Enlace al podcast del programa A Ciencia Cierta 31/01/2018 en CV Radio, dirigido por Antonio Rivera. Participo hablando de los orígenes de los homininos y de nuestra especie Homo sapiens. A partir del minuto 2:05 y hasta el 22:20.
Autor: Roberto Sáez
Parántropos en Ágora Historia
Os dejo el podcast descargable de mi participación en el programa Ágora Historia del 27 de enero de 2018, hablando sobre los Parántropos (a partir del minuto 5:10):
Índice de cuestiones:
- 5:10 Presidiendo el estudio… Nutcracker Man, el Hombre Cascanueces.
- 6:53 ¿Qué son los parántropos?
- 8:22 ¿No les da un toque agresivo su morfología?
- 9:18 ¿Qué les diferencia de los australopitecos?
- 11:00 Sobre la falta de formación en prehistoria y la típica pregunta… «¿Descendemos del mono?»
- 12:50 ¿Dónde y cuándo viven los parántropos?
- 15:50 ¿Cómo eran y por qué la peculiaridad de su morfología?
- 18:24 ¿Cómo fue su evolución?
- 21:03 ¿Unificar o diversificar especies?
- 22:52 ¿Hemos podido reconstruir el modo de vida de los parántropos?
- 26:55 ¿Parántropos o australopitecinos robustos?
- 27:45 ¿Cómo se extinguieron?
- 29:48 ¿Qué hay en NutcrackerMan.com?
¿Dónde está el origen de nuestro género Homo?
< English version below>
Hace entre 2,5 y 3 millones de años (Ma), el clima del planeta comenzaba un periodo de cambio drástico, un enfriamiento global. En el norte los hielos se expandieron y en África los ecosistemas pasaron de frondosos bosques tropicales a ambientes abiertos con mayor aridez y abundancia de sabanas herbáceas y praderas, con plantas tipo C4 en expansión.
Este contexto provocó presiones evolutivas y con ello cambios complejos en los homininos que existían por entonces, los australopitecinos. Concretamente, en el este de África vivían los Australopithecus afarensis desde hace 3,7 Ma, y en el sur los Australopithecus africanus, más recientes. La evolución de aquellos primates había desarrollado los aspectos clave de la morfología que nos hizo humanos, como la dentición reducida, la forma y posición de la pelvis y la biomecánica que les permitía caminar de forma bípeda. Pero los nuevos cambios evolutivos se fueron reflejando en nuevas formas muy distintas. Así, encontramos a los primeros representantes de Paranthropus, a los primeros representantes de nuestro género Homo, y las primeras herramientas de hueso y de piedra, cuyos autores todavía son una incógnita en muchos casos. Tenemos industria Olduvayense desde hace 2,6 Ma (Gona, Etiopía), pero en 2011 se encontraron útiles mucho más antiguos en Lomekwi (Kenia) de 3,3 Ma.
En este contexto, el origen de nuestro género Homo es uno de los principales retos que tiene la paleoantropología. En líneas generales, se suele identificar a los primeros Homo observando varios tipos de cambios:
- Los cambios físicos en el tamaño del cerebro, la cara, el paladar, los molares y las proporciones corporales.
- Los cambios en el comportamiento, con un mayor protagonismo en la adquisición de carne y la fabricación de útiles para procesar y extraer recursos de animales.
- Los cambios en el ciclo biológico y pautas de crecimiento, aunque estos no se fueron configurando aún en las formas tempranas de Homo.
Cueva Las Monedas: santuario de los últimos cazadores-recolectores
Con 800 m de desarrollo, Las Monedas es la cueva más larga del sistema kárstico del monte El Castillo, formado hace unos 300 Ma y compuesto por más de 40 cuevas.
La cueva se conocía desde 1920, pero fue descubierta científicamente en 1952 por el guarda forestal Isidoro Blanco en los trabajos llevados a cabo en la ladera del monte para facilitar el acceso a las cuevas ya conocidas El Castillo (hallada en 1903) y La Pasiega (1911). El acceso a Las Monedas se halla a 675 metros de El Castillo. La última cueva con arte rupestre descubierta cronológicamente en el monte fue Chimeneas, encontrada en 1953.

Izda: Monte El Castillo (foto: turismodecantabria.com). Dcha: Panorámica desde la entrada a la Cueva El Castillo (foto: Roberto Sáez)
Consta de cuatro grandes salas con formaciones naturales de una enorme belleza: columnas, coladas, discos, excéntricas, banderolas, estalactitas y estalagmitas, con mucha riqueza de colores debido a la variedad de minerales. Un antiguo río subterráneo atravesaba la cavidad y dejó una espectacular torca en su parte media.
No se han encontrado evidencias de ocupación humana, pero fue utilizada como santuario en un periodo artístico concreto por los últimos cazadores-recolectores que poblaron la región cantábrica, en contraste con los distintos periodos que expresan las pinturas y grabados de las otras cuevas del monte, y que abarcan un rango temporal mucho más amplio. De hecho, la cueva El Castillo tiene un conjunto de discos rojos datados en 40,8 ka, y por tanto corresponden posiblemente a un periodo de presencia neandertal.
Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2017
Termina 2017 y, como de costumbre en este año, resumo las principales novedades que hemos conocido en el último trimestre, incorporando en cada una la referencia al paper original o a la noticia ampliada. Al comenzar el artículo haciendo memoria pensaba que iban a ser pocas, pero veréis que finalmente he recopilado 11 muy destacadas. ¡Feliz 2018!
- El genoma de un individuo de la Cueva Tianyuan (China) de hace 40 ka es interesantísimo. Por una parte, muestra una mayor relación con las poblaciones asiáticas actuales y pasadas que con las europeas, pero comparte más alelos con un europeo de 35 ka (Cueva Goyet en Bélgica) que con otros europeos de la misma antigüedad de Rumanía y Siberia, demostrando distintos eventos de separación entre poblaciones europeas y asiáticas. Por otra parte, también comparte más alelos con determinados grupos nativos del Sur de América que con otros nativos americanos, indicando una complejidad de migraciones y subdivisiones de las poblaciones en Eurasia [+info], siendo al menos dos grupos humanos diferentes los que dejaron rastro genético en los nativos americanos. Y por último, heredó tanto del genoma neandertal (4-5%) como las poblaciones europeas y asiáticas de una antigüedad similar, mucho más que la presencia neandertal en el genoma de los humanos actuales (1,8-2,6%). Y no tiene ni rastro de genoma denisovano [+info].




