Bienvenido Martínez-Navarro. El sapiens asesino y el ocaso de los neandertales. Editorial Almuzara, 2020. 240 pp.
Hay libros que enganchan porque te sientes identificado con alguno de sus protagonistas y, según transcurre la historia, quieres conocer más y más de sus vivencias. Un libro ha triunfado cuando consigue que el lector se meta en su mundo y disfrute con lo que pasa en él. Obviamente, esto es difícil de alcanzar en un ensayo, y de ahí el mérito que otorgo a El sapiens asesino y el ocaso de los neandertales. No se trata de una historia de neandertales, ni siquiera de humanos prehistóricos. Es tu historia, la explicación científica de porqué tú eres como eres en tu relación con el resto de especies animales y vegetales, con las cuales tu trato es de superioridad jerárquica. Los humanos modernos siempre hemos sido así, y solo ahora, «por primera vez, la humanidad tiene conciencia de la necesidad de conservar el medio natural y de mantener la biodiversidad». Hacía tiempo que un libro no me hacía reflexionar tanto.
Martínez-Navarro empieza dejando claro que no es un especialista en neandertales, así que no profundiza en determinados trabajos detallados sobre esta especie, pero sí dedica tres capítulos a introducir de manera fluida y completa los fundamentos para hilar el ensayo: los principales retos en nuestro conocimiento sobre el poblamiento humano de Eurasia durante el Pleistoceno medio, la caracterización morfológica y capacidades cognitivas de los neandertales, y sus últimas evidencias antes de la extinción, con datos muy actualizados.
A partir de aquí, Martínez-Navarro sintetiza de manera brillante su vasto conocimiento sobre la fauna que pobló los continentes durante los distintos momentos del Pleistoceno, y las causas de la extinción de muchas de esas especies, en el contexto de los cambios climáticos que se iban sucediendo a lo largo de este periodo. En esta parte del texto, el protagonismo de los humanos es muy limitado, como lo fue de hecho en la naturaleza a lo largo de dos millones de años. Los humanos eran un ser singular, tal vez, pero relacionado con el medio natural de una forma radicalmente distinta a la que surgió en las últimas decenas de miles de años. Los capítulos 4 y 5 son casi un tratado de paleontología sobre los grandes mamíferos del Pleistoceno y los cambios climáticos naturales, genialmente resumido: se trata de una parte nuclear del libro donde el autor centra las bases en que establecerá a continuación su tesis. Sigue leyendo


