con los modelos que se manejan actualmente sobre el poblamiento del continente, una vez quedó atrás el paradigma Clovis. Esta es una hipótesis planteada a partir de los años 1930, según la cual los primeros poblamientos de América ocurrieron hace 11.500 años, con el desarrollo importante de un asentamiento en el área de Nuevo México, y asentamientos posteriores que se fueron extendiendo por el continente.

Herramientas líticas de Cerro Azul. Crédito: G. Morcote-Ríos, et al (2019)

Referencias

  • Proyecto “The Last Journey: The Late Pleistocene-Early Holocene Colonisation of South America”. Entidad: Advanced Grant, European Research Council (ERC) Program Horizon 2020. Coordinador general: Jose Iriarte, Exeter University. Coinvestigadores: profesores Francisco Javier Aceituno, Departamento Antropología, Universidad de Antioquia, Gaspar Morcote, Universidad Nacional de Colombia y Mark Robinson, Exeter University. 

Questions and answers about the rock paintings of the Colombian Amazon

Due to the impact of the recent news on the 12,500 year old rock art in the Colombian Amazon, as well as some doubts generated by the different information pieces that were spread, I wanted to focus on what these paintings consist of – in the context of the archaeological research that has been carried out in that region in recent years. I thank Professor Francisco Aceituno, co-researcher of the project, for his invaluable help and the information provided to develop this article.

Where are they?

The prehistoric paintings are located in the Serranía de la Lindosa, in the Colombian Amazon region. This is a tropical humid forest of about 20 km2 crossed by the Guayabero River. The paintings are found along 12 km close to the river, but they are elevated, made on cliff faces.

Although La Lindosa is adjacent to the Serranía de Chiribiquete (to the south), there is a distance of 160 km between them. Chiribiquete is a huge area of 43,000 km2 (the size of Denmark). Like La Lindosa, it also has thousands of pictograms on multiple rocky shelters. The inaccessibility of the place makes it likely that there are many more paintings there, which are unknown at the moment.

La Lindosa and Chiribiquete are part of the same geological formation, the tepuis, large plateaus with abrupt vertical walls and flat tops, which reach Venezuela in a southwest-northeast direction, and are an important point in the human population of South America.

Map of the Serranía La Lindosa. Credit: G. Morcote-Ríos, et al (2019)

What paintings are there?

In La Lindosa there are thousands of figures represented. Although it is difficult to estimate a number, it is possible to identify different types of paintings: animalistic, geometric and human figures.

Among the animal figures, potential Ice Age mefauna such as horses, mastodons, camelids such as palaeolamas and a macrauchenia have been proposed. They constitute an indirect chronological and paleoenvironmental marker, although fossils of these animals have not yet been found. Other represented fauna are porcupine, birds, primates, jaguars, snakes, turtles, etc. The human images appear in scenes, which can be shamanic rituals or also festive scenes not in a protoreligious plane and scenes of daily life. The geometric figures are abstract and generally very common in other geographies.

History of the discovery

Although there is reference to the paintings of La Lindosa in writings from 1948-49, the first excavation was carried out in 1989 by Gonzalo Correal, one of the pioneering archaeologists in Colombia, together with Thomas van der Hammen. They mentioned the paintings in the publication of the works.

In the following two decades, different photographic works were carried out (for example, by Enrique Bautista, Alvaro Botiva and Fernando Urbina). In 2017 Francisco Aceituno and other colleagues carried out an excavation in which they recovered lithic tools and remains of fauna and seeds. “We had the paintings in sight, we excavated where the painters lived,” Francisco Aceituno points.

In 2018 the Colombian Institute of Anthropology and History (ICANH) declared the pictographic group of La Lindosa a protected archaeological area. In 2018 Aceituno and colleagues joined José Iriarte and Mark Robinson from the University of Exeter, and in that campaign they discovered three new panels that were not registered by ICANH. Aceituno relates with emotion: “we asked a local guide to take us to a rocky shelter which on the map we clearly wanted to explore; as we left the sediment and climbed the shelter, we saw the paintings and it was a real eureka moment”.

In this European Union project, the Exeter University, the National University of Colombia, and the University of Antioquia are carrying out the archaeological part, and have developed two campaigns with prospecting and excavation work. In fact, it is an incipient project, there have been still very few archaeological excavations in the area: the above-mentioned one by Correal and others in 1989, and this one of the current project.

An in-depth analysis of the rock art of La Lindosa is still pending. Although the paintings have been mentioned and photographed, there are no high impact publications. In 2019, in which there was no excavation (they want to resume in 2021) the Blue Media company recorded a documentary in the Colombian Amazon that includes the rock art, which is the trigger of the viral news these days. “This is a bomb that gives us visibility and a strong push to the project,” says Aceituno.

