Paleoantropología: novedades 3er trimestre 2023

Paleoantropología: novedades 3er trimestre 2023

De este tercer trimestre que cerramos hoy, he recopilado 34 publicaciones sobre paleoantropología que resumo a continuación ordenadas, como siempre, por orden cronológico del objeto publicado:

  • A partir de los restos hallados en el sitio de Çorakyerler, en Anatolia central, datados en 8,7 Ma (millones de años), se ha presentado un nuevo género de homínido, Anadoluvius, que refuerza la diversidad de los simios fósiles mediterráneos.

Cráneo CO-2100/2800 del individuo femenino de Anadoluvius turkae. Crédito: Sevim-Erol, A. et al. (2023)

A partir de él, los autores sugieren que formó parte de la primera radiación conocida de homínidos, actualmente sólo identificados en Europa y Anatolia. Los homínidos pueden haberse originado en Eurasia a finales del Mioceno, o pueden haberse dispersado en Eurasia a partir de un ancestro africano desconocido. La diversidad de homínidos en Eurasia sugiere un origen in situ pero no excluye una hipótesis de dispersión [+].

Encaje filogenético de Anadoluvius. Crédito: Sevim-Erol, A. et al. (2023)

  • Se ha conseguido analizar el proteoma de cuatro especímenes de Paranthropus robustus de Swartkrans (Sudáfrica) de 2 Ma, para determinar su sexo y variabilidad genética, a partir del esmalte dental de los molares SK 835 y SK 14132 y los premolares SK 830 y SK 850 [+].

Localización de Swartkrans y especímenes de Paranthropus robustus SK 835, SK 830, SK 850, SK 14132

Localización de Swartkrans y especímenes de Paranthropus robustus SK 835, SK 830, SK 850, SK 14132. Crédito: P. Madupe et al (2023)

  • El endocráneo de ER 3732, un espécimen de Homo temprano datado en unos 1,9 Ma, indica una organización primitiva del área de Broca, asociada a la función del habla, con rasgos más próximos a chimpancés que a humanos modernos [+].
Réplica digital del endocráneo ER 3732

Réplica digital del endocráneo ER 3732. Crédito: Beaudet y de Jager (2023)

Sigue leyendo

Filogenia y sexo de parántropos a partir de su proteoma

Filogenia y sexo de parántropos a partir de su proteoma

[English version below]

Los métodos de determinación de relaciones evolutivas entre homininos tradicionalmente se han basado en la morfología de los fósiles. Las limitaciones de estos métodos son obvias, incluyendo las dudas sobre si la variación observada entre especímenes puede deberse al dimorfismo sexual, a la diversidad taxonómica desconocida, o encaja en la variabilidad intraespecífica. La falta de datos moleculares ha impedido la utilización de otras técnicas hasta hace pocos años.

Ahora, por fin, estamos comenzando a explotar nuevas técnicas genómicas y proteómicas para revisar viejas asunciones y clasificaciones. Las limitaciones de la conservación del ADN hasta la fecha han imposibilitado estudiar genomas más antiguos que el umbral del medio millón de años marcado por el material recuperado de los homininos de la Sima de los Huesos. A partir de él, se pudo confirmar la pertenencia de estos homininos al linaje neandertal. En África, las condiciones de conservación del material genético son más desafiantes y hacen que tan solo se haya podido estudiar ADN humano de hasta 18.000 años (M. Lipson et al., 2022).

Sin embargo, la aplicación de técnicas de secuenciación a proteínas halladas en los dientes ha permitido ampliar el alcance temporal de los materiales analizables, e ir más atrás en el tiempo para, por ejemplo, estimar los vínculos filogenéticos de Homo antecessor, de 850 ka (miles de años), que lo sitúan muy cerca del último ancestro común de los linajes neandertal y sapiens.

