Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2022

Paleoantropología: novedades 1er trimestre 2022

Cerramos el primer trimestre de 2002 con una nueva recopilación de 29 novedades en paleoantropología, por orden de cronología del objeto de estudio:

  • El análisis de los patrones de atención visual asociados a la exploración sensorial de herramientas paleolíticas, indica que las regiones más funcionales de las herramientas son consideradas más significativas y atraen más atención. En los cantos tallados o choppers, estas zonas son el centro y la región superior, en los bifaces la zona de atención está entre la base y la punta y, en general, la superficie tallada de ambas herramientas atrae más atención que la superficie natural o cortical [+info].
  • Los esferoides son herramientas cuya función es bastante desconocida, y se empleaban en el Olduvayense, el Achelense e incluso el Musteriense. Un nuevo estudio de arqueología experimental indica que seguramente las extracciones de material para dar lugar a los esferoides eran producto de golpes deliberados y complejos que formaban parte del proceso de talla, indicando una notable capacidad cognitiva. Los esferoides no eran subproductos, y además requerían de una selección de materias primas específicas que probablemente se convirtió en una norma cultural que perduró cientos de milenios [+info].
  • Hace unos 2,03 Ma (millones de años), los homininos en Ewass Oldupa (Etiopía) superaron importantes retos ecológicos sin modificar sustancialmente su tecnología olduvayense, indicando la suficiencia y resiliencia de aquellos grupos, que empleaban eficazmente sus recursos tecnológicos básicos [+info].
  • Se ha presentado un nuevo conjunto de sitios olduvayenses que contienen herramientas talladas en roca volcánica (traquita) y restos de fauna principalmente de hipopótamo. Con una antigüedad de ~1,8 Ma, se encuentran en la caldera del volcán Kilombe (Kenia), que se formó hace 2,5 Ma. La actividad de homininos en un paisaje escarpado y en altura es indicativa de la variedad de entornos que explotaron [+info].

Sitios y artefactos olduvayenses en el volcán Kilombe. Crédito: Gowlett et al (2022).

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Homo daliensis, Homo longi y denisovanos

Homo daliensis, Homo longi y denisovanos

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El cráneo de Dali fue hallado en 1978 por el geólogo Shuntang Liu en el curso bajo del río Luo, en una terraza fluvial llamada Tianshuigou (109°40E, 34°52N), en la provincia de Shaanxi. Se trata de un valle encajado entre la meseta de Loess al norte y las montañas Qinling al sur, un área con otros sitios arqueológicos que evidencian un importante foco de ocupación y evolución de los homininos en el centro-suroeste de China. El condado de Dali da nombre al fósil.

Hasta la presentación del cráneo de Harbin en 2021, el de Dali era el cráneo más completo del Pleistoceno medio de China. En su publicación en 1981, Xinzhi Wu lo describió como una forma intermedia entre Homo sapiens y Homo erectus, un posible tipo arcaico de H. sapiens, y con rasgos que le separan del linaje neandertal: «Por tanto, aquí se considera una nueva subespecie: Homo sapiens daliensis». Aunque esta denominación fue cayendo en desuso, y el cráneo de Dali era más bien considerado un Homo sapiens arcaico, o incluso un Homo heidelbergensis. En realidad, el término sapiens arcaico debe restringirse a los fósiles africanos tempranos que tienen una mayoría de los rasgos característicos del linaje sapiens (cráneo alto y redondeado, cara pequeña, mentón, huesos ligeros con pelvis estrecha, etc.). Algunos de los rasgos de Dali se alejan de este patrón de sapiens arcaico.

En 2021 se propuso un nuevo linaje humano en el Pleistoceno medio, compuesto por un grupo monofilético que incluye a los cráneos chinos de Dali (datado en unos 260 ka), Harbin (146-309 ka), Hualongdong (275-331 ka) y Jinniushan (280 ka), así como a la mandíbula de Xiahe (160 ka), que posiblemente es denisovana. Este clado sería diferente del formado por los especímenes africanos y europeos asociados a H. heidelbergensis/H. rhodesiensis, y hermano del clado Homo sapiens: representarían una evolución más próxima a nuestra especie que el linaje neandertal.

