El primer hominino con un cerebro de 1000 cc

Aquí tenemos al «Homínido de Olduvai 9» (OH 9, por sus siglas en inglés), un cráneo parcial encontrado por Louis Leakey en 1960 en el sitio LLK de la Garganta de Olduvai. Su antigüedad se estima en al menos 1,47 millones de años.

El fósil conserva la estructura supraorbital y partes del frontal, del lateral izquierdo (poco del derecho), de la región occipital y de la base del cráneo. La parte superior de la calota y la cara por debajo de los huesos nasales no se han conservado. Sin embargo, son suficientes elementos para poder estudiarlo con detalle y compararlo con otros especímenes.

Se ha estimado su capacidad craneal en 1067 cc, siendo el ejemplar de Homo más antiguo que supera el umbral de los 1000 cc, según se ilustra en la siguiente tabla. Recordemos que el tamaño del cerebro no tiene una equivalencia exacta con la capacidad craneal pero, en ausencia de cerebros dado que no fosilizan, es una dimensión muy útil y aproximada para estudiar la evolución de este órgano.

Capacidad craneal de Homo erectus según rango temporal y geografía. Basado en Susan Anton (2003) Natural History of Homo erectus, Yearbook of Physical Anthropology 46:126–170, table 2

Sigue leyendo

Reconstruyendo el cráneo del “primer humano moderno”

<English version below>

En los últimos tiempos estamos conociendo muchas novedades sobre el origen de nuestra especie, Homo sapiens. Por ejemplo, recordemos la presentación en 2017 de nuevos fósiles de Jebel Irhoud y su datación revisada, que situaba hace 315 ka (miles de años) a estos especímenes asociados a Homo sapiens pero con numerosos rasgos primitivos. O en 2019 el cráneo Apidima 1, que indica una posible presencia de nuestra especie en Europa Occidental tan antigua como hace 210 ka.

¿Qué sabemos hasta ahora? Por una parte, tenemos evidencias de fósiles con una anatomía moderna (cráneo alto y globular, mentón…) como Omo Kibish (195 Ka) y Herto (160 ka), que hasta hace poco eran los representantes incuestionados más antiguos de Homo sapiens. Por otra parte, contamos con cráneos que muestran un mosaico de caracteres arcaicos y derivados como los materiales mencionados de Jebel Irhoud, Eliye Springs en Kenia (200-300 Ka), Florisbad en Sudáfrica (260 Ka) y otros.

Hay una barrera entre lo que llamamos humanos anatómicamente modernos y lo que consideramos Homo sapiens arcaicos, pero confusa, porque el escaso registro de fósiles y la gran variabilidad morfológica entre ellos hacen difícil situar geográfica y temporalmente el origen de la especie y de las poblaciones antepasadas de los humanos modernos, y también entender la evolución de su morfología.

Ahora, un nuevo estudio de Mounier y Mirazón Lahr ha empleado un modelo estadístico para estimar cómo pudo haber sido la morfología del cráneo virtual del «primer humano moderno», últimos antepasados comunes de los humanos actuales (vLCAs por sus siglas en inglés). Para ello, crearon dos cráneos virtuales a partir de 263 especímenes de 29 grupos distintos (vLCA1 y vLCA2, aunque las diferencias entre ellos no son relevantes para las conclusiones), y realizaron una comparativa con 5 cráneos del Pleistoceno Medio Final africano, para estimar cuantitativamente la posible relación de las poblaciones de estos fósiles con el origen de Homo sapiens. Esos 5 cráneos son Florisbad, Eliye Springs (KNM-ES 11693), Omo II (con rasgos más arcaicos que Omo I), Jebel Irhoud 1 y Ngaloba (LH18, de 200-300 ka). Otros especímenes arcaicos son mencionados por el estudio pero no están incluidos en la comparativa: Guomde (o Ileret, KNM-ER 3884, de 270-300 ka) y el cráneo patológico de Singa (de unos 200 ka, con un perfil que recuerda a Jebel Irhoud 1). Sigue leyendo

El nuevo cráneo de Australopithecus anamensis: ¿encaja bien en el «árbol»?

