Un bifaz achelense pintado en una obra maestra del siglo XV

Un bifaz achelense pintado en una obra maestra del siglo XV

Esto me ha parecido una curiosidad enorme. Mirad esta pintura: «El díptico de Melun», de Jean Fouquet. Consta de dos partes: «Etienne Chevalier y San Esteban», actualmente expuesta en la Gemäldegalerie de Berlín, y «La Virgen de Melun», a la derecha, en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes. ¿Habéis visto algo muy peculiar? Probablemente el panel izquierdo contiene la representación de un bifaz achelense, que sería la más antigua conocida.

El díptico de Melun, de Jean Fouquet. Dominio público.

Existen relatos mencionando a los bifaces prehistóricos desde el siglo XVII, cuando se pensaba que eran de origen natural, y eran identificados como piedras de trueno que caían acompañando a los rayos. En las primeras décadas del siglo XVIII, se comienza a plantear que estas piedras denominadas ceraunias o piedras de rayo en las obras de los clásicos, en lapidarios medievales y en dichos textos de los mineralogistas del siglo XVII, en realidad eran antiguos instrumentos de piedra construidos por los humanos en una época anterior al inicio de la metalurgia del hierro y del bronce. La obra Metallotheca del Vaticano (1717), de Michele Mercati, recoge una interpretación correcta como artefactos de piedra con una forma de origen no natural. Los ingleses John Bagford y John Frere también plantean que algunos objetos de pedernal identificados eran armas de guerra fabricadas y usadas por pueblos que no conocían el metal. Sigue leyendo

La gran aventura de la evolución humana

La gran aventura de la evolución humana

Conferencia «La gran aventura de la evolución humana», en las V Jornadas Prehistóricas de Zamora (23 noviembre 2023). Un fascinante recorrido por la historia de nuestra especie desde los primeros representantes del género Homo hasta los actuales Homo sapiens.

  • (2:20) Los australopitecos, unos seres asombrosos e irrepetibles.
  • (14:10) Los primeros representantes de nuestro género Homo. El origen de lo humano.
  • (35:00) Las primeras migraciones.
  • (39:10) Particularidades que rompen la visión lineal de nuestra evolución.
  • (41:10) Los primeros europeos.
  • (47:50) Los neandertales.
  • (51:20) ¿Qué es Homo sapiens?

Producido por zamorainquieta.com / Ayuntamiento de Zamora.

Nuestra fascinación por los mamuts

Nuestra fascinación por los mamuts

En la cultura popular, el mamut es uno de los animales más queridos de los tiempos prehistóricos. El término «mamut» suele estar referido a la especie Mammuthus primigenius (mamut lanudo), el cual no sólo aviva sentimientos de admiración entre los humanos actuales, sino que nuestros antepasados que convivieron con ellos les tendrían respeto, temor y fascinación. También formaban parte de su dieta: no era uno de los animales más cazados, pero un solo ejemplar supondría un festín. Como consecuencia de todo ello, eran representados en pinturas, grabados y figuritas por toda Europa, con un motivo y simbolismo aún incierto. Asimismo, el marfil de sus defensas se empleaba como materia prima para elaborar otras piezas de arte mueble.

Los mamuts lanudos tuvieron su máxima expansión geográfica hace entre 110-14 ka (miles de años). Evolucionaron en Eurasia a partir de Mammuthus trogontherii, un proboscidio que se originó durante el Pleistoceno inicial entre las subcrones Olduvai (1,7 Ma) y Jaramillo (1,1 Ma). Las primeras formas de M. primigenius de desarrollan en el noreste de Asia hace 800-600 ka, donde aparece completamente extendido hace unos 400 ka, y las primeras formas en Europa surgen posteriormente, hace 200-160 ka. Los últimos mamuts lanudos vivieron en la isla Wrangel, en el Océano Ártico al norte de Siberia, donde desaparecieron hace unos 4000 años. Los Homo sapiens no fueron los únicos humanos que los conocieron, sino también H. neanderthalensis, sin descartar otros (¿denisovanos? ¿H. erectus?).

