Las huellas de White Sands: el viaje de dos humanos hace 12.000 años

Tenemos un largo camino por delante de varios kilómetros. En otras circunstancias podríamos tomárnoslo con calma, pero a este gran lago también acuden tigres dientes de sable, lobos, bisontes, mamuts y perezosos. No es una zona segura: vayamos rápido, todo recto, sin rodeos. Llevaré al niño en brazos para evitar riesgos. Esta arena blanda junto al lago no es un terreno fácil para la caminata. Me he resbalado en algunas ocasiones, y hemos tenido que esquivar algunos charcos. Llevamos ya casi la mitad de camino, pero el niño pesa y mis brazos ya duelen. Le bajo al suelo, para que se mueva un poco mientras mi espalda descansa. Pero no podemos parar demasiado. Vuelvo a cogerle y continuamos, pero sigue intranquilo, y más adelante nos detenemos otras dos veces, esta vez menos tiempo. Al fin llegamos. Dejo al niño con el grupo y regreso. Decido hacerlo por el mismo camino, que nos fue bien a la ida. Es curioso, por aquí han cruzado un perezoso y un mamut hace poco. No me sorprende, pero sí me preocupa, porque me doy cuenta de que el perezoso se ha detenido junto a nuestro rastro y se ha levantado sobre sus patas traseras olfateando algo, así que los depredadores pueden estar al acecho también. Acelero para volver cuanto antes.

Todo esto sucedió hace entre 11.500 y 13.000 en lo que hoy es el parque nacional White Sands en Nuevo México, Estados Unidos. Aunque me he permitido alguna licencia en la narración, esta pudo ser la historia real de dos humanos durante unas horas. ¿Cómo podemos saberlo?

Conocemos el poder de conocimiento que nos dan los fósiles, un testimonio de muerte de los especímenes a los que pertenecieron. En no pocas ocasiones, además de proporcionar información sobre su muerte, en realidad nos dicen mucho más sobre su vida: si eran robustos, altos, esbeltos, achaparrados, si recibieron cuidados que les permitieron recuperarse de determinadas lesiones, qué tipo de locomoción tenían, si sus manos eran capaces de tallar herramientas complejas, si todavía tenían facilidad para trepar a los árboles, cómo era su canal de parto, qué tamaño tenía su cerebro, y otros indicativos sobre su potencial inteligencia, como la forma de sus regiones cerebrales, e incluso cómo era el riego sanguíneo en ellas. Pero existen otros elementos que dan un testimonio directo de un momento específico en la vida de aquellos seres: son las huellas que dejaron al caminar, llamadas icnofósiles o icnitas. Increíblemente, se han conservado huellas de homininos tan antiguas como las de Laetoli (Tanzania, 3,66 millones de años, dejadas por australopitecos) y las de Ileret (Kenia, 1,5 millones de años, dejadas por Homo erectus).

¿Cuáles son los datos de White Sands que nos permiten reconstruir el viaje de aquellos humanos?

