The Top 10 hominin #FossilFriday posts of 2025

The Top 10 hominin #FossilFriday posts of 2025

The #FossilFriday tradition seems to be losing steam, and even hashtags themselves may no longer be as popular as they once were. This trend is also reflected in the declining number of #FossilFriday posts featuring hominin fossils. Still, as long as there continue to be outstanding contributions like those we’ve seen this year, this Top 10 list will live on!

But what exactly is ‘FossilFriday’? Every Friday, social media users share captivating fossil images under the hashtag #FossilFriday. These posts often showcase iconic specimens, museum collections, scientific papers, blog articles, quirky fossils, and much more. I especially enjoy joining in by posting about hominin fossils. So, without further ado, here’s the Top 10 of 2025. Keep posting!

10. The hypnotizing temporomandibular joint of KNM-ER 23000. By Marta Mirazón Lahr @MartaMLahr

9. Who said fossil skulls can’t be beautiful? By DEATHREVOL @DEATHREVOL1

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Adaptaciones de las manos en Australopithecus y Homo

Adaptaciones de las manos en Australopithecus y Homo

La comparación de las manos casi completas que se han podido recuperar de Australopithecus sediba (1,95 millones de años) y de Homo naledi (241-335 miles de años) permite observar cómo estas dos especies se adaptaron a sus entornos en el sur de África de distintos modos, equilibrando el uso de herramientas, el procesamiento de alimentos y la locomoción (Syeda et al., 2025).

Aunque ninguno de los dos homininos se ha asociado todavía directamente con herramientas de piedra, varios aspectos de la morfología de las manos y de las muñecas de ambos sugieren que poseían una destreza manual mucho más similar a la de los humanos que a la de los chimpancés o gorilas actuales. Es decir, aquellas manos probablemente manejaron herramientas.

En el caso de Homo naledi, cerca de la mano de uno de los cuerpos hallados en la antecámara Hill (contigua a la cámara de Dinaledi, en el sistema de cuevas Rising Star) se halló un artefacto de piedra que, según plantean en su preprint Berger y otros (2025), podría haber sido utilizado para realizar grabados parietales en forma de líneas cruzadas y formas geométricas. Aunque este objeto puede ser natural y no un producto de la talla de herramientas (Martinón et al., 2024), tampoco se descarta que H. naledi lo adoptara como útil. En todo caso, sorprende su asociación con el esqueleto, en contacto directo con el mismo.

Tanto H. naledi como Au. sediba son especies que conservan ciertos rasgos morfológicos de apariencia simiesca, sobre todo en las extremidades superiores. Estos rasgos les resultarían ventajosos para escalar o trepar, aunque no se puede determinar si realmente lo hacían, o tal vez esa morfología está reflejando los remanentes evolutivos de un ancestro escalador o trepador. 

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Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2024

Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2024

¡Se acaba otro año! 2024 ha sido especial para este blog: Nutcracker Man ha vivido su décimo aniversario. A lo largo del año, he recopilado un total de 137 novedades en los resúmenes trimestrales, de las cuales 33 corresponden a este último trimestre. ¡Aquí van! Espero que las disfrutéis.

  • Se ha identificado un importante pulso de actividad volcánica que tuvo lugar durante el desarrollo del valle del Rift hace entre 3,4 y 3,8 Ma (millones de años), seguido de cuatro periodos adicionales de intenso vulcanismo explosivo. En cada una de estas fases, existieron varios eventos explosivos de gran tamaño, algunos de los cuales capaces de producir depósitos volcánicos de hasta decenas de metros de espesor. Estos eventos modificarían enormemente el paisaje de amplias regiones, volviéndolas inhabitables durante mucho tiempo, posiblemente afectando al clima a escala global, y con una potencial influencia en la evolución de Australopithecus hacia las primeras formas de Homo [+].
  • En el momento de la transición Plioceno-Pleistoceno, el paisaje en el norte de África era árido en general, pero estaba dominado por un mosaico que incluía pastizales abiertos, áreas boscosas, humedales y aridez estacional. Este paisaje diverso y la disponibilidad de recursos probablemente facilitaron la ocupación de la región por mamíferos, incluidos potencialmente los homininos. A estas conclusiones llega el análisis multidisciplinar (análisis isotópicos y de desgaste dental en restos fósiles, estudio de polen, biomarcadores vegetales, micromamíferos y algas) del sitio marroquí de Guefaït-4, que también revela la presencia más antigua conocida de plantas C4 (pastos, juncos o arbustos leñosos) en el norte del continente africano [+]. Recordemos que las evidencias más antiguas de homininos en el norte de África proceden de Ain Boucherit (Argelia), a unos 1000 km al este de Guefaït, con herramientas de piedra y restos de fauna asociados datados en unos 2,44 Ma.
  • Los hábitos de agarre, orientados por ejemplo al uso de herramientas de piedra, ya eran sorprendentemente similares en algunos homininos como Au. sediba a las de los humanos. Las entesis de Au. sediba sugieren patrones de actividad muscular en las manos consistentes con un conjunto similar de actividades manuales habituales en Homo posteriores. En contraste, Au. africanus y Au. afarensis muestran cambios entesiales con patrones en mosaico indicativos de manipulación tanto humana como simiesca. Mientras que investigaciones anteriores sobre las manos de los primeros homininos se centran en la forma general de los huesos para obtener pistas sobre las habilidades mecánicas y la eficiencia de la manipulación, este nuevo trabajo se enfoca en los cambios entesiales como indicadores más robustos de la actividad habitual individual, y examina las estructuras óseas que responden mejor a la carga biomecánica, los sitios de inserción muscular y la arquitectura ósea interna [+].