M. primigenius se extendieron por casi toda Eurasia, desde la península ibérica hasta el Adriático, Centroeuropa, montañas de Crimea, noreste de Siberia, plataforma del Océano Ártico, Mongolia, norte de China, Corea del Sur, Japón… También se han hallado restos en Estados Unidos y Canadá. El área verificable de su rango comprende más de 33 millones de km2. Se encontraban entre los grandes herbívoros más ampliamente distribuidos. En Siberia y Alaska, los mamuts lanudos aparecen en el suelo helado (permafrost) con partes esqueletales muy completas. Allí no sólo se han conservado extraordinariamente los huesos, sino también su carne, piel, pelo y vísceras, como demuestran las siguientes fotos de la cabeza y la pata de un ejemplar joven hallado en Liakhov (Rusia) en 1901-1902, entre otros cuantos ejemplos.

Cabeza y pata trasera izquierda de Mammuthus primigenius, descubierto en Liakhov (Rusia) en 1901-1902, expuesto en el Museo de Historia Natural de París (crédito: Roberto Sáez). A la derecha, foto de la pata alrededor de 1912 cuando llegó a París (crédito: DR y A. Péquignot).

Hace unos 30-40 ka, llegaban hasta el sur de la península ibérica (turbera de El Padul, Granada). Tras el Último Máximo Glacial, la fauna de clima frío (bisonte, mamut, rinoceronte, reno, etc.) sobrevivieron en la tundra y la estepa del norte europeo, mientras que la fauna de clima más cálido (caballos, ciervo, cabra, uro, etc.) se mantienen en el sur.

Máxima extensión de Mammuthus primigenius durante el Pleistoceno final, basada en el registro fósil conocido. Crédito: R-D Kahlke (2015).

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Utilidad de la investigación y la interpretación de los cuidados en museos: ayúdanos en su definición

Utilidad de la investigación y la interpretación de los cuidados en museos: ayúdanos en su definición

[English version below]

En una publicación anterior se describió la Bioarqueología del Cuidado (BoC, por sus siglas en inglés), una disciplina que estudia los restos de humanos en el pasado con señales de haber tenido experiencias de ciertas enfermedades o lesiones graves durante la vida. Estas señales se identifican a través de marcadores de lesiones, crecimientos anormales y otras anomalías en el esqueleto y, cuando está disponible, con información del tejido momificado. Con el método de la BoC, podemos evaluar las implicaciones generales de estos marcadores para la salud y el bienestar del individuo, y podemos determinar si recibiría un cuidado en forma de adaptación de su comunidad y/o de ayudas directas. En ocasiones, incluso hallamos evidencias de tratamientos específicos con fines terapéuticos, como la amputación y la trepanación.

El Índice del Cuidado (Index of Care) es una aplicación online desarrollada para ayudar al investigador a aplicar el método de la BoC para analizar las prácticas de cuidados en el pasado. Aunque un «índice» a menudo sugiere una herramienta cuantitativa, el Índice del Cuidado es un enfoque puramente cualitativo y basado en la reflexión sobre cada caso único de experiencia de la enfermedad y de sus cuidados.

¿Qué valor tiene investigar los comportamientos de los cuidados en el pasado?

La prestación de cuidados implica apoyo tanto directo como indirecto (el apoyo indirecto también se conoce como adaptación del grupo). Cuidar puede requerir un importante compromiso de recursos materiales, así como una considerable energía personal y emocional tanto por parte de los cuidadores como de los receptores de los cuidados, sobre todo en los casos de larga duración. La investigación centrada en los cuidados abre la puerta a una versión más veraz y matizada de la historia. Puede acabar con la suposición generalizada de que los pueblos del pasado carecían de cuidados y compasión, una idea errónea que sigue afectando a las actitudes, normas y prácticas actuales.

Hagamos más sencilla la investigación: el proyecto “User-friendly Index of Care”

El Índice del Cuidado está diseñado por bioarqueólogos para bioarqueólogos, y puede ser complejo de utilizar. Sin embargo, la discapacidad y los cuidados son elementos vitales con un alcance mucho más amplio que la bioarqueología. Actualmente, estamos investigando las posibilidades de producir una versión del Índice que sea más simple de aplicar y, de esta forma, extender su uso a un número más amplio de contextos, tales como:

  • Museos, relacionados con las ciencias naturales, antropología, arqueología, historia general o cultural, etc., que podrían incorporar en sus materiales didácticos aspectos específicos de los cuidados que recibieron los individuos cuyos restos humanos exhiben o custodian.
  • Disciplinas que comparten objetivos y/o métodos de estudio con la bioarqueología, como paleoantropología, paleopatología, medicina forense, genética, sociología, historia, psicología, ecología… Son campos/disciplinas que podrían incorporar ideas del Índice del Cuidado en su investigación de restos humanos.

