The first Europeans: evidences in Southern Spain

We have no evidence of human presence in Europe before 1.5 million years ago. The study of the European colonization is particularly exciting in the human evolution field.

1.5 MYA the populations of Homo erectus (Homo ergaster) were growing and expanding in Africa. They were giving rise to a new species which was the first humans migrating outside Africa into Europe via the Levant Corridor and went over the Danube-Rhine valleys. Subsequent migrations did the same path in search of areas with better climate and resources.

At this moment of the Middle Pleistocene, the first human populations in Europe were a dispersed grid throughout a vast area. They were a genetic mosaic. Some of them evolved independently in response to local adaptations to environmental changes. Some of them interbred with other populations as they were incoming in further migrations.

The first Europeans

The first Europeans. Image: Roberto Sáez

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Qué hay de nuevo con nuestro ADN neandertal

Sabemos desde 2010 que todas las poblaciones humanas fuera de África presentamos en nuestro ADN un pequeño rastro de genoma neandertal (entre el 1 y 3%), y desde 2020 que también las poblaciones sub-saharianas tienen aproximadamente un 0,3%, traído por humanos modernos que volvieron a África. Por ejemplo, el estudio del genoma de un hombre de la cueva Mota en Etiopía de hace 4500 años (presentado en octubre de 2015 y corregido en enero 2016), muestra que no presenta rastro neandertal e indica que, posteriormente a este individuo, ocurrió una migración inversa desde Eurasia hace unos 3000 años al Este de África, que trajo una exigua presencia neandertal en el ADN de poblaciones de esa región, entre el 0,3-0,5%.

¿Cuándo se cruzaron? 

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La novedad con Dryopithecus y su importancia en el árbol evolutivo

Situándonos en el Mioceno, cuando los linajes de los grandes simios se fueron separando en distintas ramas evolutivas, contamos con un cierto número de fósiles encontrados en los últimos 150 años, que nos permite definir algunas de las especies ancestrales que existieron. Pero ubicar a estas especies en un árbol y dibujar las relaciones filogenéticas entre ellas es una tarea muy compleja, dado que los especímenes que las representan son aún muy escasos y fragmentarios, y dado que no existe la posibilidad de extraer información genética en fósiles tan antiguos.

El siguiente árbol evolutivo me gusta porque es particularmente visual y permite entender rápidamente el contexto de este post.

The evolutionary history of apes. Photo: The Rockefeller University.

The evolutionary history of apes. Photo: The Rockefeller University.

Gracias a una hipótesis llamada reloj molecular planteada en 1962, podemos calcular el tiempo en que dos especies compartieron un antepasado común en función del número de diferencias genéticas entre ambas. Por ejemplo, los humanos difieren un 1,6% con los chimpancés en la secuencia del gen psi-eta-globina, con los gorilas un 1,7%, y con los orangutanes un 3,38%.

Con el reloj molecular se estima que la separación entre los linajes humano y chimpancé ocurrió hace unos 6-7 millones de años – que por cierto es el momento en que vivía la especie Sahelanthropus tchadensis, hecho que le da mucho interés… aunque esto merece otro post entero. Y la separación entre hombres y gorilas ocurriría hace unos 9 Ma.

 

¿Qué es Dryopithecus?

Dryopithecus es un simio fósil que nos da una información muy interesante…  Sigue leyendo