Bienvenido, Homo luzonensis

Casualmente, hace menos de 24 horas estaba reflexionando con las dificultades para definir la especie de los denisovanos, de la que conocemos 3 dientes, 1 fragmento de falange de dedo y 1 fragmento de hueso parietal. Sin embargo, gracias a su material genético sabemos de este grupo humano mucha más información que de otras cuantas especies de homininos. De hecho, algunas de estas fueron definidas a partir de fósiles que tal vez no eran demasiado representativos, o eran muy pocos (recordemos Homo heidelbergensis, definida a partir de la famosa mandíbula de Mauer).

Hoy celebramos la propuesta de inclusión de una nueva especie en el árbol evolutivo humano, Homo luzonensis. Y tenemos al menos dos motivos para esta celebración: el primero, porque no todos los días (ni meses, ni años) podemos ser testigos del hallazgo de restos humanos tan distintos que lleven a la formulación de una especie nueva; el segundo, porque en general ha despertado un conjunto notable de opiniones a favor de que esta especie «ha venido para quedarse», tal vez no tanto por lo diferente de sus fósiles (que también), sino por la causa probable de tal diferenciación: el extremo aislamiento de aquellos humanos.

Homo luzonensis fossils

Fossil remains of H. luzonensis from Late Pleistocene sediments at Callao Cave. Credit: Détroit, F. et al. Nature doi.org/10.1038/s41586-019-1067-9 (2019)

Conozcamos a Homo luzonensis 

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El cráneo de Dali y otros candidatos a denisovanos

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Los denisovanos son un grupo humano del Pleistoceno Medio de los que conocemos únicamente cuatro restos muy humildes pero que han conservado material genético, suficiente para permitir la identificación de una nueva especie humana (pendiente de definición), diferente a las otras dos especies (como mínimo) con las que convivió y se hibridó: Homo neanderthalensis y Homo sapiens. Los restos identificados como denisovanos son: una falange del dedo de un individuo juvenil femenino (Denisova 3), dos molares (Denisova 4 y Denisova 8, adultos masculinos), y un molar deciduo de una niña (Denisova 2).

Los denisovanos vivieron hace entre hace 50 y 170 Ka y comparten con los neandertales un antepasado común, cuyo linaje a su vez tiene un antepasado común con Homo sapiens. La cercanía entre estos tres linajes permite hipotetizar sobre la posible relación con los denisovanos de algunos fósiles de Asia Oriental:

1) Los dos cráneos de Xuchang, de antigüedad 105-125 Ka, encontrados en Lingjing, al este de China y a unos 4000 km de la cueva de Denisova. En principio se les consideró Homo erectus.

2) Los dientes de Xujiayao, encontrados en los años 1970, grandes y complejos, que se consideraban pertenecientes a una población de transición entre Homo erectus y Homo sapiens, o bien de Homo sapiens atendiendo a las herramientas líticas (posteriores al achelense) y la fauna del yacimiento. Combinan rasgos primitivos con otros más modernos y similares a los neandertales. En 2017 se dataron en 260-370 ka, rango que complica aún más su asignación a una especie.

3) Los cráneos de Dali (209 ka), Maba (132 ka) y Jinniushan (280 ka). En particular, nos detenemos en el cráneo de Dali, muy completo, aunque lamentablemente carece de la dentición superior y de la mandíbula inferior. Con dudas sobre su antigüedad: un diente de bóvido aparentemente asociado al cráneo fue datado en 209 ka. Por tener varias características compartidas con algunos especímenes contemporáneos europeos y africanos, se llegó a proponer como un ejemplo de la presencia de Homo heidelbergensis en Asia. De nuevo, se trata de un mosaico con rasgos primitivos en la bóveda craneal…

  • Grueso toro circular sobre cada órbita.
  • Cráneo muy bajo y alargado, aunque el ancho máximo está en la región temporal superior (en Homo erectus está en la inferior).
  • Grosor de los huesos, sobre todo los temporales, parietales y occipital.
  • Ángulo occipital/nucal muy abrupto.
  • Desarrollo sagital a lo largo del cráneo.
  • Capacidad craneal de 1120 cc.

… y rasgos modernos en la cara:

  • Plana y de tamaño pequeño.
  • Cigomáticos gráciles, con inserción en el alveolar similar a Homo sapiens.
  • Órbitas cuadradas, con bordes suaves y redondeados.
  • Su región nasal ancha recuerda a la neandertal.

4) El cráneo de Harbin, hasta la fecha sin publicar salvo algunas fotografías en prensa china. Increíblemente, permaneció oculto en manos privadas desde su hallazgo en 1933 hasta septiembre de 2018. Parece tener características muy similares a Dali en la cara, toro supraorbital, frontal y órbitas. En las líneas que acompañan a su presentación en prensa, se le define como Homo heidelbergensis y se le asigna una antigüedad de entre 200-400 ka.

