Paleoantropología: novedades 4º trimestre 2019

Termina un año asombroso en cuanto a novedades. El último trimestre no ha decepcionado, sumando otras 22 que resumo a continuación. En total han sido ¡101 noticias! las que he ido destacando en este blog durante 2019. Pero vamos al grano…

  • Comenzamos por una de las últimas, con gran impacto mediático. Casi un siglo después de su hallazgo, los materiales de Homo erectus de Ngandong (isla de Java, Indonesia) han podido ser datados con precisión en 108-117 ka, empleando distintos métodos directos (series de uranio, luminiscencia y ESR) sobre los fósiles de los mamíferos del yacimiento. Sus dataciones iniciales fueron difíciles debido a la compleja estratigrafía del terreno y a la pérdida de información en la excavación original. Con la cronología revisada, estarían entre los representantes más recientes que existieron de Homo erectus, aunque no se puede afirmar que sean los últimos (ni siquiera en la propia isla de Java). Eso sí, por entonces los humanos modernos aún no habían alcanzado la isla, lo cual quita opciones a una posible coexistencia de ambas especies en este lugar [+info].

Cráneos hallados en Ngandong, Java, Indonesia. Crédito: Tim Schoon / University of Iowa

  • Otra revisión de los fósiles de Java, en este caso de 75 molares de homininos y de Pongo de Sangiran y Wajak, muestran una variabilidad que correspondería a la coexistencia y ocupación paralela de la isla de Java por 4 grupos distintos de homininos durante la transición del Pleistoceno inferior al medio [+info].
  • Vamos hacia atrás en el tiempo. A partir del tamaño de las cavidades del cráneo asociadas a las arterias de suministro, se ha estimado la tasa de flujo sanguíneo en partes del cerebro vinculadas con determinadas funciones cognitivas, dando como resultado una tasa mayor en los grandes simios actuales que en las especies de Australopithecus que tenían cerebros de igual o mayor tamaño. Si esto implica una mayor inteligencia en los grandes simios actuales, es algo difícil de afirmar porque realmente la «inteligencia» depende de muchos factores… [+info].

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Por fin, la mandíbula de un denisovano

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Hasta el momento, los únicos restos que teníamos de los denisovanos eran 5 fósiles procedentes de la cueva de Denisova (Siberia, Rusia): 3 dientes, 1 falange de dedo y 1 fragmento de parietal [aquí se describen cuáles son]. Hoy se publica en Nature una mandíbula de 160.000 años de antigüedad perteneciente a esa especie y hallada en en la cueva Karst Baishiya en Xiahe (China) a 3280 metros de altitud.

  • Si bien no se han encontrado rastros de ADN preservados en el fósil, sí se ha logrado extraer proteínas de uno de los molares. Su análisis concluye que el individuo perteneció a una población estrechamente vinculada a los denisovanos de Siberia.
  • Esta población humana ocupó la meseta tibetana en el Pleistoceno Medio y se adaptó a su ambiente, escaso en oxígeno, mucho antes de que Homo sapiens llegara a la región. La mandíbula de Xiahe representa por ahora el hominino mas antiguo en la meseta tibetana, muy anterior a la presencia humana en Nwya Devu datada en 30-40 ka.
  • La morfología mandibular en general es primitiva, corta y muy robusta, y se aproxima a la de los especímenes de Homo erectus, pero la forma menos alargada de la arcada dental se parece más a la de los primeros neandertales y Homo sapiens del Pleistoceno Medio. Los dientes son similares a los denisovanos de las montañas Altai, y su morfología encaja con la variabilidad del Pleistoceno Medio.
  • La mandíbula se conserva muy bien. Está datada en 160.000 años mediante series de uranio, una antigüedad comparable a la de Denisova-2, el espécimen más antiguo de Altai.
  • El fósil fue encontrado por un monje local en 1980, quien lo donó al sexto Buda Viviente, Gung-Thang, y este a su vez lo cedió a la Universidad de Lanzhou. Desde 2010, Fahu Chen (Instituto de Investigación de la Meseta Tibetana) y Dongju Zhang (Universidad de Lanzhou) han estado estudiando el lugar de la cueva donde se halló la mandíbula. Y en 2016 empezaron a colaborar con Jean Jacques Hublin y el Departamento de Evolución Humana del Instituto Max Planck. ¡Felicidades al equipo!

Finalmente, quiero recordar en este punto el estudio de Huerta Sánchez E. et al 2014 relacionado con el gen EPAS1, asociado con la concentración de hemoglobina en sangre (ciertas variantes protegen de la hipoxia a los habitantes de las grandes alturas). En aquel estudio se halló que el gen EPAS1 en los tibetanos posee una constitución solo observada en el genoma de los denisovanos y no en otras poblaciones del mundo, a excepción de individuos de poblaciones de chinos Han del sur y un único individuo de la etnia Han de Pekín.

Agradecimiento: a Jean-Jacques Hublin por la información aportada para este artículo. Referencia: Chen F. et al (2019). A late Middle Pleistocene Denisovan mandible from the Tibetan Plateau [enlace]

Más información: ¿Quiénes son los denisovanos? [enlace]

Xiahe Denisovan mandible

The Xiahe mandible (a, b, d, e, views after digital removal of the adhering carbonate matrix). Credit: Chen F. et al (2019). A late Middle Pleistocene Denisovan mandible from the Tibetan Plateau

Finally, the mandible of a Denisovan!

So far, the only remains we had of the Denisovans were 5 fossils from the Denisova cave (Siberia, Russia): 3 teeth, 1 finger phalanx and 1 parietal fragment [which are described here]. Today, a 160,000-year-old mandible belonging to this species is published. It was found in the Baishiya Karst cave in Xiahe (China) at 3280 meters of altitude. Sigue leyendo