Homo juluensis, Homo longi y denisovanos

Homo juluensis, Homo longi y denisovanos

Si me pidieran destacar un solo avance en paleoantropología en la última década, me quedaría con los hallazgos relacionados con la evolución humana en Asia. En concreto, el progreso en el estudio de los diversos grupos humanos que habitaron el Pleistoceno medio (o Chibaniense) ha comenzado a arrojar luz sobre linajes previamente poco comprendidos. Desde la primera publicación sobre los denisovanos, se han realizado interesantes esfuerzos para identificar diferentes linajes humanos que tradicionalmente se agrupaban bajo el concepto de «formas transicionales» entre Homo erectus y Homo sapiens, y que se distinguían de los neandertales:

  • En 2021 se propuso un nuevo grupo monofilético, hermano del linaje sapiens, que incluye los cráneos chinos de Dali (~260 ka, miles de años), Harbin (146-309 ka), Hualongdong (275-331 ka) y Jinniushan (280 ka), así como la mandíbula de Xiahe (160 ka), posiblemente denisovana. Curiosamente, este clado también incluiría fósiles africanos (los cráneos de Eliye Springs y de Salé) y europeos (los restos de Homo antecessor, Atapuerca). A su vez, este clado se diferenciaría del formado por los especímenes africanos y europeos asociados a Homo heidelbergensis/rhodesiensis. Representarían una evolución más próxima a nuestra especie que el linaje neandertal.
  • Poco después, se presentó el cráneo de Harbin. Aunque las caras de Dali y Harbin se asemejan por su gracilidad, se identificaron una serie de rasgos distintivos que llevaron a definir un nuevo taxón para Harbin, Homo longi («Hombre Dragón»), mientras que los cráneos de Hualongdong y Dali se asignaron a Homo daliensis. Sin embargo, la denominación H. daliensis parece descartarse actualmente porque en su origen se definió como subespecie (H. sapiens daliensis, 1981).
  • En 2023 se publicó un estudio detallado de la mandíbula del cráneo Hualongdong 6. Aunque la modernidad de su cara ya se había reconocido como una morfología cercana a la de H. sapiens sorprendentemente temprana, su mandíbula presenta una combinación inesperada de rasgos arcaicos y modernos. Este mosaico no se había registrado en otros miembros de Homo aproximadamente contemporáneos de Asia oriental, como Xujiayao, Penghu y Xiahe. La mandíbula de HLD 6 refuerza la gran diversidad morfológica durante este periodo y sugiere que podría formar parte de un grupo con algunas morfologías modernas presentes ya desde hace 300 ka, antes de la aparición de los humanos modernos en Asia oriental.

Ahora, Bae y Wu (2024) han propuesto un nuevo taxón, Homo juluensis, para agrupar seis especímenes que habitaron Asia durante este periodo. «Ju lu» en chino se refiere a una cabeza enorme, una de las características distintivas de estos especímenes («Juluren»). El principal motor de esta propuesta son los restos humanos de Xujiayao, compuestos por fragmentos craneales y dientes inicialmente considerados denisovanos tempranos. El cráneo más completo, Xujiayao 6, tiene una capacidad de unos 1700 cc, muy superior al promedio de H. sapiens (1350 cc) y H. neanderthalensis (1450 cc). Los dientes de Xujiayao presentan rasgos que recuerdan a los erectus de Zhoukoudian, como la forma de pala del incisivo; a los neandertales, como la curva de la corona; y a H. sapiens, en el desarrollo de los molares. La datación estimada para Xujiayao es de 200-160 ka. Al comparar los fósiles de Xujiayao con los dos cráneos parciales de otro sitio chino, Xuchang, la semejanza morfológica del cráneo y de los dientes sugiere la inclusión de estos últimos en H. juluensis. El individuo Xuchang 1 tiene una capacidad craneal de 1800 cc, todavía mayor que la de Xujiayao, y vivió unos 60-70 ka después (125-105 ka).

Izquierda: restos de Xujiayao (crédito: Wu, 2024). Derecha: cráneos de Xuchang reconstruidos digitalmente (crédito: Li et al, 2017)

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Homininos en Europa hace dos millones de años

Homininos en Europa hace dos millones de años

Al mismo tiempo que los Homo erectus comienzan a desarrollarse en África, con los ejemplares más antiguos conocidos datados en 2 Ma (millones de años), otros homininos realizaban marcas de corte en Europa hace 1,95 Ma, según un reciente estudio (Curran, S.C., Drăgușin, V., Pobiner, B. et al., 2025). Este hallazgo se localiza en el yacimiento de Grăunceanu (valle del río Olteț, sur de Rumanía) y representa una antigüedad superior a la de los fósiles de Dmanisi y Orozmani (Georgia), fechados entre 1,85 y 1,77 Ma.

