Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2021

Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2021

Este comienzo de año ha sido sensacional en cuanto al número de trabajos publicados, y me ha tenido actualizando este resumen hasta las últimas horas del trimestre. Aquí va mi selección de 39, ordenados por cronología del objeto de estudio:

  • El estudio de la mano de Ardipithecus ramidus, de 4,4 millones de años (Ma) en comparación con una amplia muestra de cientos de manos de diversos primates, indica que el Último Ancestro Común (UAC) de humanos y chimpancés podría tener un hábito de locomoción muy basado en la suspensión arbórea. Este trabajo es importante para seguir caracterizando al UAC y comprendiendo cómo surgió la bipedación en nuestra filogenia [+info].
Mano de Ardipithecus ramidus

Sobre la mano de Ardipithecus ramidus. Crédito izda: Roberto Sáez; dcha: Thomas Prang et al (2021).

  • El esqueleto más antiguo conservado de un australopiteco, StW 573 (apodado Little Foot), de 3,67 Ma, sigue aportando información. Un nuevo trabajo analiza la estructura de su esmalte dental y la microarquitectura de los huesos craneales, que permite identificar las «huellas» de los vasos sanguíneos. Little Foot tuvo dos periodos de enfermedad o estrés dietario en su infancia y un desgaste dental indicativo de una edad avanzada [+info].
Esqueleto de Little Foot

Esqueleto de Little Foot. Crédito: Wits University

  • Siguiendo en Sudáfrica, un estudio ha encontrado que los homininos de Swartkrans hace unos 2 Ma ya tenían los rasgos fundamentales de una oposición eficiente del pulgar, parecida a las de los humanos modernos, que implica un aumento de la destreza manual, con la capacidad y fuerza necesaria para el agarre y pinza de precisión [+info].

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La Dama Roja de El Mirón

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La región cantábrica cuenta con una sensacional riqueza de yacimientos del Paleolítico Superior, muchos ubicados en cuevas. En esta entrada me detengo en un importante hallazgo en 2010 en la Cueva El Mirón (Ramales de la Victoria, Cantabria): el esqueleto de una mujer cubierto de ocre rojo muy brillante, que fue apodado la Dama Roja de El Mirón.

Hace 18.500 años, el cuerpo de la Dama Roja se colocó de lado tras un gran bloque de piedra derrumbado, sobre el cual se realizaron algunos grabados lineales contemporáneos al depósito, entre los que se han interpretado las representaciones esquemáticas de una mano y de un triángulo púbico:

Grabados asociados al enterramiento de El Mirón. Fuente: web.unican.es/noticias/Paginas/2015/abril/Quien-era-y-como-vivia-la-dama-roja-de-El-Miron.aspx

Tras la descomposición de los restos orgánicos, un lobo o perro mordió una tibia y, posteriormente, se extrajeron varios huesos largos y el cráneo (sin la mandíbula, que se dejó), y el resto del cuerpo fue cubierto de nuevo con ocre, sedimento y piedras. El ocre proviene del Monte Buciero (Santoña) situado a 26 km de El Mirón.

Por todas estas características, se considera el enterramiento de un individuo especial. ¿Por qué reubicaron algunas partes del cuerpo? ¿Qué hacía tan singular a este individuo? Además, este caso tiene gran importancia por el cortísimo registro de enterramientos del Magdaleniense encontrados en la Península Ibérica. Una hipótesis que explicaría dicha escasez estaría relacionada con la posible práctica de llevarse el cráneo y partes del cuerpo a otro lugar (enterramiento secundario).

Enterramiento Dama Roja de Cueva El Mirón. Crédito: Straus LG et al (2015)

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El neandertal de Altamura

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En 1993 un grupo de espeleólogos halló un esqueleto humano parcial al fondo de la Gruta de Lamalunga, cerca de la pequeña localidad de Altamura, en el sur de Italia. Se encuentra embebido en una gran columna de calcita sobre la que han crecido coraloides (pequeños espelotemas con forma de coral). Su localización le da un aspecto único y espectacular, pero hace complejísima su extracción. En principio se asoció a Homo heidelbergensis, pero en 2015 se presentó el análisis de su escápula derecha, incluyendo el ADN mitocondrial que se pudo recuperar de ella, y que determinó la pertenencia a Homo neanderthalensis.

Neandertal de Altamura in situ

Neandertal de Altamura in situ. Fuente: uomodialtamura.it

Su datación, entre 130-172 ka, lo sitúa entre los neandertales más antiguos conocidos. En aquel momento, entre la megafauna de la zona abundaban elefantes, hipopótamos, rinocerontes y ciervos. Su permanencia y conservación excepcional en una “cápsula de tiempo” podría hacer posible recuperar más material genético, tal vez ADN nuclear, y si se consigue extraer de la roca, también enriquecerá el conocimiento sobre la variabilidad morfológica de los neandertales.

En 2016 se analizó el esqueleto in situ mediante láser escáner y fotogrametría de alta resolución de los huesos y de la estructura de la cueva, y se realizó una compleja reconstrucción digital del cráneo (una “extracción virtual”) a partir de dos partes escaneadas y comparando con elementos morfológicos de otros 38 especímenes del Pleistoceno Medio y Superior y de humanos modernos (el cráneo más próximo resultó ser Saccopastore 1). Altamura tiene rasgos muy característicos de los neandertales (prognatismo mediofacial, toro occipital de doble arco, fosa suprainíaca definida), pero también rasgos plesiomorfos (parietales angulados en la sección coronal, apófisis mastoides grandes, doble toro supraorbital masivo con distinción entre la parte media y la lateral).

Altamura virtual reconstruction

Digital restitution with texture of the cranium of the Altamura skeleton acquired through laser scanner (left) and photo-grammetry (right). Credit: Profico A. et al (2018) Virtual Anthropology and its Application in Cultural Heritage Studies

También a partir de los datos del estudio de 2016, los hermanos Kennis ejecutaron una excelente reconstrucción del Hombre de Altamura:

Altamura Man. Kennis

Altamura Man. Credit: Kennis & Kennis

En 2020 se publicó un nuevo estudio (Alessandro Riga et al), en este caso de su cavidad bucal estudiada in situ mediante un videoscopio, llegando a partes ocultas de la mandíbula y paladar, con los siguientes hallazgos:

  • El individuo era de edad adulta, aunque no anciano.
  • Había perdido dos dientes antes de morir y perdió otros cuatro post mortem.
  • La dentición tenía un desgaste alto, lo cual produjo una lesión periapical en los dientes anteriores perdidos ante mortem, observada por rayos X.
  • La dentición posterior tiene cierto grado de taurodontismo, y hay un espacio retromolar, dos características atribuidas al hipodigma neandertal.
  • Sin embargo, se aprecia un rodete palatino (crecimiento anormal óseo en el paladar), lo que no se había observado antes entre neandertales.

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