Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2020

Este último mes el gran protagonista ha sido la pandemia del COVID-19 y el confinamiento de los “animales sociales”. Sin embargo, las novedades en el conocimiento de la evolución humana no han cesado, y durante el primer trimestre se ha mantenido un buen ritmo de publicación de las investigaciones en curso. Resumo 21 de ellas, ordenadas de mayor a menor antigüedad del objeto de estudio:

  • Una nueva publicación sobre Little Foot, el esqueleto más antiguo de un australopiteco (3,67 Ma), procedente de Sterkfontein Member 2. La morfología de su atlas (primera vértebra cervical), en combinación con estudios anteriores, refuerza los signos de una rica vida arbórea de este individuo, mayor que la de australopitecos más recientes, así como un menor flujo sanguíneo hacia el cerebro que homininos posteriores [+info].

Crédito: Beaudet A, Clarke RJ, Heaton JL et al (2020)

  • Se ha estudiado la estructura trabecular (hueso esponjoso) de la epífisis proximal del fémur del espécimen StW 311 de Sterkfontein, fósil atribuido a Paranthropus robustus o un Homo temprano, que procede del Member 5E con difícil datación entre 1,1 y 2,18 Ma (según distintos estudios). Este hueso sugiere articulaciones de cadera muy flexionadas indicativas de una trepa habitual. Por otra parte, la misma estructura ósea del espécimen StW 522 (más antiguo que el anterior, atribuido a Australopithecus africanus, del Member 4 datado entre 2-2,8 Ma), muestra un patrón de locomoción más moderno. Esto refuerza la complejidad de la transición hacia el bipedalismo, y con una diversidad locomotora entre los homininos [+info].

Epífisis proximal de StW 522 y StW 311. Crédito: Matthew Skinner

  • El individuo KNM-ER 47000 de Paranthropus boisei procedente de Illeret (Kenia) datado en 1,5 Ma, conserva restos de la mano, brazo y hombro. Su anatomía general muestra un brazo poderoso con rasgos primitivos que le aproximan al de los australopitecinos. Posiblemente mantenía una frecuente vida arbórea. Sin embargo, su mano indica que tenía la destreza suficiente para fabricar y usar herramientas de piedra, aunque carecía del robusto pulgar de Homo erectus que le dotaba de pinza de precisión para una mayor intensificación de la talla [+info].

P. boisei KNM-ER 47000. Crédito: Richmond BG et al (2020)

  • Dos cráneos de Gona (región de Afar en Etiopía) se unen a la colección africana de Homo erectus: BSN12, robusto y grande, de 1,26 Ma, y DAN5 más pequeño y grácil, de 1,5-1,6 Ma. Es interesante la propuesta de que en ambas cronologías los humanos utilizaron de forma simultánea el modo 1 (olduvayense) y el modo 2 (achelense) [+info].

Cráneos DAN5/P1 (A) y BSN12/P1 (B) (crédito: Scott W. Simpson, Case Western Reserve University). Herramientas Modo 2 y Modo 1 de (A) BSN12 y (B) DAN5 (crédito: Michael J. Rogers, Southern Connecticut State University)

  • Hace entre 1,8 y 1,2 Ma en Olduvai (Tanzania), los homininos seleccionaron los materiales para sus herramientas no en función de su cercanía, sino por su filo, dureza, potencial de carga y durabilidad, según se propone a partir de método experimentales que cuantifican la fuerza, el trabajo y la deformación aplicada en cada tipo de piedra, para elegir las de mejor rendimiento [+info]. Sorprende esta complejidad en el diseño y la producción de artefactos en una cronología tan antigua, que podrían emplearse para el despiece de animales durante el carroñeo, y también para cortar vegetales e incluso madera.
  • Se ha revisado la cronología de la llegada de los primeros humanos a Sangiran (isla de Java, Indonesia), entre 1,3 y 1,5 Ma, lo que supone entre 0,2-0,5 Ma años más tarde de lo que hasta ahora se suponía [+info]. Este estudio complementa al publicado en diciembre sobre la datación (108-117 ka) de los fósiles humanos de Ngandong en la misma isla de Java, entre los representantes más recientes que existieron de Homo erectus [+info].

Mandíbulas ‘Pithecanthropus C’ y ‘F’, halladas en Sangiran. Crédito: Shuji Matsu’ura.

  • Un trabajo sobre la actividad antrópica de hace 1,4 Ma en Barranco León, Orce (España), indica el empleo de técnicas de talla innovadoras cuyo uso no se había identificado hasta 400.000 años más tarde: los esferoides, un tipo especial de útil que en Europa se encuentra en algunos conjuntos líticos del Olduvayense Evolucionado y, sobre todo, del Achelense (hace 1-0,8 Ma) [+info].