Un nuevo trabajo (Madupe et al., 2025) ha conseguido duplicar la antigüedad del proteoma secuenciado de hominino, hasta dos millones de años, que es la antigüedad de los cuatro especímenes de Paranthropus robustus estudiados: los molares SK 850, SK 835, SK 830 y SK 14132, procedentes del Miembro 1 de la cueva de Swartkrans, en Sudáfrica (1,8-2,2 Ma, millones de años). La rápida acumulación del sedimento mediante inundaciones repentinas, la relativa aridez y la cementación contribuyeron a la buena preservación de las proteínas dentro de los dientes fósiles. Aunque la formación del Miembro 1 se prolongó durante casi medio millón de años, estos cuatro especímenes se consideran penecontemporáneos, es decir, afectados por el mismo proceso geológico tras la sedimentación.

Se trata de una investigación importante, ya que suelen ser objeto de discusión tanto la gran variabilidad intraespecífica de P. robustus como sus relaciones filogenéticas con otros taxones, como los parántropos esteafricanos o las especies de australopitecinos, comenzando por las sudafricanas. Aunque el consenso mayoritario considera que Paranthropus es un grupo monofilético, es decir, sus miembros comparten un antepasado común, las similitudes morfológicas entre P. robustus y Au. africanus en el sur de áfrica, y entre los esteafricanos P. aethiopicus, P. boisei y Au. afarensis, despiertan dudas sobre una posible parafilia o mezclas entre especies.

Los principales hallazgos de este trabajo se resumen a continuación:

Sigue leyendo

El cuidado a los niños en la prehistoria: la población de Man Bac

El cuidado a los niños en la prehistoria: la población de Man Bac

[English version below]

El individuo 9 de Man Bac (M9) vivió hace unos 4000 años en el norte de la actual Vietnam. Era un hombre que murió a los 20-25 años; pertenecía a un grupo neolítico de pequeño tamaño que habitaba un entorno fluvial y costero. Su economía predominantemente era de caza y recolección, combinada con horticultura. Entre los restos de recursos alimenticios hallados, hay tanto acuáticos como terrestres, pero no hay rastro de consumo de arroz, a pesar de que sí se ha encontrado en otros sitios del delta del Río Rojo.

El cuerpo de M9 presentaba la fusión de las vértebras C1-T3, fusión de la articulación sacro-iliaca, atrofia ósea extrema, pero ninguna evidencia de traumas o infecciones. Padeció tetraplejia adquirida entre los 12-14 años, debida a una complicación congenital llamada Síndrome Klippel-Feil. Fue enterrado de forma distinta al resto de miembros del grupo, en posición flexionada N-S, mientras que lo normal en el grupo era supina E-O. También se hallaron dos vasijas asociadas al enterramiento.

Con esto, acabamos de resumir la primera etapa del método de la Bioarqueología del Cuidado, en la que hemos documentado los restos esqueletales, sus patologías, el tratamiento funerario, y el contexto ecológico y de modo de vida del grupo. Veremos que M9 es un sujeto idóneo para ilustrar este método en acción, y que aplicó en detalle Lorna Tilley (2015) para este esqueleto.

Seguimos con la segunda etapa, que corresponde a la identificación de los impactos clínicos y funcionales, y su severidad, que permiten evaluar la necesidad de cuidados que pudo requerir M9. Como características clínicas identificadas, M9 tuvo con certeza una parálisis parcial del tronco superior y parálisis completa del tronco inferior, tortícolis y osteoporosis; muy probablemente padecería otros síntomas ligados a su enfermedad, como el sistema inmunitario debilitado, disfunciones cardiovasculares, gastrointestinales y respiratorias, fallo renal y úlceras por presión, y posiblemente episodios de dolor y depresión. Los impactos funcionales de su inmovilidad eran notables, por la incapacidad absoluta para las actividades esenciales; de igual forma, en las actividades instrumentales sería incapaz de desarrollar cualquier actividad con demanda física. La supervivencia de unos 10 años con estos problemas derivados de su tetraplejia significa un caso claro de necesidad de cuidados.

