Gigantopithecus

Me he animado a escribir sobre el mayor primate que ha existido, a raíz de hacerme con una réplica de mandíbula que es realmente impresionante. Incluyo algunas fotos para demostrarlo…

Comparación Nutcracker Man (Paranthropus boisei, izda) vs. Gigantophitecus blacki (centro) vs. Humano moderno (dcha). Foto: Roberto Sáez

Un poco de historia

  • El primer hallazgo fue en 1935, cuando el paleoantropólogo alemán Ralph von Koenigswald se topó con un molar fósil de gran tamaño en una farmacia de Hong Kong, que identificó como perteneciente a una especie primate desconocida. En los siguientes cuatro años encontró tres molares más en Hong Kong y Guangzhou. Con ellos, definió una nueva especie Gigantopithecus blacki.

  • Liucheng

    Yacimiento de G. blacki, cerca de la cima de la montaña

    Tras la II Guerra Mundial en los años 50 se abordó la búsqueda del lugar de origen de los fósiles. Dos de los investigadores de Peking Man (1929, Zhoukoudian) encontraron a partir de 1957 en Liucheng (China) cientos de dientes y tres fragmentos de mandíbula inferior, además de varios fósiles de mamíferos enanos. Este yacimiento se estima en 1 Ma. de antigüedad.

  • En los 60 se descubrieron dientes aún mayores pero en un yacimiento (Wuming) que es 300-400 Ka. más joven que Liucheng. Esto demuestra que Gigantopithecus siguió una tendencia similar a otros mamíferos, que incrementaron su tamaño según evolucionaron durante el Pleistoceno entre 1.8 MYA-12 KYA.
  • Además en 1968 se descubrieron dientes y fragmentos de mandíbula mucho más antiguos (6,3 MYA) y de la mitad de tamaño, por lo que se asignaron a una especie distinta, Gigantopithecus giganteus.

¿Cómo era?

Solo se conservan dientes y fragmentos de mandíbulas.

  • Mandíbula

    Mandíbula de Gigantophitecus blacki. Foto: Roberto Sáez

    Las mandíbulas son muy profundas verticalmente y gruesas.

  • Los molares son planos y de coronas bajas, con esmalte muy grueso para moler.
  • Los premolares son anchos y planos, semejantes a los molares.
  • Los caninos no tienen forma de punta sino que recuerdan a premolares, y los incisivos son pequeños y muy juntos. En conjunto, conforman una herramienta de corte parecida a la de algunas especies de perezosos actuales.
  • Todo indica la adaptación al corte, masticación y molienda de alimentos duros y fibrosos. Se han encontrado incrustaciones de fitolitos que sugieren el bambú como alimento básico, pero no exclusivo.
Reproducción

Recreación de Gigantopithecus blacki. Foto: Bill Munns, paleoartista

A partir del análisis de 735 dientes se sugiere una gran diferencia entre machos y hembras, mayor que la observada actualmente en gorilas y orangutanes, indicando una posible competición fuerte entre los machos.

Se ha tratado de realizar reproducciones de Gigantopithecus blacki, tomando como referencias primates vivos (gorila) y extintos (babuino gigante). Se estima una altura de 3 metros y un peso de 540 kg. Se ilustra en posición erguida pero, como otros grandes simios extintos, se considera que su esqueleto y musculatura serían de un cuadrúpedo con locomoción bípeda ocasional.

Interpretación de Gigantophitecus. Foto: Antropogenez.ru

El lugar de Gigantopithecus entre los primates

Se han encontrado fósiles en China, India y Vietman. La estructura de la mandíbula inferior es muy similar a la de los orangutanes  por lo que, junto con ellos, se considera dentro de los Ponginae y descendientes de Sivapithecus (8 MYA, descubierto en Pakistán).

Dado que Homo erectus llegó a Asia oriental hace 800 Ka. probablemente coexistió con Gigantopithecus durante medio millón de años. Se han encontrado especímenes de ambas criaturas prácticamente juntas en el mismo yacimiento, en Vietman (1965) y en China (1970 y 1987).

La extinción de Gigantopithecus se estima alrededor de hace 100 Ka. Por tanto, como género sobrevivió unos 6 millones de años, considerando el conjunto de formas y especies por las que evolucionó. Como en otras especies de primates, su desaparición se asocia a una combinación de factores y no a un solo evento, si bien se considera que uno de ellos sería la competición por los recursos naturales con la llegada de Homo erectus.

Otro factor determinante habría sido la falta de alimentos al convertirse en sabana el hábitat forestal donde solían vivir, y no adaptar su alimentación al nuevo entorno donde se iban encontrando, además agravado por las enormes cantidades que necesitaban.

Comparación Nutcracker Man (Australopithecus boisei, izda) vs. Gigantophitecus blacki (centro) vs. Humano moderno (dcha)

Comparación Nutcracker Man (Paranthropus boisei, izda) vs. Gigantophitecus blacki (centro) vs. Humano moderno (dcha). Foto: Roberto Sáez

Un pensamiento en “Gigantopithecus

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