Denominamos este proyecto “User-friendly Index of Care”, o “Índice del Cuidado de uso fácil” en español. Centrados ahora en la posible aplicación del Índice en el contexto de los museos, estamos buscando contribuciones tanto de trabajadores como de quienes los visitan. Dado que el personal y los visitantes de un museo pueden tener intereses y prioridades diferentes en lo que se refiere al contenido de las exposiciones, planteamos una primera serie de preguntas dirigida a trabajadores de museos y una segunda a los visitantes.

¿Quieres ayudarnos como trabajador de un museo?

Te pedimos que reflexiones sobre si la experiencia del visitante podría enriquecerse con la interpretación de la discapacidad y los cuidados experimentados por los individuos expuestos o conservados, cuando la evidencia de patología en sus restos lo permita. Sigue leyendo

La gran aventura de la divulgación

La gran aventura de la divulgación

¿Cómo divulgar, cómo explicar de forma sencilla la complejidad de la evolución humana?

¿Realmente las novedades que anuncian los grandes titulares suponen un cambio de paso en nuestro conocimiento?

¿El anuncio de Homo longi y los de tantos otros hallazgos que «obligan a reescribir la prehistoria» se han recogido ya en los textos? ¿Por qué no…?

Estas son algunas cuestiones que abordaré durante las tres actividades de divulgación en las que participaré en noviembre, un mes que viene cargadito:

11-nov XIV Jornadas aragonesas de Paleontología: mesa redonda «La divulgación en Paleontología»

Organizadas por la Asociación Cultural Bajo Jalón, esta edición cuenta con un excepcional programa de 24 actividades (conferencias, talleres, mesas redondas, salida de campo…) que se desarrollarán el fin de semana del 11 y 12 de noviembre.

El colofón será un homenaje a los tres codirectores actuales de los yacimientos de Atapuerca, José María Bermúdez de Castro, Eudald Carbonell y Juan Luis Arsuaga, quienes en breve dejarán paso a un nuevo equipo de directores. Más información e inscripciones aquí.

Cartel XIV Jornadas aragonesas de Paleontología: mesa redonda "La divulgación en Paleontología"

17-nov Semana de la Ciencia y la Innovación de Madrid. Microcharlas del Club de Ciencia Boadilla: «Conozcamos a Homo longi, el Hombre Dragón»

Inscrita en la Semana de la Ciencia de Madrid, en esta 5ª edición de las Microcharlas de divulgación científica organizadas por el Club de Ciencia Boadilla conoceremos el cráneo que se hizo famoso en 2021, apodado el Hombre Dragón. Veremos y tocaremos una réplica del mismo, discutiremos sobre la nueva especie definida para este fósil (Homo longi), y descubriremos que podría estar más relacionado con nuestra especie Homo sapiens de lo que aparenta su morfología.

El acceso es libre hasta completar aforo (salón de actos del Centro de Empresas municipal, C/ Francisco Alonso, 2, Boadilla del Monte). Más información aquí.

Cartel V Microcharlas Club de Ciencia Boadilla

23-nov V Jornadas prehistóricas de Zamora: conferencia «La gran aventura de la evolución humana»

Organizadas por Paco González y el Ayuntamiento de Zamora, en las Jornadas prehistóricas se programan distintas actividades (3 conferencias y 2 eventos infantiles) a lo largo de la segunda quincena de noviembre.

En la conferencia «La gran aventura de la evolución humana» haremos un recorrido por la historia de nuestra especie, desde los primeros representantes del género Homo hasta los actuales Homo sapiens. De forma ligera (¡pero no lineal!) y rigurosa, y con la pizca de profundidad que sabéis que me gusta introducir, veremos cómo los grupos humanos se enfrentaron a diferentes desafíos, desarrollaron tecnología, crearon culturas y se dispersaron por todo el planeta… O no todos, porque muchos se extinguieron por el camino.

El acceso es libre hasta completar aforo (Edificio de La Alhóndiga, Plaza de Santa Ana).

Cartel V Jornadas prehistóricas de Zamora