Los ocho especímenes con marcas de corte identificadas con alta confianza incluyen cuatro tibias, una mandíbula, un húmero y dos fragmentos de huesos largos. Todos los restos pertenecen a artiodáctilos, excepto una tibia pequeña de un carnívoro. La mayoría de estos especímenes presentan dos o más marcas lineales atribuibles a cortes. Además, se han identificado otros trece especímenes con posibles marcas de corte, aunque con menor grado de certeza.

Especímenes con marcas de corte de hace 1,95 Ma hallados en Grăunceanu. Crédito: Curran, S.C., Drăgușin, V., Pobiner, B. et al. (2025)

Los siguientes restos humanos más antiguos fuera de África incluyen una vértebra lumbar inferior muy robusta de 1,5 Ma hallada en el sitio israelí de ‘Ubeidiya; un diente deciduo de Barranco León (Orce) y una cara parcial de Sima del Elefante (Atapuerca), ambos en España y fechados en 1,4 Ma; así como la calota craneal de Kocabaş (1,1-1,3 Ma) en Turquía.

Por otro lado, en Asia, la presencia humana más antigua conocida es todavía mayor: herramientas líticas en Shangchen, al norte de China, que datan de 2,1 Ma. Por tanto, es posible que grupos de homininos que comenzaban a desarrollar rasgos físicos y conductuales asociados con la modernidad (o, al menos, así lo etiquetamos hoy) se expandieran rápidamente fuera de África, tanto hacia el oeste (Europa) como hacia el este (Asia), entre hace 2,1 y 2,5 Ma.

En conjunto, la evidencia apunta a una presencia generalizada, aunque posiblemente intermitente, de homininos en Eurasia antes de los 2 Ma. El mapa siguiente destaca en azul los yacimientos conocidos con evidencia de presencia humana anterior a esta fecha.

Sites shown in blue text are suggested to be > 2 Ma. Credit: Curran, S.C., Drăgușin, V., Pobiner, B. et al. (2025)

El mismo estudio ofrece una destacada recopilación de los yacimientos con presencia humana del Pleistoceno inicial en Eurasia y el norte de África anteriores a 1 Ma. En cada caso, se detalla la presencia de restos humanos, materiales líticos y evidencias de modificaciones realizadas por homininos, como marcas asociadas al descuartizamiento.

Reported hominin localities from the Early Pleistocene of Eurasia and northern Africa prior to 1 Ma. Credit: Curran, S.C., Drăgușin, V., Pobiner, B. et al. (2025)

Más información:

La rica historia del niño paleolítico Le Mura 1

La rica historia del niño paleolítico Le Mura 1

Para empezar, ¿un niño del Paleolítico superior con ojos azules? El color azul de los ojos humanos se atribute a una mutación en un elemento regulador del gen HERC2, que inhibe la expresión del gen OCA2, regulador de la producción de melanina que da color a la piel, el cabello y los ojos. Esta mutación bloquea la producción de melanina en el iris, resultando en ojos azules en vez de marrones. Eiberg et al. (2008) identificaron una mutación fundadora al norte del Mar Negro hace entre 6 ka y 10 ka (miles de años), en el marco de migraciones a Europa procedentes de África. Pero, aunque este rasgo no se extendió hasta el Neolítico, pudo haberse dado también en épocas anteriores, como indican los restos de Le Mura 1, un bebé que vamos a conocer.

Le Mura 1 es un esqueleto infantil bastante completo descubierto en 1998 en Grotta delle Mura, al sur de Italia. Se halló cubierto por dos losas de roca, y la estratigrafía permitió fecharlo al final del Epigravetiense, un periodo que se extiende por Europa central y oriental, mientras se desarrollaba el Solutrense en Europa occidental. Un trabajo reciente (Higgins, O.A., Modi, A., Cannariato, C. et al., 2024) ha aplicado técnicas de paleogenómica, paleohistología dental, geoquímica, datación por radiocarbono y otras tradicionales de paleoantropología para estudiar el esqueleto de manera transdisciplinar. Su antigüedad se ha logrado concretar en 17,3-16,9 ka. Era un individuo masculino, y su edad al morir fue de entre 7,5 meses y un año y medio.