Potential Ice-Age megafauna displayed in the pictographs of SLL including: a. giant sloth, b. mastodon, c. camelid (Paleolama?); d and e. horse; f. long-neck, three-toed ungulate with trunk (Xenorhinotherium, Macrauchenia?). Credit: G. Morcote-Ríos, et al (2019)

How old are they?

A calibrated dating of 12,500 years was calculated for the oldest layers of the excavation, which contain seed remains, lithic and fauna remains, and stratified fragments of ochre (some of them are evenbevelled). This chronology corresponds to the so-called Younger Dryas, at the end of the Ice Age. By association, it is the age that has been estimated for the paintings, supported by the Pleistocene animals that are represented.

But there are also layers in the site that go back to year 1500-1600. In fact, this helped Fernando Urbina, an expert in Amazonian cave art, to propose in 2016 that part of the paintings represent scenes of contact with the conquerors, and that the animals represented are not jaguars but dogs, which would belong to the conquerors, as well as horses.

Relationship of the paintings with the first evidences of human presence in the region 

The dating of La Lindosa is the second oldest for the Amazon area with regards to human presence. The oldest site is Caverna da Pedra Pintada (13,100 cal BP). In the nearby context, there are several places with well-dated evidences:

  • To the northwest, in Taima Taima (Venezuela), on the Paraguaná peninsula, where mastodon defenses and a giant armadillo were found, dated at 14-15 ka cal BP.
  • In Sabana de Bogotá, in the Colombian Andes, very solid evidence of 13.6 ka.
  • In Monte Verde, Chile, famous after Tom Dillehay’s work and recently revised dates at 15 ka.

Therefore, there is clear archaeological sign that in the Younger Dryas, at least c. 15 ka, humans groups were in South America entering the Amazon. La Lindosa makes an important contribution in trying to answer so many questions that come to mind about how humans entered the jungle, where they came from, how they adapted, how they crossed the huge, wild rivers…

Before 15 ka there are also other sites in South America of around 20+ ka, but with a more open debate. For example, Carlos Castaño-Uribe is the author of the most complete research on Chiribiquete, and proposes a 20 ka dating, but stratigraphy and fauna and lithic remains are needed to help verify this. In Brazil there are other sites with proposed dates between 20-23 ka, such as Pedra Furada and Sitio do Meio.

The dates of La Lindosa are consistent with the models that are currently considered to discuss the population of the continent, once the Clovis paradigm was left behind. This is a hypothesis from the 1930’s, proposing that the first human population in America occurred 11,500 years ago, with the important development of a settlement in the New Mexico area, and later settlements that extended throughout the continent.

References

  • Project “The Last Journey: The Late Pleistocene-Early Holocene Colonisation of South America”. Entity: Advanced Grant, European Research Council (ERC) Program Horizon 2020. General coordinator: Jose Iriarte, Exeter University. Co-researchers: Professors Francisco Javier Aceituno, Departament of Anthropology, University of Antioquia, Gaspar Morcote, National University of Colombia y Mark Robinson, Exeter University. 

5 pensamientos en “Preguntas y respuestas sobre las pinturas rupestres de la amazonía colombiana

  1. Apologies to Spanish readers, my comment will be in English, hope still understandable. While I have deep issues with the way the finds have been reported, my bigger problem is the dating of the rock art (NOT the dating of the human presence, which is uncontroversial). Professor Aceituno kindly provided me with a copy of their article, in the following I am addressing the published claims, not those in the sensationalist reports:

    The paper reports on excavations conducted at three localities in 2017 and 2018. It is not clear whether any of these localities were the “new” sites reported in the recent news, but it does not matter. The excavations were conducted in the foreground of shelters which contain rock art. It is not my task to comment on the excavation report. I am no expert while those having prepared it are. They produced a thorough and convincing analysis that confirms a continuous (but possibly intermittent) human settlement of the sites ranging from the terminal Pleistocene to recent historic times. The authors present 13 C14 dates, two of which (from charcoal) were ~20k calBP and were very correctly discarded as likely unreliable, leaving 11, all from human harvested plant seeds, ranging from 12.5k to 300 calBP, in a good stratigraphic agreement. The older dates all come from the lowest layers at all three sites, while the youngest comes from a depth of 30cm and together with several intermediary dates confirms the continuity of human presence. Given the scarcity of well documented terminal Pleistocene sites in South America (the time of first appearance of humans there), this is a major contribution to our knowledge and understanding, especially significant because it is right on the migration path taken for the colonisation of the rest of the continent.

