Los tapanuli, la octava especie de grandes primates vivos

Pongo tapanuliensis (orangután tapanuli) se ha definido como la octava de las especies vivas de la familia Hominidae (grandes primates), que recordemos que son:

  • Del género Pongo: Pongo pygmaeus (orangután de Borneo), Pongo abelii (orangután de Sumatra), y el mencionado Pongo tapanuliensis.
  • Del género Gorilla: Gorilla gorilla (gorila occidental), Gorilla beringei (gorila oriental).
  • Del género Pan: Pan troglodytes (chimpancé común), Pan paniscus (bonobo).
  • Del género Homo: nuestra especie, Homo sapiens.

Por qué son una nueva especie

  • Nos situamos en el territorio Batang Toru, al sur del lago Toba en la isla de Sumatra, Indonesia (ver mapa más abajo). Allí se conocían localmente grupos de orangutanes desde hace décadas. Se pensaba que eran de la misma especie que los orangutanes de Sumatra que viven al norte del lago. En 2013 se identificó un cráneo con características muy diferentes al de las otras especies de orangután, lo que llevó a realizar un estudio multidisciplinar.
  • El genoma de 37 orangutanes muestra que, curiosamente, los tapanuli son más próximos a los orangutanes de Borneo que a los del norte de Sumatra. Divergieron de Pongo abelii hace 3,38 Ma y de Pongo paygmaeus hace 0,674 Ma. La nueva especie Pongo tapanuliensis representa el linaje más antiguo de las tres.
  • Diferencias morfológicas respecto a las otras dos especies de Pongo:
    • Cabeza más pequeña.
    • Cráneo y mandíbula menos robustos.
    • Foramen magnum más pequeño.
    • Órbitas más estrechas.
    • Fosa suborbital más profunda.
    • Superficie nucal más larga.
    • Pelo más grueso y rizado.
    • Bigote y barbas más abundantes.
    • Mejillas más planas cubierto de pelo claro y fino.
    • Además, su rugido es diferente.
Holotipo Pongo tapanuliensis

Holotipo de Pongo tapanuliensis, un individuo macho fallecido en 2013. Crédito foto: Nater et al, Morphometric, Behavioral, and Genomic Evidence for a New Orangutan Species (2017)

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10 homininos: miradas, gestos y paleoarte

¿Cómo eran nuestros antepasados homininos? En mi última visita al Museo de la Evolución Humana (MEH) en Burgos, España, quise detenerme en las diez fantásticas esculturas de la paleoartista Elisabeth Daynès para observar en detalle tres particularidades: las miradas, los gestos y las manos.

1. Comenzamos por Lucy, la icónica representante de Australopithecus afarensis, la primera gran aproximación a lo humano hace 3,5 millones de años. La bipedación es lo más humano que tiene Lucy (o más bien, nosotros tenemos la bipedación de ella), aunque no caminaba exactamente como nosotros. Esto se aprecia estupendamente en la escultura de Daynès, además de una mueca humana que recuerda a una sonrisa, pero que corresponde a un gesto de temor.

Australopithecus afarensis (MEH)

Australopithecus afarensis (MEH), por Elisabeth Daynès. Foto: Roberto Sáez

2. Continuamos con la Señora Ples, Australopithecus africanus, paradójicamente de aspecto más simiesco que Lucy a pesar de ser casi 1 millón de años más reciente que esta. El motivo posiblemente es que los australopitecinos del sur de África conservaban una mayor vida arbórea.

Australopithecus africanus (MEH)

Australopithecus africanus (MEH), por Elisabeth Daynès. Foto: Roberto Sáez

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La hipótesis de la Segunda Especie en Sterkfontein

La hipótesis de la Segunda Especie en Sterkfontein

El sistema de cuevas de Sterkfontein ha sido muy rico en hallazgos de homininos desde 1936, con cientos de fósiles asociados a Australopithecus africanus. Merece una mención especial el Member 4 de Sterkfontein con al menos 45 individuos distintos encontrados.

Estos especímenes muestran una gran variedad morfológica, muy representada en los restos craneales y dentales. Ronald J. Clarke defiende la hipótesis de que esta variabilidad se explica porque en Sterkfontein Member 4 y en Makapansgat vivió una segunda especie de Australopithecus con muchos rasgos morfológicos afines a Paranthropus, en contraposición a quienes asocian esa variabilidad al dimorfismo sexual, la variación individual o los cambios evolutivos.

A esta segunda especie asignó varios especímenes de Sterkfontein, entre ellos Stw 252, Sts 71, Stw 505 y varios más, y MLD 2 de Makapansgat. De entre todos ellos destaca de forma extraordinaria el espécimen Stw 252, compuesto por varios fragmentos de cráneo y todos los dientes, que correspondió a un individuo de 7-9 años de edad dado que los M3 están sin erupcionar completamente y por la ausencia de desgaste. Stw 252 fue encontrado en 1984 por Alun Hughes, descrito por Clarke en 1988, y estudiado desde entonces varias veces hasta recientemente en 2016.

Stw 252 y Sts 71

Sts 71 (I) y Stw 252 (D), ¿hembra y macho de la segunda especie? (Fornai, 2010). Imagen: Roberto Sáez

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Paleoantropología: qué esperamos en 2017

Hace casi tres años escribí el artículo “El boom de la paleoantropología”, donde reflexionaba los motivos por los que esta ciencia está teniendo un crecimiento exponencial en los últimos 40 años, y en particular en la última década. Esos motivos los articulaba en dos bloques: 1) Se han descubierto muchísimas más evidencias para estudiar; 2) La genética nos ha permitido incrementar brutalmente el conocimiento sobre nuestros ancestros y las relaciones filogenéticas entre ellos.

La revisión de aquel texto me ha hecho ver que, muchas de las consideraciones que entonces hacía, son totalmente vigentes a la hora de prever lo que 2017 nos puede traer en este ámbito:

Natural History Museum's Hall of Human Origins

Models in the Natural History Museum’s Hall of Human Origins. Photo credit: Chip Clark, NMNH

Se siguen publicando importantes evidencias nuevas, pero también nuevos estudios sobre fósiles ya conocidos:

Y aquí van tres ejemplos de lo que digo:  Sigue leyendo

El puzle evolutivo humano en el sureste de Asia y Australia

El estudio e interpretación de los homininos encontrados en el sureste asiático y de los restos más antiguos de Australia, es fundamental para el entendimiento de la evolución humana en aquellas regiones. En particular, una cuestión importante es la emergencia de las morfologías modernas y su posible vinculación con las poblaciones arcaicas del Pleistoceno y con los primeros aborígenes australianos. Quiero ilustrar a través de tres casos el fenomenal puzle evolutivo con el que contamos, por el momento difícil de resolver.

Mapa Sunda y Sahul

Mapa con los sitios mencionados en este artículo. Sunda y Sahul son las dos plataformas continentales que existían durante los periodos glaciales del Pleistoceno Superior. Sunda estaba formada por la península malaya y las islas de Sumatra, Java, Bali y Borneo. Sahul estaba formada por Australia, Nueva Guinea y Tasmania. Imagen: Roberto Sáez

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