Sacamos del cajón a Australopithecus deyiremeda: dos australopitecos en el mismo paisaje

Sacamos del cajón a Australopithecus deyiremeda: dos australopitecos en el mismo paisaje

Australopithecus deyiremeda es un taxón estrechamente relacionado con Australopithecus afarensis, la especie de Lucy, con la que coexistió en África oriental entre hace 3,59 y 3,33 Ma. Se definió a partir de un maxilar con dientes (holotipo), y dos mandíbulas y un fragmento de maxilar (paratipos) hallados en el sistema de yacimientos de Burtele, en el área de investigación de Woranso-Mille, Etiopía (Haile-Selassie, Gibert, Melillo et al., 2015). Deyiremeda (day-ihreme-dah) significa «pariente cercano» en la lengua del pueblo Afar.

Lo que distingue fundamentalmente a Au. deyiremeda de Au. afarensis es el mayor grosor mandibular en relación con su corta longitud, la estructura y esmalte grueso de la dentición, y el origen más anterior de los pómulos. También se distingue de Au. garhi (especie que aparece 1 Ma después en la misma región) por tener una cara menos sobresaliente que esta última. Para completar la complejidad, a estos taxones se une Kenyanthropus platyops, también datado en torno a 3,5 Ma, distinguible de los australopitecos sobre todo por su cara más plana, su mandíbula más grácil y una dentición relativamente más pequeña y estrecha.

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Acelerón evolutivo: la sorprendente reorganización de la cabeza humana

Acelerón evolutivo: la sorprendente reorganización de la cabeza humana

Todos conocemos los principales rasgos craneales que nos separan de los grandes simios: una cara corta y plana y un cráneo globular. Combinando modelos tridimensionales de cráneos y métodos comparativos filogenéticos, Gómez-Robles y colaboradores han analizado la velocidad a la que distintas regiones del rostro y del neurocráneo cambiaron a lo largo del tiempo en distintos linajes de primates. El análisis abarca 1475 puntos anatómicos y datos filogenéticos de cráneos de 7 especies de homínidos (humanos, chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes) y 9 especies de hilobátidos (gibones).

El principal resultado es que el linaje humano duplicó la tasa esperada de cambio morfológico, y esto sucedió en la mayoría de los rasgos craneofaciales, separándose claramente de otros grandes simios y mostrando una selección direccional. Las tasas de cambio o tasas evolutivas han sido modelizadas como un “exceso de cambio” respecto a una expectativa neutral simulada que correspondería a la ausencia de selección direccional fuerte y una lenta acumulación por deriva genética. En otras palabras, se trata de una medida del cambio morfológico acumulado más allá de lo esperable si solo actuara la deriva. Esta combinación de caracteres podría responder a presiones selectivas relacionadas con la inteligencia, la cooperación y la complejidad social.

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El mosaico denisovano: hibridaciones, ancestros superarcaicos y ecos en los humanos actuales

El mosaico denisovano: hibridaciones, ancestros superarcaicos y ecos en los humanos actuales

Nota: Este artículo se basa en dos preprints pendientes de revisión por pares. Se actualizará con las versiones que sean publicadas.

Un trabajo de Peyrégne y colaboradores presenta el genoma de alta cobertura obtenido a partir del esmalte del molar Denisova 25, procedente de la cueva de Denisova (Altái, Siberia). El diente perteneció a un individuo masculino adulto de entre 20 y 35 años, que vivió hace unos 200 ka (miles de años) según las dataciones por luminiscencia del sedimento (OSL). El genoma, extraordinariamente conservado, aporta obtener perspectivas muy interesantes sobre la diversidad genética de las poblaciones denisovanas y su interacción con otros linajes humanos.

Los análisis de homocigosidad (Runs of Homozygosity, ROH) indican que el grupo al que pertenecía D25 era muy reducido, de unos 50–60 individuos, comparable al de poblaciones paleolíticas extremadamente aisladas. Su población habría divergido de la que dio origen a Denisova 3 hace en torno a 215–230 ka.

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Reconstruyendo la diversidad genética prehistórica del suroeste de China

Reconstruyendo la diversidad genética prehistórica del suroeste de China

Las poblaciones de humanos modernos en el este y sudeste asiático se diversificaron hace menos de 40 ka (miles de años) y presentan ascendencias basales que, en gran medida, fueron reemplazadas por un único linaje, que se diversificó en las ascendencias de la mayoría de los asiáticos actuales. Sin embargo, la diversidad genética observada en muchas poblaciones del suroeste de China no había sido caracterizada en detalle hasta ahora.

