Bienvenidos al primer artículo invitado en Nutcracker Man: una interesante reflexión sobre Qué es la Arqueología escrita por Adrián Carretón. Adrián es autor de Arqueoblog, premiado como Mejor blog de ciencia 2014 por el diario 20minutos.
Por lo general las personas sentimos gran atracción por nuestro pasado, los grandes descubrimientos y los enigmas que rodean y envuelven de un velo de misterio la historia del ser humano. Por eso, blogs como este de Roberto Sáez tienen gran repercusión en Internet. Muchas búsquedas en google (el oráculo instantáneo y universal que en ocasiones puede provocar el efecto contrario de “desinformación”) sobre nuestro pasado, intentando encontrar respuesta a las eternas preguntas que nos hacemos como seres racionales: ¿quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Por qué somos como somos?
Preguntas que ahondan en el pasado de nuestra especie, en nuestros orígenes. Gran parte de ese pasado se encuentra enterrado bajo tierra, bajo nuestra propia ciudad, o bajo el mar incluso, habiéndose formado con el paso del tiempo, mucho tiempo, hasta llegar a nuestros días como yacimiento arqueológico.
Y para recuperar ese pasado y estudiarlo se utiliza un método muy peculiar y característico. El método arqueológico que consiste en una serie de técnicas de excavación con el objetivo de recuperar la mayor cantidad de información posible de nuestro pasado para posteriormente estudiarla y analizarla. Este análisis del registro material proporciona una idea de lo que pudo ser nuestro pasado. Por tanto, la Arqueología comporta tanto el trabajo de campo (recuperar las evidencias) como el trabajo de laboratorio (estudiar esas evidencias). Quizás sea por esta mezcla de actividad física de “búsqueda del tesoro” e intelectual que despierta tanta atracción e interés general en nuestra sociedad y, a la vez, la razón por la que a menudo es distorsionada.
Cuál es el objetivo de la Arqueología
El objetivo de la Arqueología es conocer el pasado del ser humano a través de los restos materiales. Pero estos restos no dicen absolutamente nada en primera instancia sobre nuestro pasado. ¿Por qué? Porque somos nosotr@s, l@s arqueólog@s, quienes le otorgamos significado a partir de las evidencias y de la interpretación. Un trabajo de campo sin reflexión, sin investigación y sin estudio de las evidencias no es más que una fiesta fetichista de objetos antiguos que no aporta conocimiento alguno de nosotros mismos. Sigue leyendo




