El primer parántropo

Los antecedentes

En 1925 Raymond Dart publicó el Niño de Taung y planteó para él la nueva especie Australopithecus africanus. Dart consideraba al Niño de Taung como un homínido bípedo de una especie perteneciente al linaje humano. No tuvo mucha aceptación, y durante años discutió con muchos científicos que, sin embargo, veían al Niño de Taung como el fósil de un chimpancé que habría desarrollado sus características simiescas con el paso de los años.

Robert Broom, el paleontólogo sudafricano más famoso por entonces, fue el principal apoyo de Dart en la defensa del niño homínido. Hasta ese momento, Broom se había centrado en los reptiles y había definido más de 70 nuevos géneros y 200 nuevas especies, pero entonces puso su empeño en buscar una versión adulta del Niño de Taung. Esto lo consiguió en 1936, al hallar en la cueva de Sterkfontein un fragmento craneal , algunos dientes y un fragmento de maxilar. A estos restos, codificados como TM 1511 (Transvaal Museum 1511), los denominó Australopithecus transvaalensis (en 1938 reclasificados Plesianthropus transvaalensis, “cercano al hombre del Transvaal”). La epífisis distal completa de un fémur, TM 1513, le hizo concluir que esta especie era bípeda. Años más tarde se reclasificaron a Australopithecus africanus, la especie del Niño de Taung.

Y aparecen unos fósiles muy diferentes

En 1938, George Barlow, director de la mina de Sterkfontein, entregó a Broom unos restos fósiles (TM 1517) procedentes de la cueva de Kromdraii muy interesantes:  Sigue leyendo

Divulgando las continuas novedades en Evolución Humana

Divulgar la investigación sobre la Evolución Humana se está volviendo cada vez más complejo y apasionante en los últimos años. La cantidad de hallazgos está creciendo de una forma asombrosa, así como los estudios derivados de los mismos. Y estos trabajos a su vez son más amplios porque abarcan un mayor número de disciplinas científicas y porque la tecnología les dota de una mayor profundidad de análisis. Sin ir más lejos, el 14 de marzo se publicaron los resultados del estudio del ADN nuclear de los homininos de la Sima de los Huesos (Atapuerca). Este trabajo puede dar la vuelta a una parte importante del conocimiento que hasta ahora teníamos, sobre la evolución de nuestros antepasados entre hace 1 millón y medio millón de años.  Sigue leyendo

Novedades con el ADN nuclear de Sima de los Huesos

En septiembre de 2015, coincidiendo con la amplia difusión de Homo naledi, se publicó otro estudio no menos importante: los primeros resultados de la secuencia parcial del ADN nuclear de los homininos de la Sima de los Huesos (SH), datados en 430 ka (miles de años), a partir de muestras de dos individuos: dos dientes, un fémur y un fragmento de escápula. Hoy mismo se publica (Meyer et al., 2016) la confirmación de estos resultados, que resumo a continuación:

Cráneo 5 de la Sima de los Huesos. Foto: Roberto Sáez

1) El estudio demuestra una clara relación de los homininos de la Sima de los Huesos con los neandertales, tal como anticipaba su morfología. Esto sugiere dos escenarios posibles:

  • Son preneandertales o están relacionados con ellos. Su camino evolutivo condujo a los “neandertales clásicos”.
  • Pertenecen de hecho a la especie Homo neanderthalensis. Serían así los neandertales más antiguos conocidos.

2) Los resultados difieren del estudio del ADN mitocondrial realizado en 2013, que mostraba una relación fuerte de los homininos de la Sima con los denisovanos y no tanto con los neandertales. Matthias Meyer, coautor del trabajo, opina que esto fue motivado por distintas introgresiones de otros linajes de mtDNA. Esto indica a su vez dos escenarios posibles:

  • Mestizaje entre poblaciones antepasadas de los denisovanos y de SH.
  • Un antepasado común de neandertales, denisovanos y la población de SH.

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Two very different specimens that coexisted: P. boisei ER 406 and H. ergaster ER 3733

Two very different specimens were found in sediments of the same age (1.7 million years) in Koobi Fora, Turkana Basin in nothern Kenya:

  • A complete but toothless cranium of Paranthropus boisei, KNM ER 406, discovered by Richard Leakey in 1968.
  • A complete cranium of Homo ergaster, KNM ER 3733, discovered by Bernard Ngeneo – in Richard Leakey’s team – in 1975.

ER 406 P. boisei and ER 3733 H. ergaster. Photo credit: Roberto Sáez

These finds were important because they were breaking the ‘simple species hypothesis’ in human evolution. According to this principle, only one species can inhabit a specific ecological niche. Those two specimens virtually coexisted, but they were really different in terms of morphology, cranial capacity and type of resources consumed:

  • The massive masticatory features and teeth associated to Paranthropus boisei are designed for a repeated activity chewing and crushing hard vegetables.
  • The Acheulean tools associated to Homo ergaster suggest a hunting or scavenving activity to get richer meat resources.

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La falange grabada de la cueva de La Garma

La cueva de La Garma guarda varios de los tesoros prehistóricos de Cantabria, al norte de España. Se ha documentado arte rupestre datado en el Auriñaciense y el Gravetiense, pero además destaca un objeto muy singular de la ocupación Magdaleniense, por su rareza, calidad y complejidad técnica: una falange de uro de 83x36x44 mm que está grabada con tres figuras: un uro macho, un signo en forma de flecha (sagitaforme) y un probable antropomorfo.

Falange La Garma UPV

Falange La Garma. Foto: Veleia, EHU-UPV

Este objeto se halló en 2003, en el vestíbulo original de la cueva, donde se han recuperado también millares de herramientas líticas y restos de fauna consumida. Concretamente, la falange se encontró junto a una estructura circular de 285×254 cm que era la probable base de una cabaña. La datación de la zona corresponde a unos 14.000 años de antigüedad.

El uro grabado mide 97mm de largo y 64 mm de alto. Tiene una calidad de detalles asombrosa, de los que destaco a continuación algunos de ellos:  Sigue leyendo