Peking Man vs. Java Man

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El Hombre de Pekín

40 individuos fueron recuperados del yacimiento Locality 1 en la cueva Zhoukoudian, situada a 42 km al suroeste de Pekín, China. Las excavaciones comenzaron en 1921 y la gran mayoría de fósiles humanos aparecieron entre 1928-1937. Fueron datados entre 400-600 ka. Junto a ellos, restos de fauna, de fuego e industria lítica que muestran una ocupación de la cueva durante 200.000 años.

Inicialmente definidos como Sinanthropus pekinensis, estos fósiles constituyen un tercio del registro de Homo erectus: 5 calotas, varios fragmentos craneales y faciales, 11 mandíbulas y 147 dientes. Los cráneos tienen una capacidad media de 1030 cc, similar a OH 9 (Homo ergaster de 1,1 Ma) y a Sangiran 17 (descrito más abajo). Sus rasgos distintivos son:

  • Toro supraorbital menos marcado que en OH 9 y Sangiran 17.
  • Presencia de surco postorbital.
  • Cresta sagital.
  • Hueso occipital muy angular.
  • Huesos parietales gruesos, planos y rectangulares.
  • Huesos nasales proyectados y anchos.
  • Mandíbula robusta, con cuerpo alto y dentición reducida relativamente a representantes más antiguos de Homo.
  • Toro occipital notable que recorre todo el ancho del cráneo.

Ya sabemos que durante la II Guerra Mundial este increíble conjunto se perdió, quedando solo 2 dientes originales, pero también réplicas de gran calidad que el anatomista alemán Franz Weidenreich había construido. Tras la Guerra se encontraron fósiles nuevos en Zhoukoudian hasta 1966: unos pocos dientes y fragmentos craneales y poscraneales. Posteriormente Gary Sawyer y Ian Tattersall realizaron una reconstrucción más actualizada del cráneo de Sinanthropus a partir de varios fragmentos de fósiles.

El Hombre de Java

Como continuación del bombazo que supuso la publicación de Homo neanderthalensis (King, 1864), el físico holandés Eugène Dubois emprendió una expedición a Asia con el objetivo de buscar, en paralelo a la misión militar en la que se enroló, el codiciado “eslabón perdido entre simios y hombres”, y de paso el primer homínido fuera de Europa. En 1891 encontró el especímen Trinil 2, un cráneo parcial muy grueso de unos 940 cc, definido Pithecanthropus erectus y apodado “El Hombre de Java”. Está datado en 1 Ma. Al año siguiente encontró el fémur patológico Trinil 3. 80 años después, se le pudo poner una cara al Hombre de Java con el hallazgo del cráneo Sangiran 17, de 1004 cc.

Los principales rasgos del Hombre de Java eran:

  • Bóveda craneal baja y más larga que Sinanthropus.
  • Toro supraorbital pronunciado.
  • Frente muy plana.
  • Cresta sagital.
  • Ancho máximo en la base del cráneo.
  • Pómulos planos, con marcada tuberosidad cigomaxilar.
  • Marcado borde inferior orbital.
  • Falta de demarcación entre la región nasal y la región inferior de la cara.
  • Toro occipital muy marcado en forma de barra continua.

Curiosamente, apenas se han encontrado útiles líticos Achelenses (bifaces) asociados a los fósiles de Homo erectus en Java, y en general son mucho menos frecuentes que en África. ¿Les eran más útiles otros tipos de herramientas como choppers o lascas? ¿Empleaban preferentemente materias primas orgánicas como madera, hueso o conchas?

En cambio, usaron al menos una concha de almeja de agua dulce como soporte para un grabado, sorprendente hallazgo publicado en 2014. Un grupo de investigadores descubrieron un grabado geométrico en zig-zag sobre una de las cientos de conchas de la Colección Dubois, un conjunto de materiales de la excavación de Dubois en Trinil de finales del siglo XIX, que llevaban un siglo sin estudiarse en el Naturalis Biodiversity Center de Leiden.