A falta de una definición formal de la especie Homo heidelbergensis, en todo caso es difícil que una misma realidad biológica represente a los materiales de Mauer, Petralona, Bodo, Kabwe… y también Dali, Harbin y otros especímenes chinos. Lo que sí parece claro es que durante el Pleistoceno Medio se sucedieron distintas oleadas en Asia (y en Europa) que mezclaron genéticamente a los grupos humanos existentes con otros nuevos. Poder comparar el material genético de los denisovanos con el de otros fósiles asiáticos contemporáneos (cosa que terminará ocurriendo), ayudará a comprender las complejas relaciones evolutivas entre los grupos humanos de Eurasia y también con sus coetáneos africanos.

Más información: ¿Quiénes son los cuatro denisovanos?

Dali, Harbin, Bodo, Kabwe

Middle Pleistocene skulls: Dali, Harbin, Bodo, Kabwe. Sources: Dali (peterbrown-palaeoanthropology.net/dali.html), Harbin (China Institute of Geological Environmental Monitoring), Bodo and Kabwe (Roberto Sáez)

The Dali skull and other candidates to be Denisovan

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Sobre la expansión humana por Asia, mucho más antigua de lo que pensábamos

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La publicación de un conjunto de artefactos líticos en Shangchen, al norte de China, datado en 2.1 millones de años (Ma), ha vuelto a cambiar el conocimiento que teníamos sobre la expansión temprana de nuestro género Homo. Los homininos más antiguos fuera de África siguen siendo los del magnífico conjunto de Dmanisi (Georgia), datados en 1,8 Ma. Sin embargo, son numerosas las evidencias de presencia humana en Asia con antigüedades algo más recientes pero similares en términos geológicos:

  • Dos dientes incisivos de Yuanmou, sur de China. Aunque se publicaron en 1973, en 2008 se revisó su datación estableciéndola en 1,7 Ma. Se han identificado similitudes en su tamaño y morfología con la colección de Homo erectus de Zhoukoudian, y con especímenes africanos como el KNM WT 1500 asignado a Homo ergaster, y KNM-ER 1590B asignado a Homo habilis. También se hallaron herramientas en asociación con el material fósil: un raspador, un pequeño núcleo trabajado por ambas caras, y dos lascas.
Yuanmou China

Yuanmou. Credit: Zhu, R. X. et al (2008). Early evidence of the genus Homo in East Asia

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Peking Man vs. Java Man

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El Hombre de Pekín

40 individuos fueron recuperados del yacimiento Locality 1 en la cueva Zhoukoudian, situada a 42 km al suroeste de Pekín, China. Las excavaciones comenzaron en 1921 y la gran mayoría de fósiles humanos aparecieron entre 1928-1937. Fueron datados entre 400-600 ka. Junto a ellos, restos de fauna, de fuego e industria lítica que muestran una ocupación de la cueva durante 200.000 años.

Inicialmente definidos como Sinanthropus pekinensis, estos fósiles constituyen un tercio del registro de Homo erectus: 5 calotas, varios fragmentos craneales y faciales, 11 mandíbulas y 147 dientes. Los cráneos tienen una capacidad media de 1030 cc, similar a OH 9 (Homo ergaster de 1,1 Ma) y a Sangiran 17 (descrito más abajo). Sus rasgos distintivos son:

  • Toro supraorbital menos marcado que en OH 9 y Sangiran 17.
  • Presencia de surco postorbital.
  • Cresta sagital.
  • Hueso occipital muy angular.
  • Huesos parietales gruesos, planos y rectangulares.
  • Huesos nasales proyectados y anchos.
  • Mandíbula robusta, con cuerpo alto y dentición reducida relativamente a representantes más antiguos de Homo.
  • Toro occipital notable que recorre todo el ancho del cráneo.

Ya sabemos que durante la II Guerra Mundial este increíble conjunto se perdió, quedando solo 2 dientes originales, pero también réplicas de gran calidad que el anatomista alemán Franz Weidenreich había construido. Tras la Guerra se encontraron fósiles nuevos en Zhoukoudian hasta 1966: unos pocos dientes y fragmentos craneales y poscraneales. Posteriormente Gary Sawyer y Ian Tattersall realizaron una reconstrucción más actualizada del cráneo de Sinanthropus a partir de varios fragmentos de fósiles.

El Hombre de Java

Como continuación del bombazo que supuso la publicación de Homo neanderthalensis (King, 1864), el físico holandés Eugène Dubois emprendió una expedición a Asia con el objetivo de buscar, en paralelo a la misión militar en la que se enroló, el codiciado “eslabón perdido entre simios y hombres”, y de paso el primer homínido fuera de Europa. En 1891 encontró el especímen Trinil 2, un cráneo parcial muy grueso de unos 940 cc, definido Pithecanthropus erectus y apodado “El Hombre de Java”. Está datado en 1 Ma. Al año siguiente encontró el fémur patológico Trinil 3. 80 años después, se le pudo poner una cara al Hombre de Java con el hallazgo del cráneo Sangiran 17, de 1004 cc.