Conozcamos el cráneo de Dali

Su capacidad estimada es de 1120 cc. Es una pena que no conserve ni dentición ni mandíbula inferior. Tras un primer vistazo donde se aprecia claramente el mosaico de rasgos arcaicos y modernos, sorprende la modernidad de los rasgos faciales: Dali tiene una cara pequeña y plana, no proyectada, pómulos suaves, órbitas cuadradas con bordes redondeados, sin constricción posorbital, fosa canina y seno maxilar pronunciados. También son modernos los parietales alzados, con el ancho máximo del cráneo en su parte superior.

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Los humanos modernos ya estaban en Europa occidental hace 54.000 años

Los humanos modernos ya estaban en Europa occidental hace 54.000 años

Durante muchos años, se consideraron los restos de las cuevas de Qafzeh y Skhül en la actual Israel como representantes de las primeras oleadas de Homo sapiens que había salido de África hace unos 90 ka (miles de años), y se habían topado con la barrera demográfica que suponía la existencia grupos neandertales en el corredor levantino. Esta historia venía a satisfacer las dudas sobre determinados rasgos primitivos que mostraban esos cráneos modernos, y que incluso eran a veces interpretados como la consecuencia de una hibridación con los neandertales.

En la última década, el hallazgo de nuevos restos en Eurasia viene a mostrar que los humanos modernos protagonizaron distintos «intentos» de salidas de África:

  • Una mandíbula de Misliya (Monte Carmelo, Israel) de 160 ka.
  • 47 dientes en la cueva de Fuyan, en el sudeste de China, de antigüedad 80-120 ka.
  • Una falange intermedia del yacimiento Al Wusta en la península de Arabia de 85 ka, que muestra una migración por el estrecho de Bab el-Mandeb en adición a los tradicionales sitios de paso por el corredor levantino.

Sin embargo, en Europa no se tenía ningún registro de humanos modernos por encima de 45 ka. Entre los más antiguos tenemos un diente y seis fragmentos de hueso de Bacho Kiro (Bulgaria) de 43-46 ka, el cráneo de Zlatý kůň (República Checa) de unos 45 ka, los dos dientes y la industria Uluzziense de Grotta del Cavallo (Italia, 43-45 ka), la mandíbula Kent’s Cavern 4 (Reino Unido, 41-44 ka) y la mandíbula Oase-1 (Rumanía, 38-42 ka). En distintos sitios la industria que acompaña a los fósiles se asigna al Paleolítico superior inicial.

En 2019 el cráneo Apidima 1 (Grecia) generó un gran debate: su datación es de 210 ka, y algunos rasgos morfológicos recuerdan a Homo sapiens (es corto, tiene un contorno mediosagital redondeado y carece de moño occipital). Pudo ser una incursión temprana de humanos modernos en Europa que no progresó, con la enorme fortuna de dejar un elemento fósil, aunque ningún resto arqueológico que nos pudiera dar más pistas de qué grupo humano era a partir de su comportamiento. De hecho, tras esta posible presencia sapiens, en Apidima tenemos también el cráneo de un neandertal que estuvo allí 40.000 años después. En todo caso, esperemos que estas dataciones tan extraordinarias se confirmen con nuevos hallazgos.

Por el momento, manejábamos hasta ahora la presencia de sapiens conviviendo y cruzándose con neandertales durante al menos 5000 años en Europa, hace entre 40-45 ka, hasta la desaparición de estos últimos. De nuevo, la interpretación de esta carencia de sapiens anterior a los 45 ka se asociaba a un cierto freno por parte de grupos neandertales a las oleadas provenientes de África o de Levante.

Ahora hemos conocido un modesto diente deciduo en un nivel de 54 ka de la Grotte Mandrin, en el valle del Ródano, en el sur de Francia, un lugar estratégico para la observación y dominio del paisaje. Este sitio ya era bien conocido por sus niveles musterienses, que indican una ocupación neandertal intermitente a lo largo casi 40.000 años. La cueva viene estudiándose desde los años 1990, con 3 metros excavados donde hasta el momento han aparecido 60.000 artefactos líticos (con sílex traído de diversos lugares a 100 km en todas direcciones), 70.000 restos de fauna y numerosos restos de hogueras.  Sigue leyendo

Homininos corpulentos en el Corredor Levantino hace 1,5 millones de años

Homininos corpulentos en el Corredor Levantino hace 1,5 millones de años

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Parecía obvio, pero vamos teniendo más evidencias fósiles de que las migraciones humanas desde África hacia Eurasia (¿y viceversa?) que comenzaron hace 2 millones de años (Ma), fueron varias oleadas de diferentes especies de homininos. La publicación de un nuevo fósil viene a reforzar nuestro entendimiento de estas implicaciones paleoecológicas, aunque se trata de una vértebra, que no es el mejor hueso para este tipo de diagnósticos.