Homo erectus. Zhoukoudian vs. Java

Homo erectus. Zhoukoudian vs. Java

Peking Man

40 individuals were recovered from the Locality 1 site in the Zhoukoudian cave, located 42 km southwest Peking, China. The excavations started in 1921 and most of the human fossils appeared between 1928-1937. They were dated to 400-600 ka. In association with them, faunal remains, fire evidence and lithic tools showing an occupation of the cave along 200,000 years.

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Neandertales y cromañones

Cro-Magnon

La pequeña localidad de Les Eyzies-de-Tayac-Sireuil, en el suroeste de Francia, tal vez no es muy conocida. Sin embargo, está situada en un área rocosa de gran importancia prehistórica, con varios yacimientos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. El más conocido de ellos es el abrigo de Cro-Magnon.

Allí, en 1868 el geólogo Louis Lartet descubrió cinco esqueletos con un aspecto muy moderno. Cro-Magnon 1 se halló en asociación a conchas perforadas, huesos y dientes de fauna, útiles líticos y partículas de ocre que recubrieron el cuerpo, sugiriendo un enterramiento ritual.

El cráneo de Cro-Magnon-1 es muy redondeado y grande (cerca de 1600 cc) y tiene una cara totalmente moderna. La ausencia de dientes y la reabsorción de hueso mandibular indican una edad avanzada del individuo. Una infección fúngica le produjo hoyuelos en la cara y en el frontal. Perteneció a un individuo masculino que vivió hace entre 28.000-32.000 años.

Cromañon, Cro-Magnon 1

Cráneo Cro-Magnon 1. Muestra rasgos anatómicos típicos de los humanos modernos: forma globular, frente alta y vertical, mentón pronunciado, ancho máximo del cráneo hacia la mitad de los parietales. Destaca en este individuo la proyección de los huesos nasales, la forma particularmente alargada del cráneo, la forma bien definida y cuadrangular de las órbitas y el tamaño del proceso mastoideo. Crédito foto: Roberto Sáez

Los rasgos de Cro-Magnon contrastaban con el aspecto de los fósiles neandertales que estaban en pleno boom desde hacía pocos años, debido al hallazgo en 1856 de Neandertal-1 cerca de Dusseldorf, y la presentación de la especie Homo neanderthalensis por William King en 1864, que reunía a otros fósiles descubiertos antes que Neandertal-1 (Engis en Bélgica, Forbes’ Quarry en Gibraltar). También coincidía en el tiempo con la descripción de la industria lítica asociada a los neandertales desde 1860, fruto de los hallazgos en el abrigo de Le Moustier, situado a solo 10 km de Cro-Magnon.

Estaba naciendo un curioso binomio que trataba de contrastar “neandertales y cromañones” que perduró y, de hecho, lo recuerdo con cariño de mis primeras lecciones sobre Prehistoria en el colegio. Todavía hoy no es raro escucharlo.

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¿Quiénes son los denisovanos?

La cueva Denisova, localizada en las montañas Altai de Siberia, se ha hecho indudablemente famosa en el estudio de la evolución humana por una singularidad: allí vivieron tres grupos humanos diferentes, denisovanos, neandertales y humanos modernos. A partir de distintos estudios de los huesos de fauna, restos de plantas, restos líticos, carbón y otros sedimentos, se ha logrado concretar el tiempo de ocupación de los humanos en la cueva:

  • En general, denisovanos y neandertales estuvieron allí de forma intermitente entre hace 250-50 miles de años (ka). Lo más antiguo procede del nivel 22, el más profundo de la secuencia, que llega hasta 300 ka. En él se han hallado restos líticos y dos dientes humanos.
  • El rango temporal que parece mostrar una utilización de la cueva por denisovanos más continuada o intensa abarca desde hace 195 ka hasta 52-76 ka.
  • La presencia neandertal más probable se da entre 80-140 ka.
  • El encuentro e hibridación entre denisovanos y neandertales fue hace unos 120 ka.
  • Los humanos modernos dejaron en ese lugar las puntas de hueso y colgantes más antiguos del norte de Eurasia hace 43-49 ka.

La importancia de este sitio comienza en 2010, cuando se publican una falange de dedo (Denisova 3) y un molar (Denisova 4) encontrados en la cueva. De estos restos se pudo recuperar material genético y fue analizado por el Max Planck Institute. El resultado fue que estos dos especímenes pertenecen a una especie humana distinta, “prima” de los neandertales, que se conoce como “denisovanos” en espera de una definición científica. En 2019 se presentó un fragmento adicional de la falange Denisova 3, descartado hasta ahora.

Se estima que Denisova 3 era una hembra joven y Denisova 4 un macho adulto. En 2010 se halló otro molar, inicialmente considerado de un oso de las cavernas debido a su tamaño y la robustez y morfología de las raíces… Sin embargo esta idea se reconsideró posteriormente y se planteó como un diente humano, lo cual fue confirmado a través del estudio de su ADN: este fósil resultó ser el tercer denisovano conocido (Denisova 8). En 2017, un segundo molar inferior deciduo perteneciente a una hembra infantil denisovana fue publicado (Denisova 2).

En 2019 se presentó un quinto resto denisovano, un fragmento de hueso parietal (Denisova 13), en la reunión anual de American Association of Physical Anthropologists, que en principio tiene una morfología intermedia entre Homo neanderthalensis y H. heidelbergensis y H. erectus. Está pendiente de publicación.

Denisova 13 vs Ngawi

Denisova 13 (izda, foto de @VioLab_UofT) vs Ngawi (dcha, foto de Kaifu, Y. et al 2015), considerado Homo erectus, y con el que Denisova 13 puede tener similitudes morfológicas.

También en 2019 se publicó el primer espécimen denisovano fuera de la cueva Denisova: una mandíbula procedente de la cueva de Karst Baishiya en Xiahe (China), datada en 160 ka, una antigüedad comparable a Denisova-2 [+info].

Xiahe mandible

The Xiahe mandible (a, b, d, e, views after digital removal of the adhering carbonate matrix). Credit: Chen F. et al (2019). A late Middle Pleistocene Denisovan mandible from the Tibetan Plateau doi.org/10.1038/s41586-019-1139-x

Finalmente (por ahora), en 2020 se ha anunciado en prensa la recuperación en la campaña de verano de cuatro restos humanos: un diente infantil de la parte inferior del nivel 22, que correspondería a una cronología de 250 ka y sería el denisovano más antiguo, un molar adulto de la parte superior del nivel 22 (170-190 ka), y dos fragmentos de hueso de los niveles 13-14, con antigüedad 120~130 ka, tal vez neandertales.

Milk tooth (layer 22 bottom), adult molar (layer 22 top), two bone fragments (layers 13, 14). Source: siberiantimes.com/other/others/news/sensational-find-of-a-250000-year-old-milk-tooth-found-inside-the-denisova-cave-in-siberia/

Conozcamos a los denisovanos, que nos están permitiendo definir una especie humana diferente, por ahora tan solo por su material genético:
4 denisovanos

Los cuatro primeros denisovanos hallados. Crédito foto: Max Planck Institute

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Usamos palillos de dientes desde hace 2 millones de años

Usamos palillos de dientes desde hace 2 millones de años

[Actualizado octubre 2025]

El uso de pequeños útiles a modo de palillos de dientes es una actividad de higiene humana empleada para extraer restos de comida, o también para aliviar el dolor debido a una patología dental. Su observación es muy interesante a la hora de estudiar las implicaciones para la destreza manual de los homininos, y sus comportamientos relacionados con la alimentación y con la higiene oral. Los materiales con los que se realizaron estos objetos pudieron ser variados: hueso, restos vegetales (ramitas, pasto), espinas de pescado, tendones…

Generalmente, los surcos que resultan del uso de palillos dentales se localizan en la dentición posterior, alrededor de la línea cervical, y son igual de frecuentes en la cara distal y en la mesial. Suelen estar orientados bucolingualmente y tienen una sección semicircular o tubular, frecuentemente presentando estrías finas paralelas a la dirección del surco.

También se ha observado que los chimpancés en cautividad se rascan los dientes con pequeñas ramitas. Aunque también ha de tenerse en cuenta otras posibles acciones causantes de estos surcos. El análisis de más de 500 dientes de 27 especies de primates, tanto extintas como provenientes de poblaciones actuales silvestres, muestra que alrededor del 4% de los individuos presentaban lesiones, siendo algunas de ellas como los surcos descritos anteriormente (Towle et al., 2025). La masticación natural, los alimentos abrasivos, la ingestión de arenilla y la extracción de vegetación con los dientes pueden producir patrones similares. Este hallazgo hace aumentar la cautela a la hora de interpretar cada surco hallado.

En humanos, el empleo de útiles a modo de palillos de manera regular y formal comenzó a partir de los sumerios y sobre todo de la civilización romana, pero tenemos posibles evidencias en realidad desde hace casi 2 millones de años… Veamos unos cuantos casos por orden cronológico:

Homo habilis L 894-1, Shungura Formation, Omo (Etiopía): 1,84 Ma

Se trata de fragmentos craneales de un individuo, posiblemente de Homo habilis, con surcos en dos premolares y bordes redondeados en un molar inferior. Su antigüedad de 1,84 Ma le hacen ser posiblemente el hominino más antiguo con este tipo de marcas (Boaz y Howell, 1977).

Crédito: Boaz y Howell (1977)

Homo ergaster OH 60, Garganta de Olduvai (Tanzania): 1,8 Ma

Un surco interproximal está presente en el molar M1 inferior derecho de este individuo del Lecho I del yacimiento FLK (Ungar et al., 2001).

Homo ergaster palillos
Crédito: Ungar et al. (2001)

Homo habilis OH 62, Garganta de Olduvai (Tanzania): 1,8 Ma

También el icónico espécimen OH 62, un esqueleto parcial atribuido a Homo habilis, presenta surcos en dos fragmentos de dientes (Estalrrich, Alarcón y Rosas, 2020). Este individuo tenía un fuerte desgaste oclusal y reabsorción del hueso alveolar, lo que incrementa el espacio interdental y con ello la posibilidad de que restos de comida (sobre todo de carne) se queden atrapados.

Crédito: Estalrrich, Alarcón y Rosas (2020)

Homo erectus, Dmanisi (Georgia): 1,77 Ma

La mandíbula D2735 muestra evidencias de uso habitual de estos instrumentos en el molar M2 para limpiar restos de alimentos, lo que causó un orificio entre la raíz mesial y el hueso alveolar, típico de una periodontitis (Margvelashvili et al., 2013).

Dmanisi palillos
Surcos en espécimen D2735 de Dmanisi. Foto: Georgian National Museum
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¿El origen de Homo sapiens hace más de 300.000 años?

El conjunto de fósiles de Jebel Irhoud, Marruecos, adquiere desde ahora una importancia mucho más destacada. Conocíamos los restos de varios individuos hallados en 1961 y 1962: dos cráneos adultos (incluyendo el fósil más icónico Irhoud 1, un cráneo casi completo), una mandíbula infantil, un húmero infantil y un fragmento de coxis.

Debido a su datación inicial de 160 Ka, la presencia de rasgos primitivos, y su asociación a herramientas descritas como musterienses, en 1962 inicialmente se sugirió que eran neandertales. Sin embargo, en las décadas siguientes el consenso científico se movió hacia que los especímenes de Jebel Irhoud eran Homo sapiens, que presentaban una combinación de rasgos arcaicos y rasgos derivados que se fueron desarrollando en distintas regiones de África (Hublin, 1985; Hublin, 1992; Bräuer, 1984; Rightmire, 1984).

Jebel Irhoud cráneo y mandíbula

Jebel Irhoud, reproducción cráneo y mandíbula. Crédito imagen: Philipp Gunz, MPI EVA Leipzig

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