Olduvai: tres homininos conviviendo en el mismo paisaje

Entrevista a Manuel Domínguez-Rodrigo, sobre los trabajos que lleva desarrollando en Tanzania desde 2006. Allí codirige un equipo hispano-tanzano (junto a Enrique Baquedano y Audax Mabulla) que investiga las capas más antiguas de la Garganta de Olduvai para desentrañar el origen del comportamiento humano, puesto en relación con la aparición de los primeros representantes del género Homo. Este trabajo se puede seguir en el sitio olduvaiproject.org. En 2019, el proyecto resultó finalista en la I Edición del Premio Nacional de Arqueología y Paleontología otorgado por la Fundación Palarq, que apoya las misiones arqueológicas y paleontológicas españolas en el extranjero (fundacionpalarq.com).

 

¿Qué tres homininos?

Conocemos tres homininos depositados exactamente sobre el mismo paleopaisaje, que seguramente se estaban viendo en un espacio pequeño de 2 km2. Por una parte, los fósiles clásicos del Lecho I de Olduvai, de Homo habilis y Paranthropus boisei, que ya sabíamos que estaban juntos. Por otra parte, ahora hemos encontrado una tercera forma que en principio parece Homo erectus, porque es grande y moderno, morfológicamente indistinguible de lo que es erectus 200.000 o 300.000 años después, pero no podemos asegurarlo del todo porque falta la dentición asociada. Si aparece dentición, entonces podremos verificar si es algo asociado a erectus o si es erectus en sentido estricto. Pero lo más importante es que tenemos una forma grande y moderna que está coexistiendo en el mismo espacio y al mismo tiempo con las otras dos: hay tres prototipos evolutivos en ese paisaje.

 

¿Es Homo erectus derivado de habilis, o son dos procesos evolutivos paralelos?

Partimos de que nadie puede responder a esa pregunta, puesto que falta material. Antes era más fácil pensar que uno de ellos, tan primitivo y con un esquema muy anagenético, puede ir derivando en el otro. Ahora este tema se ha complicado mucho:

  • Por un lado, tenemos la forma habilis que podemos poner en relación con la mandíbula de Ledi-Geraru (de 2,8 Ma). Aunque no son idénticos morfológicamente, sí muy parecidos: presumiblemente el hominino al que perteneció esa mandíbula sería similar al Homo habilis que tenemos 800.000 años después.
  • Por otro lado, tenemos este erectus que hemos sacado, que no está solo: hay un pie y un occipital que por afinidad tienen que ser también de erectus, y una pelvis de 1,9 Ma en Koobi Fora que también lo parece.

Estos erectus están conviviendo con los habilis, pero entre ellos hay una diferencia morfológica muy grande, y especialmente en todos los restos poscraneales. Los habilis son primitivos: lo más moderno es su dentición, y su cuerpo es tremendamente primitivo. De hecho, entre los fósiles que todavía no hemos publicado tenemos más habilis, y su diferencia con erectus sigue siendo abismal.

Por tanto, mi opinión es que algo que desconocemos está pasando en ese millón de años «de oro» (entre 3 y 2 Ma), cuando surge esa morfología del ancestro de erectus, y otra morfología distinta del ancestro de habilis. Los habilis aparecen extremadamente comprometidos con un modo de vida «pliocénico», muy arbóreo. Mientras tanto, los erectus, hasta donde los hemos podido rastrear, tienen otra forma totalmente distinta de adaptarse al medio.

OH 80, Paranthropus boisei. Foto: Roberto Sáez

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No podemos reprimir nuestra compasión sin sentirnos acerbamente heridos

«Los socorros que nos inclinamos a dar a los seres desvalidos, son principalmente un resultado accesorio del instinto compasivo, adquirido originariamente como formando parte de los instintos sociales, y que sucesivamente ha ido extendiéndose más.
Aunque nos obligasen razones perentorias, no podríamos reprimir nuestra compasión, sin sentirnos acerbamente heridos en la parte más noble de nuestra naturaleza».
Charles Darwin (1871) El origen del hombre y la selección en relación al sexo.

«The aid which we feel impelled to give to the helpless is mainly an incidental result of the instinct of sympathy, which was originally acquired as part of the social instincts, but subsequently rendered, in the manner previously indicated, more tender and more widely diffused. Nor could we check our sympathy, even at the urging of hard reason, without deterioration in the noblest part of our nature».
Charles Darwin (1871) The descent of man, and selection in relation to sex.

Art by Greg Harlin @NatGeo April 2005

Entrevista a Antonio Rosas

En esta entrevista que amablemente ha concedido para Nutcracker Man, Antonio Rosas aborda distintas cuestiones y novedades que se están debatiendo en el ámbito de la paleoantropología.

1) Recientemente se ha publicado vuestro nuevo estudio sobre la endogamia en el grupo de neandertales de El Sidrón. Aparte del debilitamiento genético, ¿qué otras causas apuntarías como factores que fueron reduciendo las poblaciones neandertales, y cuándo consideras que pudo comenzar esa disminución?

La extinción de los neandertales es uno de los temas que más curiosidad despierta. Hoy en día se puede concluir que hubo una conjunción de factores, como ocurre en la extinción de otras grandes especies:

  • Uno de ellos es la endogamia, la pérdida de variabilidad genética, que es el sustrato sobre el que trabaja la evolución. Si se pierde la variabilidad, ante posibles cambios ambientales las especies carecen de recursos genéticos, de herramientas, para la supervivencia. Y sabemos que en el curso de la evolución esto es lo que sucedió entre los neandertales.
  • Además, en el tiempo de la extinción de los neandertales sucede un gran cambio climático en el planeta: estamos entrando en la última glaciación, que conlleva un enfriamiento del clima y una destrucción de los ecosistemas existentes en ese momento. Es posible que los ecosistemas a los que los neandertales estaban más adaptados fueran boscosos. Ese enfriamiento e incremento de la aridez terminaría destruyendo en muchas partes tanto a los bosques caducifolios como a los neandertales.
  • Y se une un tercer factor, que es la entrada en Europa de los Homo sapiens, una especie competidora. No hay ninguna evidencia de que fuera una competencia violenta, pero sí de que en algunos sitios hubo coincidencia temporal e intercambio genético entre las dos especies. Aunque hay muchos otros lugares en Alemania o en la Península Ibérica en los que, desde los últimos neandertales hasta los primeros sapiens, se discute la existencia de un gran vacío arqueológico. Esto atestiguaría que no hubo un encuentro y los sapiens llegaron a un terreno desocupado. Pero en otros sitios sí hubo un encuentro. Por lo tanto, no es un fenómeno homogéneo en el espacio y en el tiempo, sino que es heterogéneo en distintos lugares de Europa.

De forma que, si tenemos grupos neandertales aislados y dispersos, con baja variabilidad genética, se están deteriorando los ecosistemas de los que se nutrían y a los que estaban aclimatados y adaptados, y además entra una especie muy competidora, la conjunción de estos factores los lleva a la extinción.

Con Antonio Rosas junto a fósiles originales de El Sidrón.

2) ¿Qué grandes incógnitas piensas que nos queda por conocer de los neandertales?    Sigue leyendo

5 años de Nutcracker Man | 5 years of Nutcracker Man

<English version below>

Este pequeño texto es el post número 250 de Nutcracker Man, un número redondo al igual que los 5 años que hoy cumple este blog. Posiblemente este último ha sido el año más duro, porque estoy embarcado en el precioso proyecto de escribir mi primer libro, pero no quise dejar de lado el blog. Por fin el libro está terminado, ¡pronto verá la luz!

Mientras tanto, agradezco mucho que me estés leyendo, y espero que el blog te resulte útil. Estamos profundizando de forma extraordinaria en el entendimiento de la evolución humana, y es un privilegio poder divulgarlo aquí. Recordemos las novedades tan solo de las últimas tres semanas: una nueva especie Homo luzonensis, un nuevo cráneo del Pleistoceno Medio asiático procedente de Hualongdong (China), la primera mandíbula de un denisovano en Xiahe que nos acerca mucho más al conocimiento de ese grupo humano (¿especie?), nuevas características de la bipedación de Ardipithecus ramidus, la explotación del águila real por los neandertales de forma recurrente en el tiempo, la detección de una especie “fantasma” de simio antepasada del bonobo y del chimpancé común, en la época en que los linajes neandertal y sapiens también estaban divergiendo, e incluso la huella humana más antigua de América. Y pronto sabremos sobre al menos otras tantas novedades, ahora en proceso de investigación o de publicación. El año sexto arranca con mucha fuerza…

5 años, 5 cráneos, posiblemente mis favoritos: Taung, Nutcracker Man, Dmanisi 5, Miguelón, Kabwe 1

This small text is the 250th post at Nutcracker Man, a round number just like the 5 years this blog is turning today. The last one has possibly been the hardest year, because I’m embarked on the precious project of writing my first book, but I did not want to leave the blog aside. Now the book is finished, soon it will become a reality!

In the meantime, I’m very grateful that you’re reading the blog, and I hope you find it useful. We are extraordinarily deepening our knowledge of human evolution, and it is a privilege to disseminate it here. Let’s take a look at the news in just the last three weeks: a new species Homo luzonensis, a new Middle Pleistocene Asian skull from Hualongdong (China), the first jaw of a Denisovan in Xiahe that brings us much closer to the understanding of that human group (species?), new features of the bipedation of Ardipithecus ramidus, the recurrent exploitation of golden eagle by the Neandertals, the detection of a “ghost” ape species ancestor to bonobos and chimps, at the age when the lineages of Neandertals and sapiens were also diverging, and even the oldest human footprint in America. And soon we will know other news which today are in research or publication process. The sixth year got off to a flying start…