Esferoides de Barranco León, Orce. Crédito: Stefania Titton

  • El registro de dientes de homininos procedentes de los diferentes yacimientos de Atapuerca es muy amplio, representando a poblaciones tanto del Pleistoceno inferior como del Pleistoceno medio. Un estudio de este conjunto (TE9 de Sima del Elefante, TD6.2 de Gran Dolina y Sima de los Huesos) ha abordado el conteo de los dos tipos de líneas de crecimiento que se observan en el esmalte dental (estrías de Retzius y estrías trasversales), concluyendo que las coronas en esos homininos crecía hasta un 25% más rápido que en los humanos modernos [+info].
  • Siguiendo con la dentición de Homo antecessor (del nivel TD6.2 de Gran Dolina), esta especie ya padecería los inconvenientes de no poseer el suficiente espacio para el tercer molar. Mediante microtomografía computarizada se han observado signos de desarrollo ectópico de la muela del juicio sobre la corona del segundo molar [+info].

ATD6-69, Homo antecessor. Crédito: Laura Martín‐Francés

  • Dos omóplatos de Homo antecessor pertenecientes a un individuo juvenil y otro infantil, son indicativos de que ya habían perdido por completo su capacidad para trepar con facilidad, y se corresponderían con el esqueleto poscraneal de un marchador habitual; también sugieren una posible incapacidad para arrojar piedras y otros objetos con precisión [+info].
  • Un nuevo estudio genómico ha hallado un evento de hibridación hace más de 700 ka entre los neandersovanos (antepasados de neandertales y denisovanos) y un hominino desconocido, miembro de una población grande de entre 20.000-50.000 individuos, que se ha denominado “superarcaica”, y que se separó hace unos 2 Ma de dicho linaje neandersovano [+info].

X, Y, N, D, S = humanos modernos de África, Europa, Neandertales, Denisovanos y “superarcaicos”. Las letras en alfabeto griego son los episodios de hibridación. Crédito: Rogers AR, Harris NS y Achenbach AA (2020)

  • Varios senderos contienen un total de 81 huellas humanas en el volcán Roccamonfina (Italia), que se sitúan entre las más antiguas de Europa, con una datación de unos 350 ka, revisadas en una nueva publicación [+info]. Se les apoda “devil’s trails” (caminos del diablo).

Huellas humanas del volcán Roccamonfina. Crédito: Mauro Fermariello

  • En la cueva de Figueira Brava, cerca de Lisboa (Portugal) se han encontrado centenares de restos de alimentos marinos (moluscos, cabras de mar, tintoreras, doradas, aves marinas, delfines y focas) correspondientes a una ocupación neandertal del lugar hace entre 86-106 ka. La mitad de la dieta de aquellos humanos procedía del mar [+info]. Otra publicación de este trimestre documenta 171 conchas marinas de Grotta dei Moscerini (Italia), la cuarta parte recogidas del fondo del mar buceando hace unos 100 ka [+info]. Recordemos el estudio sobre la abundancia de exóstosis (“oído de surfista”) entre los cráneos neandertales, que se podría vincular a un frecuente contacto con el agua para obtener alimentos marinos [+info].

Fragmentos abiertos y quemados de pinzas de Cancer Pagurus (buey de mar). Crédito: Mariana Nabais/Joao Zilhao

  • 55 restos vegetales carbonizados encontrados en Border Cave, en las montañas Lebombo en Sudáfrica, indican que los primeros humanos modernos ya cocinaban plantas con almidón hace 170 ka, mucho antes de los anteriores datos conocidos sobre la cocción de este tipo de plantas. Se trata de tallos subterráneos de Hipoxis, que tiene pequeños rizomas con pulpa blanca nutritivos y ricos en carbohidratos. No se han encontrado los palos empleados para extraer los rizomas del suelo, pero en la misma cueva sí se hallaron otros palos de una antigüedad más reciente, 40.000 años [+info].
  • Un nuevo trabajo geológico en la cueva Zhiren, en el este de China, indica que la ocupación de la cueva por humanos modernos ocurrió hace entre 130-190 ka, lo que supone la presencia más antigua de nuestra especie en el este de Asia [+info].
  • En la China del Pleistoceno superior se produjeron, al menos, dos procesos de asentamiento de humanos modernos que no se solaparon. Primero hace al menos 80 ka con la llegada a través de Arabia hacia India, el sudeste de Asia y Australia. Segundo hace unos 45 ka con la llegada por el norte, a través de Asia central, Siberia y Mongolia, y posteriormente América de Norte y Japón [+info]. Recordemos los 47 dientes de Fuyan publicados en 2015 que muestran la llegada al sur de China hace entre 80-120 ka, unos 40 ka antes de lo que se pensaba [+info].