  • El parque nacional White Sands contiene una enorme concentración de icnitas de grandes mamíferos del Pleistoceno final de Norteamérica. Fue una importante zona de biodiversidad por la existencia de un paleolago. Durante su desaparición, los procesos geológicos favorecieron la preservación de muchas huellas de la fauna.
  • Las dos sendas de huellas humanas son muy rectas y paralelas, se extienden a lo largo de al menos 1,5 km por la playa del lago, y están separadas entre 0,5 y 2 metros según la zona. Hasta ahora se han logrado identificar 427 huellas.
  • Las huellas del individuo mayor tienen un tamaño y morfología correspondientes a un adolescente o a una joven adulta, y las huellas infantiles corresponden a una edad inferior a 3 años. Las infantiles se han identificado en 3 sitios distintos, con mayor presencia en uno de ellos, una posible parada más prolongada.
  • La velocidad del paso se ha calculado entre 1,6 y 1,7 metros por segundo (unos 6 km/h), muy uniforme en todas las secciones analizadas. Se trata de un ritmo muy apreciable para caminar en un terreno tan incómodo, más teniendo en cuenta que cargaba con un niño. La velocidad media al regreso es ligeramente inferior. Como referencia, lo que llamamos «caminar a buen ritmo» suele corresponder a una velocidad de entre 1,4-1,5 m/s (5-5,4 km/h).
  • Las huellas de la ida son más anchas y variadas. La asimetría entre la izquierda y la derecha, y la forma de las huellas condicionadas por la rotación del pie, son los indicativos de llevar un peso extra en la parte delantera del cuerpo. A la vuelta son más uniformes y estrechas, lo que sugiere que ya no llevaba ese peso. El tamaño y forma indica que el individuo de la vuelta sería el mismo que a la ida, pero no se puede excluir la posibilidad de que fueran dos individuos distintos aunque idénticos en estatura y forma del pie.
  • Las huellas de un perezoso gigante y de un mamut colombino (Mammuthus columbi) son intermedias entre las dos sendas humanas, y se cruzan y se solapan mutuamente con éstas. La relación entre los dos viajes con las huellas del mamut y del perezoso, permite estimar que entre ambas sendas hay pocas horas de diferencia.
  • Al aproximarse a las huellas humanas, el perezoso da unos pasos en círculo y se pone sobre dos patas. Puede que olfateara la presencia de depredadores, ¿o de los humanos? Ese es un gesto similar al que hacen los osos actuales. Luego vuelve a ponerse a cuatro patas y cruza el camino.
  • La geocronología de las huellas es difícil de precisar, y se basa en un rango temporal estimado entre la presencia humana y la extinción de la megafauna.

Summary diagram for part of the double trackway. Credit: M.R. Bennett, D. Bustos, D. Odess et al (2020)

¿Qué hay detrás de esta historia? Cualquier interpretación a partir de aquí es especulativa, pero los coautores del trabajo Matthew R. Bennett y Sally C. Reynolds proponen algunas ideas: un individuo solo llevando a un niño, que se mueve deprisa por la playa sin desviarse hacia un destino concreto en mente, y del cual volverá por el mismo camino, sugiere una recepción amistosa en el destino y una organización social. Y sobre la historia del niño: ¿estaba enfermo?, ¿le llevaban a donde se encontraba otra parte del grupo?, ¿influyó en sus planes una tormenta imprevista?

Me encantaría conocer tu interpretación: anímate y coméntala aquí.

Más información: Las huellas humanas más antiguas por continente – The oldest human footprints by continent | Nutcracker Man

Referencia: M.R. Bennett, D. Bustos, D. Odess et al. (2020). Walking in mud: Remarkable Pleistocene human trackways from White Sands National Park (New Mexico). Quaternary Science Reviews. Imagen de portada: Location-3F interaction of sloth and double human trackway (figura 4)

5 pensamientos en “Las huellas de White Sands: el viaje de dos humanos hace 12.000 años

  1. Magnífica ficción Roberto. Lo narrado podría haber sido real.
    Podría tratarse de un grupo familiar reducido de personas que se trasladan, con sus enseres, con premura por algo, que les llegaría de forma inmediata. El traslado de los enseres y pequeños, todos lo hemos hecho alguna vez, realizando más de un viaje, apresuradamente.
    ¿De qué huian?

    Le gusta a 1 persona

  2. En el tiempo que habitaron aquella zona, no se recordaba y nunca habían visto un cambio del clima tan grave, drástico y duradero en el tiempo (después de tantas generaciones nunca se había trasmitido algo así, –el desconcierto era total). El traslado del campamento no serviría de nada, … el final llegaría del espacio …

    Le gusta a 1 persona

  3. Mi versión:
    Glenda caminaba muy deprisa casi corría llevando a su hija sujeta a su cuello, miraba a todos lados porque intuía el peligro y de pronto vio que del espeso bosque surgió a lo lejos un perezoso gigante que en principio la paralizó por su aspecto y tamaño pero luego recordó lo que le habían dicho: muy rara vez atacan a los humanos a pesar de sus enormes garras, solo comen hojas y son demasiado lentos; así que aceleró sus pasos y siguió su camino confiando en la certeza del relato.
    Al regreso ahora sola también llevaba buen paso, estaba oscureciendo pero distinguió la silueta de dos mamuts que se habían acercado a beber agua. Afortunadamente estaban lejos y no habían descubierto su presencia.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .