¿Trofeos de caza neandertales en Cueva Des-Cubierta?

¿Trofeos de caza neandertales en Cueva Des-Cubierta?

Actualizado febrero 2026 [English version below]

Se ha publicado el hallazgo y la interpretación del material arqueológico del nivel 3 de la Cueva Des-Cubierta (Madrid), acumulado en un depósito de dos metros de profundidad hace entre 43 y 70 ka (miles de años), cuando los neandertales eran la única especie humana que habitaba la zona. En este conjunto destaca una asombrosa acumulación de 35 cráneos de megafauna (bisonte, uro, ciervo, rinoceronte). ¿Qué ocurrió para que semejante conjunto terminara allí?

Comencemos por resaltar la singularidad del lugar. A 1100 m en el centro de la península ibérica, se trata de una ocupación humana inusual, la de unos «neandertales de montaña» que aprovechaban la riqueza de recursos que les ofrecía el valle, y la localización de las cuevas y abrigos, privilegiada para el control de la zona, de sus bosques frondosos y zonas despejadas o calveros. En realidad, hay al menos cuatro sitios con presencia neandertal, uno de ellos de hace 90 ka. Compartían o alternaban el uso del espacio con otros depredadores y carroñeros, y competían por alimentarse de los grandes herbívoros que habitaban el valle, siguiendo a los grandes rebaños, remontando el cauce del actual río Lozoya. Eran muy selectivos en los animales que consumían, y dejaron restos de los útiles musterienses que fabricaban para procesarlos, principalmente a partir del cuarzo de la zona, aunque también se desplazaban a zonas próximas buscando sílex.

La Cueva Des-Cubierta se descubrió en 2009. Hasta ahora, el hallazgo más destacado había sido una mandíbula con seis dientes de un neandertal infantil de unos 3-5 años de edad en el nivel 2, apodado la «Niña de Lozoya» (aunque no se tiene certeza del sexo del individuo). Del nivel 2 también proceden 734 restos líticos musterienses. La elevada cantidad de cuernas, cráneos y pequeñas hogueras próximas a los restos humanos había sugerido algún tipo de ritual o un enterramiento, aunque el contexto no lo había podido confirmar. En los últimos años, la continuación de la excavación y del estudio del lugar y de sus dataciones ha permitido afinar más lo que pudo ocurrir allí.

Restos de neandertal infantil de 3-5 años de Cueva Des-Cubierta
Restos de neandertal infantil de 3-5 años de Cueva Des-Cubierta, Pinilla del Valle. Crédito: Roberto Sáez

El conjunto de materiales del nivel 3, que abarca 2 metros de potencia y 27 m2, incluye restos faunísticos de grandes ungulados (bisonte y uro y, en menor cantidad, ciervo, rinoceronte y caballo). Entre los 2265 restos de fauna destacan 35 cráneos, todos con apéndices (cuernos óseos, astas, cuernos queratinosos), y algunos correspondientes a animales de tonelada y media de peso.  ¿Cómo acabaron allí? Veamos varios datos para construir una posible narrativa:

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Uso de piel de oso para protección hace 300.000 años

Uso de piel de oso para protección hace 300.000 años

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Aunque no la incluí en la recopilación de noticias del último trimestre de 2022, no quería dejar de destacar la publicación de dos huesos de un oso de las cavernas procedentes del sitio alemán de Schöningen 12, con una antigüedad estimada de 320 ka (miles de años). Estos huesos tienen finas marcas de corte que sugieren el empleo de la piel del oso por los homininos que habitaban aquella región (¿Homo heidelbergensis? ¿preneandertales?), la cual les proporcionaría un gran aislamiento frente al frío, facilitando su adaptación a los duros inviernos de Centroeuropa.

Schöningen es un yacimiento bien conocido por haberse descubierto en él diez lanzas y dos bastones de madera sorprendentemente conservados a pesar de su material orgánico, fácilmente degradable. De allí también proceden más de 20.000 restos de herbívoros que sirvieron de alimento para los humanos, y algunos posiblemente también para el empleo de su piel.

Las marcas de corte en huesos de fauna suelen estar asociados a la explotación del animal para consumir su carne, aunque en este caso, al tratarse de una falange y un metatarso, son huesos de las extremidades del oso que apenas tienen carne, de lo cual se infiere otro uso más probable como la extracción de la piel. Además, indicaría que los humanos cazaron y accedieron de forma primaria al animal, ya que la piel del oso se extrae mejor recién muerto.

Son raras las evidencias de aprovechamiento de la piel del oso en otros sitios del Paleolítico inferior. Destacan Isernia La Pineta (Italia, ~600 ka), Boxgrove (Reino Unido, ~500 ka) y Bilzingsleben (Alemania, ~400 ka). Otros yacimientos posteriores del Paleolítico medio muestran evidencia de la explotación tanto de la piel como de la carne del oso, tales como Biache-Saint-Vaast (Francia), Taubach (Alemania), y Rio Secco y Fumane (Italia). También en otros sitios se han hallado útiles fabricados a partir de huesos de oso retocados. En el Paleolítico superior, las actividades de explotación del oso se encuentran más extendidas, particularmente en distintos yacimientos de Centroeuropa. Sigue leyendo

Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2022

Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2022

Hemos terminado 2022 con un último trimestre cargadito de novedades. Aquí va una selección de 31, completando un total de 101 noticias (bonito número) en el viejo año que he ido recopilando en mis resúmenes trimestrales:

  • Dos mandíbulas (MSD-VP-5/16 y MSD-VP-5/50) con dentición recuperadas en una capa de al menos 3,76 Ma (millones de años) en el sitio Woranso-Mille, muestran afinidades taxonómicas tanto con Australopithecus anamensis como con Au. afarensis. La retención de algunos rasgos similares a los Au. anamensis de Kanapoi, así como la presencia de esta especie en depósitos de 3,8 Ma en Woranso-Mille, sugieren la clasificación de estas dos mandíbulas en Au. anamensis. Las similitudes con la dentición de Au. afarensis complican esta clasificación, y reforzarían la hipótesis de la cronoespecies Au. anamensis-Au. afarensis, si no fuera por el posible solape cronológico entre ambas [+].

Mandíbulas MRD-VP-5/50 y MRD-VP-5/16 de Woranso-Mille, en comparación con otras mandíbulas australopitecinas

Mandíbulas MRD-VP-5/50 y MRD-VP-5/16 de Woranso-Mille, en comparación con otras mandíbulas australopitecinas. Crédito: Haile-Selassie et al (2022).

  • Un nuevo trabajo apoya la hipótesis que sitúa el origen de la bipedación humana en los árboles y no en el suelo. A partir de 2850 observaciones de eventos locomotores de 13 chimpancés adultos de los bosques abiertos del valle del Issa (Tanzania) durante 15 meses, el estudio concluye que pasaban tanto tiempo en los árboles como otros chimpancés que vivían en bosques densos, a pesar de su hábitat más abierto; no eran más terrestres como se habría esperado; sorprendentemente, más del 85% de los casos de bipedismo ocurrieron en los árboles; no caminaban más erguidos en la vegetación de sabana abierta, donde no pueden viajar fácilmente a través de la copa de los árboles [+].
  • A pesar de que se han definido hasta 21 especies en África entre el Mioceno final y el Pleistoceno medio, tan solo 17 esqueletos poscraneales se han podido asociar a alguna de dichas especies. Un nuevo trabajo repasa los restos poscraneales que conforman el limitado registro fósil africano en este período, como base para la asignación taxonómica de nuevos restos futuros [+].

Restos poscraneales asociados a cráneos en el Pleistoceno inferior

Restos poscraneales asociados a cráneos en el Pleistoceno inferior. Crédito: F. Grine et al (2022)

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