Wang y colaboradores han abordado el estudio sobre la provincia de Yunnan, en la intersección de la meseta tibetana, el sudeste asiático y el sur de China, que alberga la mayor diversidad étnica y lingüística de la China actual. Para explicarla, los autores han analizado los datos genómicos de 127 humanos de Yunnan fechados entre hace 7,1 y 1,4 ka (miles de años), obteniendo los siguientes resultados:

1) Un individuo de 7,1 ka del yacimiento de Xingyi, en el centro de Yunnan, revela una ascendencia basal no documentada previamente, profundamente divergente de las ascendencias del este asiático y que persistió a nivel genético en el sur de Asia oriental desde hace al menos 40 ka hasta mediados del Holoceno.

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Yunxian, el origen de Homo longi y la línea evolutiva denisovanos-sapiens

Yunxian, el origen de Homo longi y la línea evolutiva denisovanos-sapiens

Actualizado febrero 2026 [English version below]

En la localidad de Yunxian, situada a orillas del río Han en la provincia de Hubei (China central), se han descubierto tres cráneos humanos en sucesivas campañas de 1989, 1990 y 2022, procedentes del yacimiento de Xuetangliangzi. Aunque su antigüedad se estimaba en 0,94-1,1 Ma (millones de años) basado en el estudio faunístico (Dong, 2016), una nueva datación (Tu et al, 2026) sitúa sorprendentemente el yacimiento en 1,77 Ma.

Los dos primeros cráneos presentan un mal estado de conservación. Yunxian 1 está severamente aplastado, mientras que la deformación de Yunxian 2 es menos notable. Tradicionalmente se han atribuido a Homo erectus, Homo heidelbergensis o bien Homo sapiens «arcaico» (ahora mejor llamado Homo sapiens basal). El tercero está siendo extraído de la matriz rocosa y está pendiente de estudio. Mediante el uso de escáneres de tomografía computarizada y modelado digital de alta resolución, Feng y colaboradores han reconstruido virtualmente y analizado el cráneo Yunxian 2, incorporando detalles anatómicos de Yunxian 1.

Tras la reconstrucción, el fósil solo carece de pequeñas partes de los arcos cigomáticos y de los incisivos centrales ausentes. El cráneo virtual resultante revela una mezcla de rasgos considerados primitivos o ancestrales (plesiomorfias) y derivados o novedosos (apomorfias).

Es plesiomórfico en su forma general, recordando a otros Homo tempranos euroasiáticos normalmente asociados a H. erectus. Es un cráneo largo y bajo, con frontal retraído y perfil parietal plano. Tiene un toro supraorbital ancho, pero no muestra el occipital fuertemente angulado con un prominente toro transversal típico de H. erectus y de algunos cráneos humanos del Pleistoceno medio africano y europeo. Tampoco tiene la protuberancia occipital con depresión central (fosa suprainíaca) característica de los neandertales. Visto desde atrás, el cráneo es algo estrecho en la parte superior, con huesos temporales y parietales que convergen superiormente, aunque menos que en H. erectus. A la vez, carece de la expansión parietal de los H. sapiens y de la forma abombada típica de los neandertales. De perfil, la cara es alta y algo proyectada hacia delante, similar a H. erectus y a fósiles del Chibaniano (Pleistoceno medio), pero en menor grado. Los huesos nasales sobresalen mucho, aunque la zona media de la cara no está adelantada como en los neandertales. La parte superior de la cara y la abertura nasal son anchas. Los pómulos son grandes y altos, pero se disponen planos y orientados hacia delante, recordando a Homo antecessor, a fósiles asiáticos como Harbin, Dali, Jinniushan o Hualongdong, e incluso a H. sapiens. Por último, los terceros molares son sorprendentemente pequeños, alejados de los erectinos.

Su capacidad endocraneal (~1143 cc) supera a la de especímenes de H. erectus contemporáneos. Es más pequeño que los cráneos de Harbin y Xuchang, aproximadamente del mismo tamaño que el de Kabwe, Jinniushan, Petralona y Bodo, y mayor que los de Sangiran 17, Irhoud 1 y Maba.

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