Paleoantropología: novedades 2º trimestre 2026

Paleoantropología: novedades 2º trimestre 2026

Como cada trimestre, aquí llega el resumen de las principales novedades publicadas en el ámbito de la paleoantropología, ordenadas cronológicamente según la antigüedad de los hallazgos estudiados.

  • Una nueva estimación para la divergencia de los linajes chimpancé y humano la sitúa en 8,69-7,28 Ma, anterior a los c. 7 Ma que se venía asumiendo, basada en datos genéticos y evidencias fósiles (d’Oliveira Coelho et al., 2026).
  • A partir de un análisis de 386 especímenes de 21 taxones, Gardner et al. (2026) publican evidencias de un fuerte aumento de la masa corporal para todas las especies tardías de Homo, excepto Homo habilis, no como tendencia continua, sino como un aumento progresivo en los homininos más antiguos, seguido de un cambio concentrado dentro del género Homo, acompañado de ramas paralelas que siguieron caminos distintos.
  • Hunter y colaboradores han estudiado la variación en la morfología carpiana de los homininos, un rasgo relevante desde el punto de vista biomecánico, encontrando una retención de rasgos potencialmente ancestrales que persistieron hasta Homo naledi. Con ello, sugieren que el carpo de los homininos habría evolucionado a partir de una muñeca similar a la de los simios africanos, y que su reorganización relacionada con la manipulación de herramientas de piedra habría ocurrido ya avanzado el Pleistoceno medio. Además, proponen que el último ancestro común chimpancé-humanos caminaría con nudilleo (knuckle-walking).
  • A partir de evidencias de útiles líticos asociadas con la desaparición de especies de Australopithecus, Paranthropus y Homo temprano en el registro africano oriental entre 0,8 y 3,5 Ma, Shea (2026) sugiere que la transición evolutiva entre los primeros Homo y Homo ergaster/erectus parece estar correlacionada con un cambio en la talla de ocasional a habitual, pero las últimas apariciones de Australopithecus y Paranthropus no parecen estar correlacionadas con cambios importantes en el registro.
  • Los nuevos hallazgos de restos fósiles de las extremidades inferiores de parántropos y australopitecos han permitido comparar su estructura ósea interna, concretamente entre especímenes de Paranthropus robustus de Swartkrans (parte de la pelvis, un fémur casi completo y una tibia completa del individuo SWT1/HR-2 del Miembro 1 de Swartkrans) y de especímenes de Australopithecus del Miembro 4 de Sterkfontein (Cazenave et al., 2026). La estructura ósea en los parántropos se acerca más a la de los grandes simios africanos que a la de los australopitecos. Esto sugiere una flexión más frecuente en P. robustus de las articulaciones del tobillo, la rodilla y la cadera, normalmente asociada a la trepa. Los autores interpretan una bipedación terrestre más constante en Australopithecus, y un repertorio de locomoción más diverso en los posteriores P. robustus. Como conclusiones derivadas, ambos taxones explotarían nichos ecológicos diferentes (los parántropos, un territorio más extenso). Nuevamente, se observa una evolución nada lineal de la bipedación en los homininos, y surge la necesidad de comparar este comportamiento locomotor con el de Paranthropus boisei en África oriental, para buscar similitudes que podrían haber caracterizado al género en cuanto a la frecuencia de posturas muy flexionadas de la cadera, la rodilla y el tobillo.
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Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2025

Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2025

Estuve tentado de dividir esta entrada en varias, ya que en este trimestre hemos conocido un número muy alto de novedades importantes. Finalmente, he reunido y resumido 54 de ellas (!) en un solo artículo que ofrece una visión fascinante de la evolución humana. Espero que lo disfrutéis

  • La selección de herramientas de piedra por parte de los chimpancés salvajes para romper nueces en Bossou (Guinea), en experimentos controlados que introducen rocas desconocidas para esta población, podría reflejar las técnicas de los homininos que desarrollaron la industria olduvayense (Braun et al., 2025). Los chimpancés seleccionan yunques y martillos en función de las propiedades mecánicas, características no directamente visibles para el individuo: piedras más duras para los martillos y más blandas para los yunques, lo que indica que comprenden propiedades específicas para funciones distintas. Los adultos identifican las propiedades mecánicas mediante el aprendizaje individual, y los jóvenes a menudo reutilizan las herramientas seleccionadas por los adultos.
  • El origen de la talla lítica pudo haber sido un proceso emulativo por parte de los homininos que buscaban reproducir objetos afilados producidos de forma natural («naturalitos») y que ya eran muy demandados, y no tanto la creación intencional o por accidente de lascas afiladas y la posterior aplicación a objetos para cortar (Eren et al., 2025).

Ejemplos de objetos de piedra con filos producidos naturalmente. Crédito: Michelle R. Bebber, Metin I. Eren y Alastair Key

  • La orientación acetabular de los Australopithecus era esencialmente similar a la humana hace 3,6 Ma, atendiendo a la comparativa de los acetábulos en una muestra de primates antropoides existentes y homininos fósiles que incluyen Australopithecus afarensis (AL 288–1, KSD-VP-1/1), Australopithecus africanus (Sts 14), Australopithecus sediba (MH2) y Homo neanderthalensis (Kebara 2). El cambio en la orientación acetabular de los homininos fue probablemente un rasgo seleccionado para la locomoción (Lawrence, Hammond, Ward, 2025).

Vectores de orientación acetabular en 3D (vectores normales al plano acetabular) superpuestos en una pelvis humana y mostrados en vistas que representan el plano medio, el plano lumbosacro y el plano comparativo ortogonal. Figura 4 en A.B. Lawrence, A. S. Hammond, C. V. Ward (2025)

  • Se han comparado los isótopos de carbono y nitrógeno unidos al esmalte dental de los dientes fósiles de 43 mamíferos de hace 3,5 Ma de Sterkfontein (Sudáfrica), incluidos 7 individuos diferentes de Au. africanus, con los dientes de mamíferos africanos modernos (Lüdecke et al., 2025). Cuando los animales digieren los alimentos, sus cuerpos tienden a utilizar y eliminar por la orina, las heces y el sudor más el isótopo ligero de nitrógeno (14N) que el isótopo pesado (15N), el cual queda más en sus cuerpos en comparación con los alimentos que comen. Las plantas contienen mucho 14N pero no mucho 15N; los herbívoros tienen más 15N  y menos 14N en sus cuerpos que las plantas que comen; y los carnívoros tienen mucho 15N y no mucho 14N. El estudio observa que los australopitecos parecen haber tenido una dieta variada, pero no rica en carne de mamíferos. Este hallazgo podría implicar que las habilidades de los australopitecos para adaptarse a ecosistemas de sabana pudo haber sido anterior al cambio a una dieta rica en carne que potenció la evolución del cerebro. Tampoco se puede descartar una dieta rica en termitas, alimento que contiene relativamente menos nitrógeno del tipo que se encuentra en la carne de los mamíferos.

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