Las huellas neandertales de la playa de Matalascañas

Las huellas neandertales de la playa de Matalascañas

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Tal vez un lugar donde raramente pensaríamos sobre evolución humana es la playa de Matalascañas (Huelva), una preciosa costa de 5 km junto al Parque Nacional de Doñana, en el suroeste de España. Allí se ha descubierto un yacimiento con cientos de icnitas (huellas fosilizadas) de distintas especies, 87 de ellas dejadas por neandertales hace unos 106.000 años. De ellas, 31 están longitudinalmente completas.

¿Qué sabemos de este hallazgo? Resumo a continuación las principales ideas que nos comparte para este blog Eduardo Mayoral, catedrático de Paleontología en la Universidad de Huelva y coautor de estos estudios, publicados en Scientific Reports:

  • Son 87 huellas humanas, que fueron dejadas en torno a zonas encharcadas, y afortunadamente quedaron rápidamente enterradas. Hay otras muchas huellas de fauna (ciervo, jabalí, elefante, uro, lobo) que se publicaron en julio 2020.
  • El estudio arrancó con el hallazgo de las huellas de esos grandes vertebrados que habían quedado expuestas gracias a la erosión, hasta que identificaron como humanas algunas de ellas. En esta zona, la costa va retrocediendo por la dinámica cambiante de vientos y corrientes oceánicas.
  • Se trata de un yacimiento efímero. Queda enterrado por las mareas, y cada temporal desgasta una parte de terreno, dejando expuestas nuevas huellas (y erosionando otras).
  • Las huellas se encuentran bajo una capa de dunas fosilizadas (eolianitas) bien datada en 106 ka (miles de años) mediante termoluminiscencia. Por tanto, las huellas son más antiguas que esa cronología. Los grupos humanos que ocupaban la península ibérica por entonces eran neandertales. La línea de costa se encontraba a 20 km mar adentro de la actual.
  • Constituyen las huellas humanas más antiguas del Pleistoceno superior encontradas hasta ahora. Lo más aproximado a esa antigüedad son 257 huellas de 80.000 años en Le Rozel, Normandía, publicadas en 2019. Son las huellas de neandertales más antiguas en la península ibérica. Solo se conocía una huella en Gibraltar de 28 ka.
  • Aunque se hallaron a partir de junio de 2020, las huellas todavía se conservan bastante bien, porque las mareas también hacen que se cubran rápidamente con arena que las protegen. No ocurrió lo mismo con las huellas de Happisburgh, en el sur de Inglaterra, de unos 850 ka, halladas en 2013 y asociadas con Homo antecessor, que desaparecieron en unos pocos días tras quedar expuestas.
  • La morfología de la pisada se corresponde bien con el pie neandertal. El 70% son de adolescentes (15 individuos) o niños menores de 10 años (7 individuos), y hay muy pocas de adultos (9). Esta proporción se parece a la del yacimiento de Le Rozel (un grupo pequeño con mayoría de infantiles).
  • La estatura promedio es de 1,44 m, con una medición mínima que corresponde a 1,04 m y una máxima a 1,88 m. Teniendo en cuenta una posible dispersión morfométrica intraindividual de las huellas, el número mínimo de individuos se ha calculado en 3.
  • A partir de las huellas también se ha definido una nueva especie de jabalí extinto, Suidichnus galani, publicado en diciembre 2020, que pesaba 300 kg y era el triple de grande que el actual cerdo ibérico, posible descendiente de aquél.

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Las huellas de White Sands: el viaje de dos humanos hace 12.000 años

Las huellas de White Sands: el viaje de dos humanos hace 12.000 años

Tenemos un largo camino por delante de varios kilómetros. En otras circunstancias podríamos tomárnoslo con calma, pero a este gran lago también acuden tigres dientes de sable, lobos, bisontes, mamuts y perezosos. No es una zona segura: vayamos rápido, todo recto, sin rodeos. Llevaré al niño en brazos para evitar riesgos. Esta arena blanda junto al lago no es un terreno fácil para la caminata. Me he resbalado en algunas ocasiones, y hemos tenido que esquivar algunos charcos. Llevamos ya casi la mitad de camino, pero el niño pesa y mis brazos ya duelen. Le bajo al suelo, para que se mueva un poco mientras mi espalda descansa. Pero no podemos parar demasiado. Vuelvo a cogerle y continuamos, pero sigue intranquilo, y más adelante nos detenemos otras dos veces, esta vez menos tiempo. Al fin llegamos. Dejo al niño con el grupo y regreso. Decido hacerlo por el mismo camino, que nos fue bien a la ida. Es curioso, por aquí han cruzado un perezoso y un mamut hace poco. No me sorprende, pero sí me preocupa, porque me doy cuenta de que el perezoso se ha detenido junto a nuestro rastro y se ha levantado sobre sus patas traseras olfateando algo, así que los depredadores pueden estar al acecho también. Acelero para volver cuanto antes.