En su genoma se han logrado identificar varios rasgos fenotípicos, incluyendo los mencionados ojos azules, además de piel oscura y pelo rizado muy oscuro, cuya combinación se observa también en individuos del Paleolítico superior tardío y del Mesolítico en el suroeste y el centro de Europa. Su genoma parece indicar una descendencia de la línea ancestral Villabruna, un perfil genético asociado a la cultura epigravetiense que se extendió desde la península itálica hasta el sureste europeo y los Balcanes. Este linaje toma el nombre del individuo de Villabruna (14 ka), que tenía piel oscura y ojos azules. A lo largo de la península itálica hubo un reemplazo poblacional alrededor del Último Máximo Glacial (UMG), y una reducción general de la variabilidad genética del norte al sur de Italia. Le Mura 1 está estrechamente relacionado con una población derivada de la región más meridional de Italia que se asentó en Sicilia, posiblemente cruzando un puente terrestre temporal antes del final del UMG, y en otras partes del sur de Europa. Estos grupos compartirían un origen común y estarían relativamente aislados de las poblaciones del norte de Italia. Sigue leyendo

The Top 10 hominin #FossilFriday posts of 2024

The Top 10 hominin #FossilFriday posts of 2024

As part of a cherished tradition on this blog, now celebrating its 10th anniversary, I present the 10 best hominin #FossilFriday posts shared in 2024, ranked from number 10 to 1.

But what exactly is a ‘FossilFriday’? Every Friday, social media users share captivating images of fossils under the hashtag #FossilFriday. These posts often showcase renowned specimens, museum collections, scientific papers, blog articles, odd fossils, and more. I especially enjoy joining in by posting about hominin fossils. Without further ado, here’s the top 10 of 2024!

10. The gorgeous neandertal skull of Engis-2. By DEATHREVOL @DEATHREVOL1

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Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2024

Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2024

¡Se acaba otro año! 2024 ha sido especial para este blog: Nutcracker Man ha vivido su décimo aniversario. A lo largo del año, he recopilado un total de 137 novedades en los resúmenes trimestrales, de las cuales 33 corresponden a este último trimestre. ¡Aquí van! Espero que las disfrutéis.

  • Se ha identificado un importante pulso de actividad volcánica que tuvo lugar durante el desarrollo del valle del Rift hace entre 3,4 y 3,8 Ma (millones de años), seguido de cuatro periodos adicionales de intenso vulcanismo explosivo. En cada una de estas fases, existieron varios eventos explosivos de gran tamaño, algunos de los cuales capaces de producir depósitos volcánicos de hasta decenas de metros de espesor. Estos eventos modificarían enormemente el paisaje de amplias regiones, volviéndolas inhabitables durante mucho tiempo, posiblemente afectando al clima a escala global, y con una potencial influencia en la evolución de Australopithecus hacia las primeras formas de Homo [+].
  • En el momento de la transición Plioceno-Pleistoceno, el paisaje en el norte de África era árido en general, pero estaba dominado por un mosaico que incluía pastizales abiertos, áreas boscosas, humedales y aridez estacional. Este paisaje diverso y la disponibilidad de recursos probablemente facilitaron la ocupación de la región por mamíferos, incluidos potencialmente los homininos. A estas conclusiones llega el análisis multidisciplinar (análisis isotópicos y de desgaste dental en restos fósiles, estudio de polen, biomarcadores vegetales, micromamíferos y algas) del sitio marroquí de Guefaït-4, que también revela la presencia más antigua conocida de plantas C4 (pastos, juncos o arbustos leñosos) en el norte del continente africano [+]. Recordemos que las evidencias más antiguas de homininos en el norte de África proceden de Ain Boucherit (Argelia), a unos 1000 km al este de Guefaït, con herramientas de piedra y restos de fauna asociados datados en unos 2,44 Ma.
  • Los hábitos de agarre, orientados por ejemplo al uso de herramientas de piedra, ya eran sorprendentemente similares en algunos homininos como Au. sediba a las de los humanos. Las entesis de Au. sediba sugieren patrones de actividad muscular en las manos consistentes con un conjunto similar de actividades manuales habituales en Homo posteriores. En contraste, Au. africanus y Au. afarensis muestran cambios entesiales con patrones en mosaico indicativos de manipulación tanto humana como simiesca. Mientras que investigaciones anteriores sobre las manos de los primeros homininos se centran en la forma general de los huesos para obtener pistas sobre las habilidades mecánicas y la eficiencia de la manipulación, este nuevo trabajo se enfoca en los cambios entesiales como indicadores más robustos de la actividad habitual individual, y examina las estructuras óseas que responden mejor a la carga biomecánica, los sitios de inserción muscular y la arquitectura ósea interna [+].

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