    The issues start with the section on rock art. The authors profess to see depictions of ice age megafauna and other animals which became extinct at the late Pleistocene or early Holocene. Hypothetically, such an identification is possible. The best study I could find on the subject (Borrero, 2008. The Elusive Evidence: The Archeological Record of the South American Extinct Megafauna.) concludes that there was a short overlap when humans and the ice-age megafauna could have co-existed, exactly in the period of the dates obtained from the lower layers of the sites (~12-11k BP). However the identification of the examples presented in the paper is much less solid. The first (a) is a well known figure from the Cerro Azul site, claimed to represent a giant sloth, but that is more wishful thinking, it could represent any number of things. It was heatedly debated on several forums for the past several years (I personally took part in one of the debates), the safest conclusion is that it is an ‘or something’. (b) is claimed to be a mastodon from one of the new sites, all I can say very politely is that I am not convinced. (c) and (f) can be anything really, but (d) and (e) require further consideration. They definitely appear to be equids, and if so they can be either the extinct ice-age horse Hippidion, or modern equids (horse or donkey) introduced after the Spanish conquest (as suggested in Urbina & Peña, 2016) as there were no equids in South America in the intervening period. The question is which one, which of course has profound implications for the dating of the rock art.

    The authors also claim that “ochre tablets and exfoliated rocks with red paintings have been recovered from the earliest occupational levels of Cerro Azul indicating that the earliest settlers of the region engaged in rock art”. This would have far more significance for the dating of the rock art than the very uncertain identification of some of the depicted animals, however unfortunately the paper provides no further details. The authors conclude the section that “More research is needed to provide support to these speculations”, indicating that they themselves are well aware of the very shaky foundations of their arguments.

    Discounting the doubtful (and I’m phrasing it very politely…) identifications of Megatherium and Mastodon, the proposed dating hinges on whether the depicted equids are the extinct Hippidion or modern Equus. The paper essentially presents a circular argument: the obtained dates confirm that the equids must be of the ice-age variety, and the paintings are of ice-age age because ice-age horses are depicted.

    Yet in reality, there is nothing to suggest that the paintings shown were made during the earliest occupation period. They could have been made at any time during the demonstrated human presence, right up to the 300 BP age confirmed by the published dates (by which time horses have indeed been introduced).

    The paper completely ignores the uncomfortable question of the state of preservation of the purported ice age paintings. The sites shown on the photos (including those of the new discoveries), all display vivid red colours characteristic of ochre paintings of a relatively recent date. I must stress here, that I have no experience with Amazonian rock art, have never seen them in person, so any of my assessments are purely conjectural. However based on my 20+ years of experience with Saharan, and 10+ years of Namibian rock art, I may say with some authority that given the exposed locations and exceptionally good state of preservation of the Serrania La Lindosa paintings (at least the ones we were shown on photographs), they cannot be any older than at most a few thousand years, probably much less. A post-conquest date is entirely conceivable, and rather more likely than the claimed ice age date.

    All the purported ‘ice age’ animals illustrated in the paper clearly come from the well preserved and likely relatively recent upper layers of the paintings. However this is not to say that there may not be some much older rock art at these sites. We have not been shown enough detail of the new paintings to be able to tell whether there are no fainter earlier layers on the same panels, and future research may well uncover such paintings. All the sensationalist reports fail to mention that GIPRI Colombia have been meticulously documenting the rock art of the region since the area became accessible after the 2016 peace accord, and I very much look forward to their analyses and assessment.

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  2. Como persona enamorada del arte rupestre, no puedo dejar de hemocionarme. Al arte rupestre al aire libre, en mi opinión, termina siendo un elemento más del medio. Como ocurre en España con el Arte Rupestre Levantino.
    Al final este tipo de manifestaciones culturales prehistóricas y el lugar donde se localizan, están tan íntimamente ligado, que no se podrían comprender el uno sin el otro.
    Quiero dejar claro que son opiniones particulares y que con las misma no quiero mol star a nadi