Todo esto sucedió hace entre 11.500 y 13.000 en lo que hoy es el parque nacional White Sands en Nuevo México, Estados Unidos. Aunque me he permitido alguna licencia en la narración, esta pudo ser la historia real de dos humanos durante unas horas. ¿Cómo podemos saberlo?

Conocemos el poder de conocimiento que nos dan los fósiles, un testimonio de muerte de los especímenes a los que pertenecieron. En no pocas ocasiones, además de proporcionar información sobre su muerte, en realidad nos dicen mucho más sobre su vida: si eran robustos, altos, esbeltos, achaparrados, si recibieron cuidados que les permitieron recuperarse de determinadas lesiones, qué tipo de locomoción tenían, si sus manos eran capaces de tallar herramientas complejas, si todavía tenían facilidad para trepar a los árboles, cómo era su canal de parto, qué tamaño tenía su cerebro, y otros indicativos sobre su potencial inteligencia, como la forma de sus regiones cerebrales, e incluso cómo era el riego sanguíneo en ellas. Pero existen otros elementos que dan un testimonio directo de un momento específico en la vida de aquellos seres: son las huellas que dejaron al caminar, llamadas icnofósiles o icnitas. Increíblemente, se han conservado huellas de homininos tan antiguas como las de Laetoli (Tanzania, 3,66 millones de años, dejadas por australopitecos) y las de Ileret (Kenia, 1,5 millones de años, dejadas por Homo erectus). Sigue leyendo

Quick summary of the new hominin footprints at Laetoli

Background

  • Since the 1970s several prints and trails of mammal, bird and insect have been identified in 18 sites (labelled from A to R) out of 33 total palaeontological localities in the Laetoli area, Tanzania.
  • In 1978 a 27-meter footprint trail was found at Site G, with about 70 footprints corresponding to 3 hominins.  They were bipedal, had big toes in line with the rest of their foot, and their gait was «heel-strike» followed by «toe-off», that is, the same way modern humans walk.
  • The footprints were ascribed to Australopithecus afarensis, as suggested by the dating (3.66 Ma) and the fossils found nearby in the same sediment layer.

The new find

  • Site S is located only 150 m away from Site G. In October 2014 some excavation works were executed to assess the impact of building a museum including a protective covering for the Site G tracks. This yielded 14 hominin tracks plus other 529 tracks left by other animals including bovids, equids, girafs, rhinos…
Laetoli footprints

Figure 7 from Masao et al. 2016. Original caption: Southern part of the hominin trackway in test-pit L8. Footprints L8/S1-1, L8/S1-2, L8/S1-3 and L8/S1-4 are visible from left to right. The heel drag mark is well visible posteriorly to L8/S1-3.

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La Garma cave: a time capsule

La Garma cave: a time capsule

This cave is located on La Garma Mountain, 5 km East from the Santander Bay, northern Spain. It is divided into various levels and was used since the Middle Paleolithic by hunter-gatherer groups.

The oldest evidences of human presence are dated to 400,000 years and come from the ancient cave entrance (it may have been an open shelter) called La Garma A. This area has also presence from the Mousterian period, with many lithic objects, fauna remains and one hearth of c. 70-80 Ka.

The most iconic finds correspond to the Upper Paleolithic, particularly in the period between 36-16 Ka around the Last Glacial Maximum. In total, more than 200,000 objects related to human presence have been identified at La Garma up to date.

Monte La Garma

La Garma. Photo: hechohistorico.com.ar

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The oldest human footprints by continent

The oldest human footprints by continent

AFRICA

Laetoli, Tanzania. 3.66 million years (Ma).

  • Site G, found in 1978: 70 footprints made by three Australopithecus afarensis. Along with footprints were hominin and animal remains and Acheulean objects. The footprints are normally buried to protect them against the elements.
  • Site S (150 m away from Site G), found in 2015: 14 footprints made by two Australopithecus afarensis walking in the same time frame, in the same direction and at a similar moderate speed as the other three. One of them (hominin S1) had an average stature between 161-168 cm.

laetoli

Ileret, Kenya. 1.5 Ma.  They are 97 footprints left by at least 20 Homo erectus individuals, who had a modern foot and stride: a mid-foot arch, straight big toe and heel-to-toe weight transfer. The footprints are indistinguishable from our own.

Ileret

Ileret footprints. Photo: Hatala, K. G. et al. Footprints reveal direct evidence of group behavior and locomotion in Homo erectus. Sci. Rep. 6, 28766; doi: 10.1038/srep28766 (2016)

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