¿De qué tipo serían esos cuidados? La tercera etapa del método consiste en esbozar el modelo de cuidados aportados a M9. Este se compondría, por una parte, de acciones de atención directa continua e intensiva (enfermería), la observación regular de su estado de salud, el cuidado de su higiene (limpieza de desechos, baño, protección del tegumento, etc.), su alimentación (tal vez incluyendo la preparación de una dieta especial, ocasional o frecuentemente), el mantenimiento de su hidratación y la regulación de su temperatura corporal, el masaje y la colocación postural para estimular funciones orgánicas y prevenir las úlceras por presión, y el tratamiento específico de éstas cuando aparecieran. Por otra parte, el grupo tendría que realizar un esfuerzo para involucrar al individuo en la actividad social, y superar el importante requerimiento psicológico de sus cuidados.

El sitio de Man Bac en la actualidad, señalando el lugar del yacimiento mencionado en el artículo. Crédito: Tilley y Oxenham (2011)

Sigue leyendo

El Complejo del Humo: ocupación humana ininterrumpida desde el Achelense

El Complejo del Humo: ocupación humana ininterrumpida desde el Achelense

El Complejo del Humo se encuentra al este de la ciudad de Málaga, en un contexto de numerosos enclaves arqueológicos con siete yacimientos concentrados a lo largo de tan solo medio kilómetro lineal. Recibe su nombre por la mayor de las cuevas, la Cueva del Humo, aunque el lugar es también conocido con la denominación de Cuevas de La Araña, nombre de la barriada malagueña donde se encuentra.

Se trata de un sistema kárstico que presenta abrigos, cuevas, acantilados y rasas de origen marino, que conservan un conjunto de yacimientos arqueológicos de extraordinaria relevancia. Los datos obtenidos durante más de cuatro décadas de estudio arrojan una ocupación ininterrumpida del lugar por distintos grupos humanos (preneandertales, neandertales y Homo sapiens) desde el Achelense hasta la actualidad. Durante las ocupaciones pleistocénicas del lugar, los humanos verían un paisaje muy distinto y cambiante debido a las fluctuaciones del nivel del mar y su relación con la línea de costa. En cualquier caso, las evidencias hablan de una continua y estrecha relación de las comunidades humanas con el mar. Los objetos resultantes de aquella actividad antrópica hallados hasta ahora, algunos ya presentados, incluyen varias piezas realmente únicas y cientos de materiales pendientes de analizar y publicar.

Recreación paleoambiental del Complejo Humo en base a dataciones y datos palinológicos. Comparativa con el aspecto actual.

Recreación paleoambiental del Complejo Humo en base a dataciones y datos palinológicos. Comparativa con el aspecto actual. Disponible en el Centro de Interpretación de los Yacimientos Arqueológicos de la Araña.

Los primeros trabajos arqueológicos documentados fueron llevados a cabo por Miguel Such en 1917-1918, aunque las excavaciones arqueológicas comenzaron en 1942 con José Sánchez Montes. Desde los años 1980, gracias a la labor y al tesón del arqueólogo Julián Ramos y sus colaboradores, los yacimientos de La Araña y su entorno se han transformado. Sin embargo, tras más de un siglo de explotación minera de las calizas del entorno, ha desaparecido gran parte del cantal sobre el que se asienta el Complejo del Humo y, con ello, numerosos yacimientos arqueológicos. A día de hoy, a pesar de estar declarado Bien de Interés Cultural (BIC), los yacimientos de La Araña no cuentan con un entorno de protección arqueológica declarado. Pese a las dificultades administrativas, el enclave está limpio, desescombrado, ha rendido miles de piezas arqueológicas y datos científicos, y cuenta con una estratigrafía documentada y consistente. A lo largo de un siglo, el Complejo Humo ha dado, y sigue dando, materiales del Achelense, Musteriense, Paleolítico superior, Neolítico y Calcolítico.