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Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2021

Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2021

Cerramos 2021 con 24 novedades en paleoantropología publicadas en este último trimestre, que recopilo por orden cronológico. En total han sido ¡112 noticias! las que he ido incluyendo en mis resúmenes trimestrales durante este año. Y creedme que he sufrido bastante para poder seleccionar.

  • Se ha definido un nuevo método para determinar el nivel de dimorfismo sexual de los dientes caninos de forma fiable en simios antropoides extinguidos. Este estudio concluye que el dimorfismo sexual de los caninos era probablemente muy bajo en los homininos ya desde Ardipithecus ramidus, hace 4,5 Ma (millones de años), así como en las especies posteriores de Australopithecus y Homo, prácticamente indistinguible al de los humanos modernos, y muy inferior al del bonobo, que es el menos dimórfico y conductualmente menos agresivo de los grandes simios actuales [+info]. Puede que todos tuviéramos más o menos este concepto en mente, pero nuevos trabajos como este con el método pdPeak (pico de densidad posterior) vienen a confirmarlo.
  • Se ha reestudiado un rastro de 5 huellas dejadas en Laetoli (sitio A) hace 3,66 Ma, descubiertas en 1976, dos años antes que el famoso rastro (sitio G) que ha perdurado en todos los textos. Aunque en su momento las del sitio A quedaron olvidadas por las dudas que despertaban sobre el tipo de animal que las hizo (tal vez un oso), el nuevo análisis concluye que los autores fueron homininos, pero distintos a los Australopithecus afarensis a los que se asocian los rastros de los sitios G y S, hallados en 1978 y 2014 respectivamente [+info].

Huellas de Laetoli, sector A. Crédito: Austin C. Hill y Catherine Miller.

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Issa, el Australopithecus sediba bípedo y trepador

Issa, el Australopithecus sediba bípedo y trepador

[English version below]

Hacía demasiado tiempo que no escribía sobre australopitecos, los irrepetibles homininos de donde procede el linaje humano. Ahora, un nuevo trabajo sobre esta especie despierta nuestra atención y, para empezar, fijaos más abajo en la sorprendente ilustración de un Australopithecus sediba trepador que acompaña al estudio.

Australopithecus sediba es una especie definida por Lee Berger y otros en 2010 para un conjunto de fósiles hallados en el yacimiento de Malapa (Sudáfrica) desde agosto de 2008, que fueron datados en 1,977 Ma. Se trata de una especie intringante de australopiteco, debido a que es contemporánea a los restos de Homo erectus más antiguos (de 1,95-2,04 Ma) hallados en la cueva de Drimolen, a pocos kilómetros de Malapa.

En esta región tan interesante para el estudio de la evolución humana, en un corto intervalo temporal alrededor del umbral de 2 Ma encontramos a los últimos australopitecinos (representados por sediba), a los primeros humanos (el erectus de Drimolen), a otros homininos tan singulares como los parántropos, y herramientas de piedra y hueso cuya especie autora no es fácil determinar. La diversidad taxonómica de la fauna se aprecia en muchas otras especies locales, indicando un importante momento de evolución y dispersión en el marco de la variabilidad climática que estaba sucediendo.

¿Qué hace intrigante a Australopithecus sediba?

El registro fósil de Au. sediba incluye dos esqueletos muy completos, MH1 (un macho joven) y MH2 (una hembra adulta), y otros restos fragmentarios. El mosaico de rasgos derivados y primitivos en sediba le otorgan una interesante morfología intermedia o de transición entre Australopithecus y Homo.

Comparado con Au. africanus, Au. sediba tiene una cara más plana, menos proyectada, no tiene cresta nucal, y algunos rasgos más gráciles como los cigomáticos y la glabela. Se han identificado similitudes de algunas características con las de los Homo de Dmanisi (que tienen 1,8 Ma). Sin embargo, sediba mantiene un cerebro pequeño, y siguen siendo primitivos otros rasgos como las órbitas, la región nasal, la dentición bulbosa (aunque no grande), las líneas temporales del cráneo, y la originación superior de los músculos maseteros.   Sigue leyendo