Biogeographic realms of Asia during MIS 3 and MIS 4. Credit: Dennell D, Martinón-Torres, M, Bermúdez de Castro JM, Xing G (2020)

  • Hemos conocido un nuevo esqueleto neandertal procedente de la cueva Shanidar (Irak), encontrado entre 2016 y 2019 cerca del polémico Shanidar 4 (que inicialmente se interpretó como un enterramiento con flores, debido a la presencia de restos de polen). Se ha llamado Shanidar Z a estos restos, hasta que se complete su estudio que pueda determinar si pertenecen a Shanidar 6. Parece un adulto por el desgaste de sus dientes. Sus huesos en articulación, la posición del cuerpo (tumbado de espalda con la cabeza sobre la mano izquierda) y la presencia de una piedra tras la cabeza, permiten la interpretación de un enterramiento intencional. Además, se van a analizar muestras de restos de polen, carbón vegetal, conchas y huesos de ratones y caracoles, para obtener nueva información sobre la vida de los neandertales en este sitio y sobre sus enterramientos [+info].

Shanidar Z. Crédito: Graeme Barker

  • Hace 49-59 ka, los neandertales de la zona actual de Crimea y el norte del Cáucaso, y los que ocupaban la cueva de Chagyrskaya en el sur de Siberia (regiones separadas 3000 km), fabricaron herramientas similares, sugiriendo el origen de los neandertales de Altaï en el suroeste asiático, tal como también indica el análisis genómico [+info]. En dicha cueva se han encontrado 74 fósiles neandertales y 90.000 restos de herramientas fabricadas por estos humanos. El genoma neandertal de Chagyrskaya es más similar al de los neandertales europeos que al de hace 110.000 años de la cueva de Denisova.
  • Hasta este trimestre, conocíamos un 2% de rastro del genoma neandertal en el de los humanos modernos no africanos, indicativo de eventos de hibridación posteriores a la salida de Homo sapiens de África. Ahora, un trabajo ha encontrado novedades [+info]:
      • La presencia neandertal en los humanos actuales africanos es mayor de lo que se suponía, en torno a un 0,3% del genoma.
      • Los africanos actuales comparten el 7,2% de sus genes neandertales con los europeos y un 2% con los asiáticos orientales.
      • Esta presencia neandertal no es debida al cruzamiento directo con los neandertales, sino que las migraciones de los antiguos europeos a África introdujeron la ascendencia neandertal en las poblaciones africanas.
      • Además, parte de esa ascendencia neandertal en los africanos se debe a ADN de humanos modernos introducido en el genoma neandertal, y no al revés.
  • La secuenciación del ADN de cuatro niños que vivieron en África hace 8000 y 3000 años, encontrados en Shum Laka (Camerún), indica una ascendencia de nuestra especie relacionada con cuatro poblaciones africanas separadas y divergentes, que vivieron hace entre 200 y 300 ka. Una de ellas no tiene continuidad en la actualidad [+link]. En cada estudio genómico que se publica, el origen de Homo sapiens se muestra como un proceso cada vez más complejo de mezcla de distintos grupos.
  • Se han estudiado varios conjuntos de restos humanos con marcas de canibalismo: los de Homo antecessor (España, 800.000 años), y los tratamientos de los cráneos copa de Gough’s Cave (Reino Unido, 14.700 años), Fontbrégoua (Francia, 5000 años), Herxheim (Alemania, 5300 años) y Mirador (Atapuerca, 3900 años). Mientras que las prácticas caníbales en los restos de Homo antecessor correspondían a una necesidad alimenticia, las más recientes tendrían un motivo ritual. Estas últimas tuvieron un tratamiento similar a lo largo de 15.000 años, muy meticuloso e intensivo (por ejemplo con cuchillos de piedra o metal para extraer el cuero cabello) y orientado a crear la forma de esos cráneos copa [+info].

Cráneos copa de la Cueva del Mirador, Atapuerca. Crédito: Palmira Saladié/IPHES

Más información:

  • Paleoantropología 2019: resúmenes de novedades por trimestre: 1T | 2T | 3T | 4T
  • Paleoantropología 2018: resúmenes de novedades por trimestre: 1T | 2T | 3T | 4T
  • Paleoantropología 2017: resúmenes de novedades por trimestre: 1T | 2T | 3T | 4T

Un pensamiento en “Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2020

  1. Gracias por este resumen tan importante y tan bien detallado.
    Es increíble que en tan poco tiempo se haya avanzado tanto en la antropología.
    Se me hace difícil imaginar que sabremos de aquí a diez años.
    Nada más fascinante que esto.

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