Vista aérea del BIC de la Araña y localización de algunos sitios mencionados en el artículo

Vista aérea del BIC de la Araña y localización de algunos sitios mencionados en el artículo. Crédito: Asociación Yacimientos Arqueológicos de La Araña

Sigue leyendo

Paleoantropología: novedades 2º trimestre 2023

Paleoantropología: novedades 2º trimestre 2023

En este segundo trimestre del año, el ritmo de publicación de novedades en paleoantropología ha sido realmente alto. Rescato 45 de ellas para elaborar este resumen:

  • Dos nuevos trabajos paleontológicos y paleoecológicos en el este africano, analizan cómo era el hábitat donde evolucionaron los hominoideos ancestros de los primeros homininos. Aunque se suponía que su ecosistema era predominantente selvático hace más de 10 millones de años (Ma), se ha encontrado que más bien sería una sabana con zonas boscosas, un entorno más seco e irregular. Así, parece que tenemos que buscar el origen de la sabana africana mucho antes antes de lo esperado, con una abundancia de hierbas tipo C4 hace entre 21 y 16 Ma [+]. Esto reabre el debate sobre la evolución morfológica de los hominoideos y el aumento muscular de sus extremidades traseras, observada en el simio más antiguo de la región, Morotopithecus (nombre tomado del sitio Moroto II de Uganda), similar a la de los simios actuales, lo que sería una adaptación a bosques abiertos y estacionales en una transición hacia los orígenes de la locomoción bípeda [+]. 

Reconstrucción tradicional y nueva del hábitat de los hominoideos. Crédito: L. M. MacLatchy et al (2023).

  • Un estudio sobre el cúbito de 17 especímenes de homininos (Sahelanthropus, Ardipithecus, Australopithecus, Paranthropus y Homo primitivos), junto con cúbitos de Homo sapiens y de simios extinguidos, concluye que los fósiles TM 266 (asignado a Sahelanthropus tchadensis) y OH 36 (a Paranthropus boisei) se diferencian de otros homininos por encontrarse dentro del morfoespacio de la marcha con nudilleo (knucle-walking). Los autores del trabajo se cuestionan que S. tchadensis fuera un bípedo obligado; más bien podría ser un homínido del Mioceno tardío con adaptaciones para caminar con nudilleo [+].
  • Se ha logrado crear un modelo digital de la estructura muscular de la parte inferior del cuerpo del esqueleto de Lucy (Australopithecus afarensis), de 3,2 Ma, para comprobar su locomoción en vida. Para ello, se emplearon resonancias magnéticas y tomografías computarizadas de las estructuras musculares y óseas de humanos modernos para trazar las trayectorias musculares, usaron los modelos virtuales del esqueleto de Lucy para recomponer las articulaciones, reconstruyeron 36 músculos, y recrearon sus movimientos en vida. La mayoría de los músculos eran mucho más voluminosos en Lucy que en los humanos modernos. Por ejemplo, los músculos del muslo constituían el 74% de su masa, frente al 50% en los humanos modernos. Los músculos extensores de la rodilla de Lucy, y el efecto de palanca que permitirían, confirman que tenía la misma capacidad de enderezar las articulaciones de la rodilla que los humanos modernos. Una vez más, vemos que Lucy era bípeda [+].
  • Y, precisamente, los tres Australopithecus afarensis que dejaron las huellas del sitio G de Laetoli hace 3,66 Ma, eran relativamente grandes e iban un poco más rápido de lo que se había estimado anteriormente. Un gran australopiteco (160-170 cm) iba seguido a la misma velocidad por dos individuos de menor tamaño (un posible macho de 140 cm y una hembra o juvenil de 120 cm) [+].
  • Una revisión sobre la locomoción en los homininos y su evolución desde el Mioceno superior hasta el Plioceno superior, muestra la retención de ciertos rasgos en hombros y extremidades en Au. afarensis y Au. africanus (ya después de ser bípedos habituales) relacionados con actividades arbóreas que resultaban clave para alimentarse, criar y evitar depredadores. Muchos de estos rasgos persistieron hasta la aparición de Homo erectus [+].

Sigue leyendo