Uso de piel de oso para protección hace 300.000 años

Uso de piel de oso para protección hace 300.000 años

[English version below]

Aunque no la incluí en la recopilación de noticias del último trimestre de 2022, no quería dejar de destacar la publicación de dos huesos de un oso de las cavernas procedentes del sitio alemán de Schöningen 12, con una antigüedad estimada de 320 ka (miles de años). Estos huesos tienen finas marcas de corte que sugieren el empleo de la piel del oso por los homininos que habitaban aquella región (¿Homo heidelbergensis? ¿preneandertales?), la cual les proporcionaría un gran aislamiento frente al frío, facilitando su adaptación a los duros inviernos de Centroeuropa.

Schöningen es un yacimiento bien conocido por haberse descubierto en él diez lanzas y dos bastones de madera sorprendentemente conservados a pesar de su material orgánico, fácilmente degradable. De allí también proceden más de 20.000 restos de herbívoros que sirvieron de alimento para los humanos, y algunos posiblemente también para el empleo de su piel.

Las marcas de corte en huesos de fauna suelen estar asociados a la explotación del animal para consumir su carne, aunque en este caso, al tratarse de una falange y un metatarso, son huesos de las extremidades del oso que apenas tienen carne, de lo cual se infiere otro uso más probable como la extracción de la piel. Además, indicaría que los humanos cazaron y accedieron de forma primaria al animal, ya que la piel del oso se extrae mejor recién muerto.

Son raras las evidencias de aprovechamiento de la piel del oso en otros sitios del Paleolítico inferior. Destacan Isernia La Pineta (Italia, ~600 ka), Boxgrove (Reino Unido, ~500 ka) y Bilzingsleben (Alemania, ~400 ka). Otros yacimientos posteriores del Paleolítico medio muestran evidencia de la explotación tanto de la piel como de la carne del oso, tales como Biache-Saint-Vaast (Francia), Taubach (Alemania), y Rio Secco y Fumane (Italia). También en otros sitios se han hallado útiles fabricados a partir de huesos de oso retocados. En el Paleolítico superior, las actividades de explotación del oso se encuentran más extendidas, particularmente en distintos yacimientos de Centroeuropa. Sigue leyendo