Los principales rasgos del Hombre de Java eran:

  • Bóveda craneal baja y más larga que Sinanthropus.
  • Toro supraorbital pronunciado.
  • Frente muy plana.
  • Cresta sagital.
  • Ancho máximo en la base del cráneo.
  • Pómulos planos, con marcada tuberosidad cigomaxilar.
  • Marcado borde inferior orbital.
  • Falta de demarcación entre la región nasal y la región inferior de la cara.
  • Toro occipital muy marcado en forma de barra continua.

Curiosamente, apenas se han encontrado útiles líticos Achelenses (bifaces) asociados a los fósiles de Homo erectus en Java, y en general son mucho menos frecuentes que en África. ¿Les eran más útiles otros tipos de herramientas como choppers o lascas? ¿Empleaban preferentemente materias primas orgánicas como madera, hueso o conchas?

En cambio, usaron al menos una concha de almeja de agua dulce como soporte para un grabado, sorprendente hallazgo publicado en 2014. Un grupo de investigadores descubrieron un grabado geométrico en zig-zag sobre una de las cientos de conchas de la Colección Dubois, un conjunto de materiales de la excavación de Dubois en Trinil de finales del siglo XIX, que llevaban un siglo sin estudiarse en el Naturalis Biodiversity Center de Leiden.

Homo erectus. Zhoukoudian vs. Java

Homo erectus. Zhoukoudian vs. Java

Peking Man

40 individuals were recovered from the Locality 1 site in the Zhoukoudian cave, located 42 km southwest Peking, China. The excavations started in 1921 and most of the human fossils appeared between 1928-1937. They were dated to 400-600 ka. In association with them, faunal remains, fire evidence and lithic tools showing an occupation of the cave along 200,000 years.

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El puzle evolutivo humano en el sureste de Asia y Australia

El estudio e interpretación de los homininos encontrados en el sureste asiático y de los restos más antiguos de Australia, es fundamental para el entendimiento de la evolución humana en aquellas regiones. En particular, una cuestión importante es la emergencia de las morfologías modernas y su posible vinculación con las poblaciones arcaicas del Pleistoceno y con los primeros aborígenes australianos. Quiero ilustrar a través de tres casos el fenomenal puzle evolutivo con el que contamos, por el momento difícil de resolver.

Mapa Sunda y Sahul

Mapa con los sitios mencionados en este artículo. Sunda y Sahul son las dos plataformas continentales que existían durante los periodos glaciales del Pleistoceno Superior. Sunda estaba formada por la península malaya y las islas de Sumatra, Java, Bali y Borneo. Sahul estaba formada por Australia, Nueva Guinea y Tasmania. Imagen: Roberto Sáez

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Nuevos hallazgos de homínidos en la isla de Flores

La isla de Flores en Indonesia, ha sido siempre un “mundo perdido” durante el Pleistoceno (periodo desde hace 2,5 millones de años hasta hace 12.000 años). Aunque la acumulación de hielo en periodos glaciares hace descender el nivel del mar, siempre ha habido un brazo oceánico muy ancho que separaba a Flores. A pesar de ello, tal vez en los momentos donde ese brazo se estrechaba (hablo de “momentos” que duraban durante miles de años), distintas especies de animales pudieron llegar allí. Entre ellos, llegaron los Homo erectus que poblaban el sur de Asia hace un millón de años. Por un proceso llamado especiación alopátrica debido al aislamiento geográfico extremo, la evolución allí dio lugar a especies endémicas como animales elefantes enanos o ratas gigantes, pero también a homínidos enanos. 
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Dmanisi: challenging our understanding of early human expansion

Dmanisi is a tiny village located at the Georgian Caucasus, the crossroads of Europe and Asia. It is a remarkable site that challenges our understanding of early human expansion into Eurasia 1.8 million years ago, far from the homeland of our earliest ancestors.

Dmanisi

Dmanisi site. Photo credit: Kenneth Garrett/National Geographic Creative

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Neandertales en Ucrania

Las evidencias más antiguas encontradas de ocupación humana en la actual Ucrania se sitúan en el yacimiento de Luka-Vrublivetska, junto al río Dnister, consistentes en algunos restos de fauna con industria Achelense asociada, datados en 300.000 años.

Sin embargo, las evidencias más numerosas corresponden al periodo Musteriense, con presencia de los neandertales desde hace 100.000 años, siendo su probable pico de población hace 50-40.000 años. Este post describe tres importantes yacimientos neandertales en esta geografía.

1) Buran-Kaya

Crimea cuenta con abundante rastro neandertal. Se pudo tratar de una posible área de refugio y caza, gracias a las numerosas cuevas y terrazas fluviales de las zonas montañosas, que algunas poblaciones habitaron tal vez aislándose de la competencia de Homo sapiens.

En 1990 se encontraron herramientas de piedra en la cueva de Buran-Kaya, lo cual desencadenó el estudio del yacimiento durante dos décadas. Los principales hallazgos se resumen en los siguientes puntos:  Sigue leyendo