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  3. ¿Megafauna del Holoceno Temprano o fauna introducida por los primeros invasores europeos?*
    APUNTES PARA UN DEBATE.
    En un reciente artículo publicado en Science Direct (Morcote, et al, 2020) (1) y sus ecos en ciertos medios masivos (The Guardian (2), El Espectador (3), etc.), se ha pretendido advertir del “descubrimiento” de pinturas rupestres en la serranía de La Lindosa (Guaviare, Colombia), las cuales, con base en ciertas evidencias del subsuelo circundante, tendrían una antiguedad de más de 12 mil años. Lo anterior se reafirmaría por la supuesta representación de megafauna, en especial de megaterios, paleolamas o caballos americanos (!).
    En principio, no se trataría de un “descubrimiento”, pues estas ya habían sido advertidas e investigadas desde hace mas de 70 años (Gheerbrant, 1952; Botiva, 1986; Urbina, 2015; etc); ni estarían representando megafauna, sino mas bien, y de acuerdo con Fernando Urbina Rangel (4), ejemplares de perros de guerra, vacunos y caballos introducidos por los primeros invasores europeos y advertidos por los indígenas de la región del Guaviare desde la década de 1530.
    Lo cierto es que, de acuerdo con la investigación referida, las pinturas en sÍ mismas no fueron datadas, sino solo algunas evidencias enterradas en su entorno. Al parecer los proyectos arqueológicos convencionales que se aproximan al arte rupestre por primera vez, siguen reincidiendo en la ingenua pretensión de que los restos bajo tierra en el entorno de un sitio con arte rupestre, automáticamente darían cuenta del contexto de elaboración de las pinturas o grabados. En este caso el resultado es mas perverso aún, porque sin encontrar vestigios de megafauna, las autores extrapolan la datación de otras evidencias enterradas al imaginario del pasado y de un periodo (Holoceno temprano) que le detonan sus hallazgos. Por eso creen ver representaciones de megaterios y caballos americanos donde, más probablemente, se trate de perros de guerra y caballos americanos que trajeron los europeos.
    Lo anterior no intenta restarle mérito a las investigaciones arqueológicas ni a las hipótesis que de allí se derivan, pero si merece exponerse para invitar a la revisión crítica de lo que emana de las publicaciones científicas y sus ecos en los medios masivos (que una vez emitidos son difíciles de atajar). Si bien, el arte rupestre de La Lindosa es impresionante, catalogarlo como “La capilla sixtina de la amazonía” o asegurar que es tan antiguo que estaría representando la convivencia de los primeros pobladores con la megafauna, le hace un flaco favor a la aproximación científica sobre estas manifestaciones del pasado.
    Queda pues abierto el debate sobre lo que estarían representando las pinturas de ciertos ejemplares de fauna de incierta identificación, pero del Holoceno Temprano al siglo XVI hay mucho trecho, y la respuesta a la antiguedad de estas manifestaciones no se puede reducir a la interpretación de lo que creemos identificar, sino mas bien enfocarse en la datación directa de sus pinturas, lo cual, lo mismo que con las de Chiribiquete (igual de erróneamente abordadas) está pendiente de encararse con verdadero rigor científico.
    *Diego Martínez Celis.
    REFERENCIAS: : (1) “Colonisation and early peopling of the Colombian Amazon during the Late Pleistocene and the Early Holocene: New evidence from La Serranía La Lindosa” https://www.sciencedirect.com/…/abs/pii/S1040618220301907
    (2)’Sistine Chapel of the ancients’ rock art discovered in remote Amazon forest https://www.theguardian.com/…/sistine-chapel-of-the…
    (3) El Amazonas tiene una de las colecciones de arte rupestre prehistórico más grandes del mundo. https://www.elespectador.com/…/el-amazonas-tiene…/…
    (4) Perros de guerra, caballos y vacunos en el arte rupestre de la serranía de La Lindosa, Río Guayabero, Guaviare, Colombia http://www.rupestreweb.info/serranialindosa.html

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  4. Decenas de sitios con arte rupestre de la “Era del Hielo” han sido hallados en cuevas europeas, y su datación ha sido posible gracias a la indudable identificación y juicioso análisis iconográfico y comparativo de sus representaciones de megafauna, y a concienzudos análisis e incluso dataciones directas de sus pigmentos, que se han logrado conservar debido a las estables condiciones de los ambientes cavernarios. Asegurar que existe en Colombia arte rupestre de la “Era del Hielo” y en sitios al aire libre en medio de la selva, donde la conservación de pintura mas allá de unos cuantos miles de años es improbable (o aún no se ha demostrado científicamente), y solo con base en evidencia arqueológica indirecta (muestras de carbón en el subsuelo cercano) y de dudosas o muy subjetivas interpretaciones de su iconografia, representa un retroceso con relación a los avances de la investigación en el campo del arte rupestre mundial, que lleva mas de 100 años de paulatino desarrollo, y en los cuales se han logrado muchos avances tanto teóricos como metodológicos, los cuales parecen haberse desestimado en la reciente investigación sobre el arte rupestre de La Lindosa (Guaviare, Colombia). VER POR EJEMPLO: http://www.rupestre.net/tracce/?p=2812&fbclid=IwAR1xsDzt2vjXwf0AB8g9XL3E_o-94DtnmrhVWojW5tczRDFbDMPan9p2JUM

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