<English version below>

Una de las noticias del año ha sido la presentación del fósil MRD VP-1/1 (apodado simplemente MRD), que constituye el primer cráneo casi completo de Australopithecus anamensis. Es la primera vez que podemos poner cara a un miembro de esta especie predecesora de Au. afarensis. Fue hallado en 2016 en la rica zona fosilífera de Woranso-Mille (Etiopía) por el equipo liderado por Yohannes Haile-Selassie. MRD (Miro Dora) es una de las áreas en las que se divide Woranso-Mille.

¿Cómo es?

  • Tiene una capacidad craneal pequeña de 365-370 cc, del orden (ligeramente mayor) que la de Sahelanthropus tchadensis o Ardipithecus ramidus, pero por debajo del rango observado para afarensis.
  • Luce una cresta sagital bien marcada, que nace más anteriormente que en otros homininos. Tiene una notable constricción posorbital, un rasgo primitivo y que recuerda a S. tchadensis (perfiles similares en vista superior).
  • Cara robusta, larga y prognática. La parte media, ancha, y la superior, estrecha, se parecen a las de la cara de Au. afarensis y de otros australopitecinos. Las órbitas son rectangulares.
  • La profundidad del paladar y la forma de «U» estrecha en la dentición están en línea con otros especímenes de Au. anamensis.
  • Conserva un gran canino derecho, en línea con otros representantes de los primeros homininos (y es de los mayores entre los caninos de estos). El resto de dientes están dañados o muy gastados. Tiene un diastema I2-C, como ocurre en otros especímenes de Au. afarensis y Ar. ramidus (pero no en S. tchadensis).
  • La región nucal es comparable con la de Au. afarensis.
  • La región cigomática nace en una zona alta de la cara y de manera muy recta y ascendente, rasgo derivado que también tienen Au. africanus y los parántropos y, curiosamente, no tanto los Au. afarensis (con un pómulo bajo y arqueado).

En general, el análisis de su morfología parece confirmar la posición filogenética de Au. anamensis entre Ar. ramidus y Au. afarensis. ¿Encaja bien con lo esperable en el «árbol» evolutivo? Yo diría que ha encajado sorprendentemente bien, dados los «sustos» que otros hallazgos notables de este tipo a veces nos dan…

Cráneo MRD y reconstrucción. Crédito: The Cleveland Museum of Natural History

Sigue leyendo

La Dama Roja de El Mirón

<English version below>

La región cantábrica cuenta con una sensacional riqueza de yacimientos del Paleolítico Superior, muchos ubicados en cuevas. En esta entrada me detengo en un importante hallazgo en 2010 en la Cueva El Mirón (Ramales de la Victoria, Cantabria): el esqueleto de una mujer cubierto de ocre rojo muy brillante, que fue apodado la Dama Roja de El Mirón.

Hace 18.500 años, el cuerpo de la Dama Roja se colocó de lado tras un gran bloque de piedra derrumbado, sobre el cual se realizaron algunos grabados lineales contemporáneos al depósito, entre los que se han interpretado las representaciones esquemáticas de una mano y de un triángulo púbico:

Grabados asociados al enterramiento de El Mirón. Fuente: web.unican.es/noticias/Paginas/2015/abril/Quien-era-y-como-vivia-la-dama-roja-de-El-Miron.aspx

Tras la descomposición de los restos orgánicos, un lobo o perro mordió una tibia y, posteriormente, se extrajeron varios huesos largos y el cráneo (sin la mandíbula, que se dejó), y el resto del cuerpo fue cubierto de nuevo con ocre, sedimento y piedras. El ocre proviene del Monte Buciero (Santoña) situado a 26 km de El Mirón.

Por todas estas características, se considera el enterramiento de un individuo especial. ¿Por qué reubicaron algunas partes del cuerpo? ¿Qué hacía tan singular a este individuo? Además, este caso tiene gran importancia por el cortísimo registro de enterramientos del Magdaleniense encontrados en la Península Ibérica. Una hipótesis que explicaría dicha escasez estaría relacionada con la posible práctica de llevarse el cráneo y partes del cuerpo a otro lugar (enterramiento secundario).