Los fósiles humanos más antiguos fuera de África siguen siendo los de Dmanisi (Georgia), con 1,8 Ma (estoy convencido de que pronto conoceremos otros más antiguos). Aunque hay evidencias de presencia humana mucho más antiguas y mucho más lejanas, como el conjunto de restos líticos de Shangchen (China) datados en 2,1 Ma, pocos sitios de Eurasia tienen el privilegio de contar con restos humanos entre 1,1 y 1,9 Ma. Entre ellos, aparte del mencionado de Dmanisi, podemos también destacar dos dientes incisivos de Yuanmou (China) de 1,7 Ma, varios fragmentos de cráneo y un molar maxilar de Lantian (China) de 1,6 Ma, un molar deciduo de Barranco León (Orce, España) de 1,4 Ma, restos craneales de Modjokerto y Sangiran (Java, Indonesia) de 1,5 Ma, y una mandíbula de Sima del Elefante (Atapuerca, España) de 1,3 Ma. Lamentablemente, son restos tan fragmentarios que tan solo los de Indonesia se han podido asociar con algo más de seguridad en una especie, Homo erectus.

En 1966 se encontró una vértebra lumbar inferior (UB 10749) en el sitio israelí de ‘Ubeidiya (nivel estratigráfico II-23), que está localizado en el oeste del valle del Jordán. En el mismo nivel aparecieron 679 restos de fauna como oso, león, hiena, hipopótamo, rinoceronte, caballo y macacos. También del nivel II-23 proceden 34 artefactos líticos asociados al Achelense temprano. La datación de estos materiales es de entre 1,6 y 1,3 Ma. Sigue leyendo

Un hallazgo en la playa: el cráneo de Eliye Springs

Un hallazgo en la playa: el cráneo de Eliye Springs

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En 2021 se publicó un análisis más de 600 características morfológicas y métricas en un centenar de especímenes del Pleistoceno medio. Este trabajo definió un nuevo linaje humano o grupo monofilético, donde todos han evolucionado desde un antepasado común, que incluye principalmente a fósiles asiáticos (los cráneos de Harbin, Hualongdong, Dali y Jinniushan, y la mandíbula de Xiahe), pero también a dos africanos (Eliye Springs en Kenia y un fósil de Rabat) y un europeo (el Homo antecessor de Gran Dolina en Atapuerca). Este clado sería diferente del formado por otros especímenes africanos y europeos asociados a H. heidelbergensis/H. rhodesiensis, y hermano del clado Homo sapiens, de forma que representaría una evolución más próxima a nuestra especie que el linaje neandertal.

Vamos a detenernos en Eliye Springs y luego volveremos a ese clado. Seguramente todos conocemos el Lago Turkana y los sitios fosilíferos que lo rodean. Eliye Springs es uno de ellos, con una historia muy curiosa. En 1983, los turistas austriacos Gerlinde y Till Darnhofer iban paseando por una playa en la orilla occidental del lago, «peinándola» buscando curiosidades, cuando vieron la parte trasera de un cráneo asombrosamente bien conservado, sobre todo en su mitad izquierda. Sin embargo, la mitad derecha está distorsionada y mucho menos conservada, y carece de dientes y mandíbula. Tampoco se aprecian apenas los alveolos del maxilar.

Parece que llevaron el cráneo a Richard Leakey en el Museo Nacional de Kenia en Nairobi, pero al volver con él al lugar del hallazgo, no supieron determinar el sitio exacto donde apareció. Se trata de una orilla con pequeños acantilados y rocas erosionados por las olas y con un fuerte desgaste en cada tormenta. Esto descubre depósitos pleistocénicos que se ha ido estudiando en sucesivos trabajos de campo a partir de entonces, en los que se han recuperado fragmentos de fauna y algunos es posible que humano, pero ningún trozo más de aquel cráneo, que se registró como KNM-ES 11693, pero suele ser conocido simplemente como Eliye Springs. Sigue leyendo