Enterramiento Dama Roja de Cueva El Mirón. Crédito: Straus LG et al (2015)

Sigue leyendo

Saldanha man, Kabwe y Mauer

<English version below>

A mediados del siglo XX, el sitio de Elandsfontein fue una importante fuente de hallazgos arqueológicos y paleontológicos que quedaban fácilmente accesibles por desplazamiento de las dunas del terreno. Se encuentra cerca de la bahía de Saldanha, en la costa suroccidental de Sudáfrica. Allí se recuperaron objetos líticos de industrias Achelense y Middle Stone Age, y también útiles óseos. En 1953 aparecieron 27 fragmentos de una calota humana, que tenían los bordes erosionados pero no presentaban distorsión, y se pudo reconstruir prácticamente al completo. Su datación se estima entre 400-500 ka, pero es difícil ya que se desconoce la ubicación precisa de donde se recuperó. El cráneo de Elandsfontein (o Saldanha man) se considera el hallazgo más meridional de fósiles de hominino, excluyendo los de nuestra especie.

Aunque inicialmente se observaron similitudes entre Elandsfontein y la morfología craneal de los Homo erectus esteasiáticos (por ejemplo Ngandong), en realidad esta calota tiene un notable parecido con la de Kabwe 1, tanto en el perfil y proporciones generales como en muchos detalles anatómicos:

  • Cráneo bajo, pero menos que los erectus asiáticos, con capacidad 1200-1250 cc (Kabwe tiene 1280 cc).
  • Regiones frontales similares, con frente plana y toro supraorbital masivo que casi se prolonga de forma continuada (aunque difiere algo de Kabwe en su forma y curvatura).
  • Marcado ensanchamiento parietal. La mayor anchura del cráneo se sitúa cerca de su base.
  • Cresta occipital prominente e inclinada hacia abajo, como Kabwe.
  • Grosor óseo destacado, de nuevo muy similar a Kabwe, aunque inferior a los erectus asiáticos.

A unos 20 metros de la calota apareció un fragmento de mandíbula, que incluye la parte superior de la rama y el proceso coronoide. Aunque inicialmente se dudó sobre su asociación con la calota debido al distinto color que había adquirido durante la fosilización, su posterior evaluación convenció a los investigadores de que ambos probablemente pertenecieron al mismo individuo. Sorprende la compatibilidad de este fragmento superpuesto con la misma zona de la mandíbula de Mauer (Alemania), de una antigüedad comparable.

Más información:  Meet the Rhodesian Man [acceso]  |  ¿Qué es la mandíbula de Mauer? [acceso]

Arriba: cráneo de Saldanha o Elandsfontein. Abajo: cráneo Kabwe 1. Derecha: fragmento mandibular de Elandsfontein sobreimpuesto a la mandíbula de Mauer. Crédito: Roberto Sáez

Saldanha man, Kabwe & Mauer

In the mid-twentieth century, the site of Elandsfontein was an important source of archaeological and paleontological findings that were easily accessible because of the shifting of dune terrain. It is located near Saldanha Bay on the south-west coast of South Africa. Lithic objects from Acheulean and Middle Stone Age industries, as well as bone tools, were recovered there. In 1953, 27 fragments of a human cranial vault appeared, with eroded edges but no distortion, and it was possible to reconstruct almost the whole of it. Its dating was estimated between 400-500 ka, but it is difficult because the precise location of its discovery is unknown. The skull of Elandsfontein (or Saldanha man) is considered the southernmost finding of hominin fossils, excluding those of our species.

Although initially several similarities were observed between Elandsfontein and the cranial morphology of the East-Asian Homo erectus (for example Ngandong), actually this cranial vault has a remarkable resemblance with that of Kabwe 1, particularly in the profile and general proportions as well as in many anatomical details:

  • Skull low, but less than the Asian erectus, with capacity 1200-1250 cc (Kabwe has 1280 cc).
  • Similar frontal regions, with flat forehead and massive supraorbital torus that almost extends continuously (although it slightly differs from Kabwe in its shape and curvature).
  • Marked parietal walls. The largest width of the skull is near its base.
  • Prominent occipital crest and inclined downwards, like Kabwe.
  • Prominent bone thickness, again very similar to Kabwe, although inferior to that in Asian erectus

A fragment of the mandible, including the part of the ramus with the coronoid process, appeared about 20 meters from the skull. Although their association with the skull was initially difficult because of the different color they had acquired during fossilization, the subsequent evaluation convinced the researches that both probably belonged to the same individual. It is surprising the compatibility of this fragment when superimposed with the same part of the Mauer mandible (Germany), of a similar antiquity.

Further information:  Meet the Rhodesian Man [access]  |  ¿Qué es la mandíbula de Mauer? [access]